David Rex

Historia sobre la influenza pandémica de 1957 de David Rex

Narrador: David Rex

Ubicación: Ohio

En el otoño de 1957, era estudiante de primer año del College of Wooster en Wooster, Ohio. Por alguna razón, recibí por primera vez la vacuna inyectable contra la gripe. Es posible que un médico de la escuela me lo haya sugerido. De cualquier manera, fui uno de los pocos que se vacunó.

Más tarde ese mismo otoño, comencé a experimentar síntomas similares a los de la gripe pero bastante leves: dolores, fiebre y demás síntomas. Regresé a mi dormitorio y me quedé dormido sin cenar. Dormí hasta tarde esa mañana, y me perdí el desayuno y la clase. Todavía tenía síntomas leves, pero el dolor y la fiebre elevada habían desaparecido. Me sentía lo suficientemente bien como para ir a almorzar y luego asistir a las clases de la tarde. Noté que el comedor no estaba tan lleno como de costumbre. Más tarde, en clase, también noté que faltaban muchos estudiantes.

Al día siguiente, ya no tenía ningún síntoma. Sin embargo, había incluso menos estudiantes en el comedor y las aulas, y también faltaban varios profesores. Mi novia estaba bastante enferma y por su intermedio supe que sus compañeras de habitación y una gran cantidad de compañeros también estaban muy enfermos en reposo. Eventualmente, más del 80% del alumnado fue “hospitalizado” en los dormitorios de la residencia. Aquellos pocos que, como yo, no estaban enfermos comenzaron a darles de comer, cuidar de los estudiantes con síntomas graves y elaborar informes para el centro de salud. El personal del centro visitaba regularmente la residencia, pero era tarea de "quienes nos sentíamos bien" indicarles qué alumnos estaban enfermos y necesitaban mayor atención.

En todo el estado de Ohio (y creo que en gran parte del país), se cancelaron las reuniones públicas, escolares y religiosas. No obstante, el cierre de nuestro colegio y otro colegio presbiteriano dependía de una reunión del Sínodo de Ohio y, como tales reuniones se habían cancelado, nuestro colegio permaneció “oficialmente” abierto.

Afortunadamente, a pesar de la alta tasa de morbilidad, creo que no se registraron muertes allí.