Los funcionarios del estado informaron por primera vez sobre la presencia de la influenza en Misuri el 11 de octubre de 1918. Sin embargo, la influenza había aparecido en el estado mucho antes de aquella fecha. Allá por la tercera semana de octubre, se había informado sobre 3,765 casos de influenza y 90 muertes en St. Louis, con 558 casos y 13 muertes informados únicamente para el 16 de octubre. Sin embargo, los funcionarios estatales pocas veces tuvieron acceso a cifras precisas y la cantidad real de casos y muertes haya sido probablemente mucho mayor. El 25 de octubre, funcionarios estatales sostuvieron que, en el estado, "las condiciones se han detenido o están mejorando". Pero el 24 de octubre, la situación dio un giro hacia lo peor. La influenza comenzó a diseminarse en los distritos rurales. Entre el 26y el 28 de octubre, la situación continuó empeorando, y se informaron altas cifras de casos y muertes en áreas rurales y urbanas en todo el estado.
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| Tranquilas calles residenciales como ésta en Kansas City, Misuri no estaban exentas de la prohibición de las reuniones públicas durante la epidemia. c. 1914. [Crédito: La Biblioteca del Congreso] |
El 17 de octubre, el periódico The Kansas City Star anunció que "DRÁSTICA PROHIBICIÓN". Se cerraron todos los teatros, escuelas e iglesias. Se prohibieron las reuniones públicas de veinte o más personas, incluyendo bailes, fiestas, casamientos y funerales. También estaban prohibidos los entretenimientos en hoteles, bares y restaurantes. Sólo se permitía que veinticinco personas estuvieran al mismo tiempo en una tienda. Se prohibió que los tranvías llevaran a más de veinte pasajeros parados. Los funcionarios de la ciudad insistieron también en la necesidad de que todos los ascensores y tranvías fueran esterilizados una vez por día; las cabinas telefónicas, dos veces por día. En un intento de mantener limpias las calles de la ciudad, éstas estaban inundadas de agua.
Los funcionarios pensaban de modo optimista que estas tácticas ayudarían a contener la pandemia. Pero, a pesar de los esfuerzos, Kansas City fue afectada de manera especialmente fuerte por la pandemia, convirtiéndose en una de las áreas más abatidas del país. La situación fue particularmente mala durante el otoño. Al comienzo del invierno, los funcionarios notaron algunas mejoras. Sin embargo, más de cien pacientes de influenza o neumonía continuaron en la sala de aislamiento del Hospital General y se preparó el cuarto piso del hospital para atender a más pacientes.
Los alumnos de la Escuela Americana de Osteopatía de Kirksville, Misuri, se graduaron antes para poder unirse a la lucha contra la influenza.
En St. Louis, el alcalde Henry Keil anunció el 7 de octubre que "La influenza española se encuentra ahora presente" en la ciudad. Y continuó, "se convertirá en una epidemia". Después de este anuncio, ordenó que todos los teatros, escuelas, salones de pool, clubes nocturnos, hoteles y salones de baile se mantuvieran cerrados hasta nuevo aviso. También se prohibieron los funerales públicos, las escuelas dominicales y las convenciones.
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| Fourth Street No. 32 al norte de la Market Street (Calle del Mercado) en St. Louis, Missouri, era una zona muy propicia para contagiarse de gripe durante la epidemia. [Crédito: La Biblioteca del Congreso] |
Finalizando septiembre, se solicitó a los estudiantes de la Universidad de Misuri que se abstuvieran de abandonar Columbia para realizar visitas, y se le pidió al público que evitara las áreas multitudinarias. Un médico local anunció que "todo aquel que sufriera de un resfrío debe ser tenido en cuenta y debe controlarse a sí mismo con sospechas". Entre el 26 de septiembre y el 6 de diciembre, más de mil estudiantes en la universidad se contagiaron de influenza. Al revisar los sucesos de la pandemia y su impacto en la universidad, un médico local afirmó "He visto a un paciente morir en 18 horas de esta enfermedad y 12 horas después de haber comenzado a hacer reposo en la cama. He visto una cantidad de otros pacientes amenazados con la muerte durante las primeras 48 horas de la enfermedad". Concluyó que "la afirmación de que la influenza no es complicada es, a mi parecer, errónea".
El 7 de octubre de 1918: el Alcalde James Boggs prohibió a los habitantes de Columbia reunirse en sitios de entretenimiento, escuelas, iglesias. La ciudad y la universidad se encontraban en cuarentena. Únicamente los miembros de los Students' Army Training Corps podían acceder al campus con fines de entrenamiento militar. La influenza se había diseminado ampliamente entre los estudiantes y se habían abierto dos nuevos hospitales para cuidar a pacientes con influenza; vinieron enfermeras desde St. Louis y Centralia para colaborar con la situación.
Se buscaban ansiosamente curas y preventivos. Desde Misuri, un médico escribió al Servicio de Salud Pública ofreciendo dejar su remedio para la influenza a disposición de los funcionarios públicos. Preocupado por que el PHS pudiera robarle injustamente su remedio, se negó a describir su remedio detalladamente. Sin embargo, afirmó que "proporcionaría el remedio por el precio nominal de $4.50 por paciente". Si el gobierno federal se negaba a facilitar este dinero, el médico se encontraba preparado para aceptar una comisión de cirujano y pagar en el departamento médico del Ejército. Afirmaba haber probado su remedio "en los casos más desesperados [sic]". Otro habitante de Misuri también afirmó haber encontrado la cura segura para la influenza. Ella tuvo mejor predisposición para describir este remedio, que consistía en agua, sal y aceite de carbón. El remedio quedó a disposición del gobierno pero la mujer sí pidió a los funcionarios federales una recompensa monetaria a cambio. Sin necesidad de aclararlo, estos remedios no fueron efectivos y el PHS se negó a pagar por ellos.
La enfermedad alcanzó su punto máximo en el otoño de 1918. Luego se mantuvo en todo el estado durante el invierno y la primavera. Desapareció gradualmente durante el verano. |