Guía de los CDC para que las empresas y los empleadores se preparen y respondan ante la influenza de temporada 2009-2010
21 de octubre de 2009, 5:00 p.m., hora del este
Los CDC están difundiendo una nueva guía con recomendaciones sobre las medidas que deben tomar a partir de ahora los empleadores no relacionados con los servicios de atención de la salud, para disminuir la diseminación de la gripe de temporada y la gripe H1N1 de 2009 en el lugar del trabajo, y para ayudar a mantener la continuidad de la actividad comercial durante la temporada de la gripe 2009-2010.1 La guía incluye estrategias adicionales que deben utilizarse en caso de que las condiciones de la gripe se agraven y algunas nuevas recomendaciones ante la eventualidad de que un trabajador infectado con la influenza pueda regresar a su trabajo.Las pautas que se incluyen en este documento pueden estar sujetas a cambios, a medida que se conoce más información sobre la gravedad de la temporada de influenza 2009-2010 y el impacto de la influenza 2009 H1N1. Consultewww.flu.gov periódicamente para obtener una guía actualizada.
Preparación para la gripe: un juego de herramientas de comunicación para empresas y empleadores
Introducción
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) de EE.UU., con la colaboración del Departamento de Seguridad Interna (DHS) de EE.UU., ha desarrollado una guía actualizada para que los empleadores de toda envergadura puedan utilizar en el diseño o revisión y actualización de sus planes de respuesta frente a la influenza H1N1 de 2009 en estos momentos y durante la próxima temporada de influenza de otoño e invierno. Las empresas y empleadores, en general, juegan un papel clave en la protección de la seguridad y salud de los empleados, además de limitar el impacto negativo que tienen los brotes de influenza sobre el individuo, la comunidad y la economía de la nación. Los empleadores que hayan desarrollado planes contra las pandemias deben evaluarlos y revisarlos a la luz del actual brote de la influenza H1N1 de 2009 considerando la dimensión y gravedad que tenga la enfermedad en su comunidad, según se detalla en la presente guía.2
Planificación para la temporada de influenza de otoño e invierno
Probablemente durante la primavera y el verano, las empresas hayan recibido el impacto de los brotes de la influenza H1N1 de 2009 que afectaron a sus empleados. Los CDC prevén que un mayor número de comunidades podrán resultar afectadas en comparación con la primavera/verano de 2009, y/o recibir un impacto más grave que se reflejará a través de una mayor transmisión y posiblemente un impacto superior. Además, los virus de la influenza de temporada pueden originar enfermedades de manera simultánea con el virus H1N1 de 2009 durante este otoño e invierno. En respuesta ante el brote pronosticado de la influenza H1N1 de 2009, los CDC han revisado sus recomendaciones para colaborar con las empresas y demás empleadores de todas las dimensiones.
Es imposible predecir con un alto grado de certeza la gravedad que alcanzará la enfermedad provocada por la influenza H1N1 de 2009 (incluyendo hospitalizaciones y muertes) o la cantidad de enfermos que puedan aparecer como resultado de la influenza de temporada durante el período 2009–2010. Es por ello que los empleadores deberán diseñar planes para poder responder de manera flexible ante los diversos niveles de gravedad, y estar preparados para perfeccionar sus planes de respuesta ante una pandemia de influenza en caso de que un brote de influenza potencialmente más serio se desarrolle durante el otoño y el invierno. Es probable que un mayor número de personas y comunidades resulten afectadas en la medida que la influenza pueda tener un grado de transmisión más amplio. Los CDC y sus organismos afiliados estarán monitoreando de manera continua los datos a nivel nacional e internacional sobre la gravedad de la enfermedad provocada por la influenza, difundirán los resultados de estas evaluaciones de vigilancia continuas y harán recomendaciones adicionales en la medida que sea necesario.
Consideraciones de estrategias de respuesta apropiadas
Todos los empleadores deberán equilibrar los diversos objetivos cuando determinen la mejor forma de disminuir la diseminación de la influenza y reducir el impacto de esta enfermedad en el lugar de trabajo. Deberán considerar y comunicar sus objetivos, los cuales podrán incluir uno o más de los siguientes: (a) reducir la transmisión entre el personal, y (b) proteger a las personas que se encuentran en una situación de mayor riesgo de complicaciones relacionadas con la influenza, de resultar infectadas, (c) mantener las operaciones comerciales y (d) minimizar los efectos adversos en las demás entidades que conforman sus cadenas de suministro.
- Gravedad de la enfermedad (es decir, índices de hospitalizaciones y muertes) en las comunidades donde la empresa está ubicada
- Dimensión de la enfermedad (cantidad de personas que están enfermas) en la comunidad
- Cantidad de trabajadores ausentes en su empresa u organización
- Impacto de la enfermedad en los miembros de la fuerza de trabajo que son vulnerables y tienen un riesgo más alto (ejemplo: mujeres embarazadas, empleados con ciertos problemas de salud crónicos que los ubican en situaciones de mayor riesgo de desarrollar complicaciones de la influenza), y
- Otros factores que pueden afectar la capacidad de los empleados de llegar a sus lugares de trabajo, como la suspensión de las clases o cierre de las escuelas debido a los altos niveles de la enfermedad entre los niños.
Los empleadores necesitan planificar ahora para poder obtener información actualizada sobre estos indicadores de los departamentos de salud locales y estatales en cada una de las comunidades donde operan comercialmente, y para responder rápidamente ante la cambiante realidad en esos determinados lugares. Se recomienda a los empleadores que tienen más de una ubicación comercial otorgar a los gerentes locales la autoridad para tomar las decisiones apropiadas descritas en los planes desarrollados por sus empresas para enfrentar pandemias, basándose en las condiciones de cada una de las localidades.
Recomendaciones sobre preparación y respuesta
Planificación para la gripe H1N1 de 2009 y la temporada de influenza 2009-2010
Esta guía está diseñada para ayudar a los empleadores a planificar y responder ante dos posibles condiciones:1) la continuidad del actual nivel de gravedad de la influenza como fuera observado durante la primavera y verano de 2009 y 2) un brote de mayor gravedad. La primera situación es la que se está observando actualmente en algunas comunidades: un brote de la influenza H1N1 de 2009 con similar gravedad en comparación con el de la primavera. Sin embargo, aun cuando la gravedad del virus no cambiara, los planificadores deberán prever que habrá una mayor cantidad de personas enfermas durante el otoño y el invierno puesto que los brotes de la gripe H1N1 de 2009 coinciden con el período de la influenza de temporada, y este nivel de ausentismo puede afectar las operaciones comerciales. Una segunda situación involucra un brote de mayor gravedad incluyendo más personas gravemente enfermas y por lo tanto, más personas hospitalizadas por complicaciones relacionadas con la influenza, más muertes a raíz de la influenza, y probablemente un incremento en el ausentismo.
Las empresas deben conocer sus índices de ausentismo normales de la temporada y saber cómo monitorear a su personal ante incrementos inusuales en este fenómeno a lo largo del otoño y el invierno. Los planificadores de la continuidad de la actividad comercial deberán evaluar ahora sus funciones comerciales esenciales para determinar el índice mínimo de ausentismo a partir de que tales funciones se verían amenazadas en caso de que dicho índice se profundizara. Los planificadores pueden luego prepararse para tomar medidas más agresivas con el fin de proteger la continuidad en la medida en que el ausentismo aumente, superando tales límites.
Incluso los empleadores que pertenecen a ciertas comunidades que no se han visto afectadas por la influenza 2009 H1N1 deberán realizar las planificaciones necesarias para un brote de influenza durante la temporada otoño-invierno, y estar preparados para implementar estrategias que protejan a sus empleados a la vez que garanticen la continuidad de las operaciones. Durante una pandemia de influenza, todas las personas enfermas deberán permanecer en sus hogares y no deberán presentarse a trabajar. Se deberá indicarle al personal que debe higienizarse las manos y cubrirse la boca al toser y estornudar, se deberá realizar además la limpieza de rutina de todas las superficies de contacto frecuente. Si la gravedad de la enfermedad aumenta, los empleadores deben estar listo para implementar medidas adicionales mientras continuan implementando rigurosamente las intervenciones recomendadas para un brote similar al brote de la gripe H1N1 de 2009 de primavera/verano. Si la gravedad aumenta, los funcionarios de la salud pública pueden recomendar varios métodos para aumentar la distancia física entre las personas (llamada distancia social) y reducir la diseminación de la enfermedad, medidas tales como la suspensión de clases, cierre de los programas de cuidado infantil, cancelación de eventos de carácter comunitario, cancelación de grandes reuniones de negocios, incremento del espacio físico entre los empleados en el lugar de trabajo, cancelación de los viajes innecesarios, y la recomendación de estrategias de trabajo a distancia para los trabajadores que puedan trabajar desde sus casas.
Los empleadores no deben olvidar desarrollar capacidades para responder ante ambos escenarios y estas dos condiciones sirven únicamente como un marco de planificación. Las empresas y demás empleadores deben desarrollar capacidades flexibles para responder ante cualquiera de las dos situaciones, dadas las dificultades de pronosticar de manera precisa el alcance y la gravedad de la gripe H1N1 de 2009 a medida que avance la temporada de influenza 2009–2010. Las empresas individuales pueden incorporar medidas adicionales ante el caso de que experimenten un alto índice de ausentismo o que la continuidad de sus actividades comerciales se vea afectada. Asimismo, los empleadores deben tener en cuenta que pueden producirse otras emergencias, como huracanes o demás desastres naturales durante el otoño y el invierno, creando mayores problemas amenazadores para las empresas y las comunidades.
Trabajen con las organizaciones de salud pública a nivel local y estatal
Se exhorta a todas las empresas a trabajar en coordinación con las autoridades de salud a nivel local y estatal a fin de que la información precisa y diligente pueda ser una guía para respuestas apropiadas en cada una de las ubicaciones donde realizan sus operaciones. Dado que la intensidad de un brote puede ser diferente de acuerdo a la ubicación geográfica, las autoridades locales de salud pública estarán publicando guías específicas para sus comunidades. Las empresas también pueden trabajar con los líderes comunitarios y de salud pública para explorar formas de mejorar la accesibilidad a las vacunas de quienes trabajan y de la comunidad.
Mantengan a los trabajadores enfermos en sus hogares
Una de las mejores formas de reducir la diseminación de la influenza es que las personas enfermas no entren en contacto con las personas sanas. Si bien, durante la temporada otoño-invierno, no será posible determinar de manera rápida si los empleados que están enfermos tienen la influenza H1N1 de 2009, la influenza de temporada, o cualquiera de las otras distintas enfermedades si nos basamos en estos síntomas solamente. La información de vigilancia de los departamentos de salud locales y estatales puede ser de gran utilidad para conocer si los virus de la influenza ya circulan en la comunidad, si bien el carácter disponible, oportuno y la cantidad de información a nivel local acerca de si hay presencia de los virus de la influenza circulando en la comunidad puede variar significativamente de una comunidad a la otra.
Se recomienda que los trabajadores que presentan síntomas similares a los de la influenza3 permanezcan en sus hogares y no se presenten a trabajar durante al menos 24 horas después de la desaparición de la fiebre.4 Independientemente de la dimensión de su empresa o de la función o servicios que proporciona, todos los empleadores deberán planificar ahora para permitir y exhortar a los trabajadores enfermos a permanecer en sus hogares sin miedo de perder sus empleos. Los CDC y las autoridades de salud pública recomedarán esta estrategia para todos los niveles de gravedad. Los empleadores deberán ocuparse ahora de la planificación sobre cómo operará la empresa en caso de producirse un índice significativo de ausentismo de trabajadores enfermos. No obstante, los empleadores deben saber que no todas las personas con influenza, incluyendo las que han contraído la influenza H1N1 de 2009, presentan fiebre. Es por ello que no será posible mantener excluídos del lugar de trabajo a todos los trabajadores que hayan contraído la influenza.
Estén preparados en caso de que las escuelas ordenen retirar estudiantes de sus aulas o los programas de cuidado infantil se cierren
En algunas comunidades, es posible que las escuelas suspendan las clases y envíen a los estudiantes a sus hogares, y que los programas de cuidado de niños suspendan sus actividades, principalmente si la gravedad de la enfermedad llegase a ser mayor.5 Los funcionarios deberán tomar estas decisiones para proteger la salud pública, aunque las mismas afectarán las operaciones de las empresas, principalmente por el índice de austentismo. Realice el proceso de planificación ahora para determinar cómo seguirá operando su empresa si aumenta el índice de ausentismo de los trabajadores enfermos, de los que permanecen en sus casas para cuidar a familiares enfermos, y de los que tienen que permanecer en sus hogares para cuidar a sus hijos tras el cierre de las escuelas. Las empresas y demás empleadores deberán preparse para implementar póliticas que incluyan licencias laborales más flexibles para los trabajadores que se encuentran en estas condiciones.
Acciones que los empleadores deben tomar ahora
- Revisar o establecer un plan contra la pandemia de influenza e involucrar a sus empleados en el desarrollo y revisión de su plan;
- Conducir un análisis o simulación orientada hacia el uso de su plan, para determinar con antelación si existen deficiencias o problemas que necesiten ser corregidos antes de la temporada de la gripe;
- Conocer los índices de ausentismo normales de la temporada en su organización y saber cómo monitorear a su personal ante incrementos inusuales con relación a este problema a lo largo del otoño y el invierno.
- Recurrir al departamento de salud local y estatal para confirmar los canales de comunicación y métodos para la difusión de la información local sobre el brote de la enfermedad;
- Permitir a los trabajadores enfermos permanecer en sus hogares sin miedo a perder sus empleos;
- Desarrollar otras políticas flexibles de licencias para permitir a los trabajadores permanecer en sus hogares cuidando de sus familiares enfermos o de los niños en caso de que las escuelas les ordenen retirarlos o los programas de cuidado infantil se cierren;
- Compartir su plan contra la pandemia de influenza con los empleados y explicarles las políticas de recursos humanos, las medidas flexibles de licencias y del lugar de trabajo, además de los pagos y beneficios que tendrán disponibles;
- Compartir las mejores prácticas con otras empresas en sus comunidades (principalmente las que se encuentran en su cadena de suministro), las cámaras de comercio y las asociaciones que se ocupan de mejorar las tareas de respuesta de la comunidad.
- Agregar un "widget" o "botón" a la página Web de su compañía o al sitio Web para los empleados a fin de que los mismos puedan tener acceso a la última información sobre la influenza: www.cdc.gov/widgets/ y www.cdc.gov/SocialMedia/Campaigns/H1N1/buttons.html
Componentes importantes de un plan contra la pandemia de influenza
- Estar preparado para implementar múltiples medidas de protección para los trabajadores y asegurar la continuidad de la actividad comercial. Un enfoque de múltiples niveles tendrá mayores posibilidades de obtener mejores resultados que la implementación de una sola medida.
- Identificar los posibles riesgos de exposición y de salud que tienen sus empleados en el trabajo. La Administración de Salud y Seguridad Ocupacional (OSHA, por sus siglas en inglés) ha desarrollado herramientas que ayudan a determinar si sus empleados corren riesgos de exposición a la enfermedad en el trabajo, y si es así, qué se debe hacer en dicho caso - (ver www.osha.gov/dsg/topics/pandemicflu/index.html).
- Revisar las políticas de recursos humanos para garantizar que estas políticas y prácticas respondan a las recomendaciones de salud pública y a las leyes de trabajo estatales y federales vigentes (para mayor información sobre las responsabilidades del empleador, los empleadores deben visitar los sitios Web del Departamento de Trabajo y de la Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo en www.dol.gov y www.eeoc.gov).
- Permitir a los empleados permanecer en sus hogares en caso de que estén enfermos, tengan que cuidar a sus familiares enfermos o deban cuidar a sus hijos tras el cierre de las escuelas o de los centros de cuidado infantil.
- Explorar si es posible implementar prácticas y políticas, como lugares de trabajo flexibles (ejemplo: trabajo a distancia) y horarios de trabajo flexibles (ejemplo: turnos alternados), siempre que sea posible, para aumentar la distancia física entre los empleados y entre los empleados y demás personas, en caso de que las autoridades de salud pública recomienden el uso de estrategias de distanciamiento social. Asegurarse además de contar con los recursos informáticos y de infraestructura necesarios que sirvan de respaldo a múltiples trabajadores que puedan trabajar desde sus hogares.
- Identificar funciones comerciales esenciales, empleos y cargos vitales, y elementos fundamentales en las cadenas de suministro (por ej.: materia prima, proveedores, servicios/productos de subcontratistas y logística) requeridos para mantener las operaciones fundamentales de su empresa. Planifique cómo funcionará su empresa en caso de que se incremente el índice de ausentismo o se interrumpa el servicio de las cadenas de suministro.
- Designar las autoridades o determinar los factores desencadenantes y procedimientos para activar y finalizar el plan de respuesta de la compañía, modificar las operaciones comerciales (ejemplo: posiblemente cambiar o cerrar las operaciones en las áreas afectadas), y transferir conocimientos comerciales a los empleados clave. Trabajar estrechamente con los funcionarios locales de la salud pública para identificar estos desencadenantes.
- Planificar para disminuir la exposición de los empleados o del público en caso de que las autoridades de salud pública ordenen medidas de distanciamiento social.
- Establecer un proceso para comunicar la información a los trabajadores y socios comerciales sobre sus planes de respuesta frente a la influenza H1N1 de 2009 y la última información sobre esta enfermedad. Trabajar de manera proactiva sobre los miedos, ansiedades, rumores y datos erróneos, y planificar al respecto.
El HHS, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, el DHS, la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional, y la Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo han desarrollado pautas, incluyendo listas de control, para ayudar a las empresas, industrias y demás empleadores a realizar las planificaciones necesarias para un brote pandémico. Consulte estos recursos que lo aydurán en sus actividades de planificación: www.flu.gov/plan/workplaceplanning/index.html.
Respuestas recomendadas frente a la temporada de gripe 2009-2010 para empleadores
Medidas recomendadas bajo las condiciones de gripe actuales
(de gravedad similar a la sufrida en la primavera/verano de 2009)
Si la gravedad de la enfermedad durante el otoño e invierno es similar a la observada durante la primavera y verano de 2009, probablemente los efectos de la influenza H1N1 de 2009 no tengan un impacto significativo en los índices de ausentismo; sin embargo, se prevé cierto incremento en el ausentismo en comparación con la temporada de la primavera. Cuando una cantidad mayor de personas se enferma, una cantidad proporcional de personas se enfermará gravemente y posiblemente necesitará hospitalización.
Las personas enfermas deben permanecer en sus hogares
- Aconsejar a los trabajadores que deben estar pendientes diariamente ante cualquier signo de fiebre y otros signos de enfermedades similares a la influenza6 antes de concurrir al trabajo, y que deben notificar a su supervisor y permanecer en sus hogares si están enfermos. Los trabajadores que estén enfermos no deben viajar mientras estén en esas condiciones.
- Los CDC recomiendan que los empleados con enfermedades similares a la influenza deben permanezcan en sus hogares hasta al menos 24 horas después de la desaparición de la fiebre (100° F [37.8° C] o superior), o signos de fiebre, sin haber utilizado medicamentos antifebriles.
- Esperar que los empleados enfermos no concurran a sus trabajos durante aproximadamente 3-5 días en la mayoría de los casos, incluso si se utilizan medicamentos antivirales.
- Garantizar que sus políticas de licencia por enfermedad son flexibles y respetan los lineamientos de salud pública, y que los empleados conocen bien tales políticas.
- Hablar con las empresas que le proporcionan a su compañía trabajadores temporarios o contratados sobre la importancia de que los empleados enfermos permanezcan en sus hogares, y exhortarlos a desarrollar políticas de licencia sin castigos.
- No deberán exigir a los trabajadores con enfermedades similares a la influenza la presentación de certificados médicos para convalidar su enfermedad o para regresar al trabajo, dado que los consultorios e instalaciones médicas probablemente estén extremadamente ocupadas y no puedan proporcionar tal documentación de manera diligente.
- Los empleados que se encuentran sanos pero que tienen un miembro de la familia enfermo de influenza en el hogar pueden ir a trabajar normalmente. No obstante, estos empleados deben controlar su estado de salud todos los días, y en caso de enfermarse deberán permanecer en sus casas y notificar a sus supervisores. Los empleadores deben implementar políticas flexibles que permitan a sus empleados permanecer en sus respectivas casas en caso de que un familiar esté enfermo y deban cuidarlo. Los empleadores deben tener en cuenta además que una mayor cantidad de trabajadores probablemente necesiten permanecer en sus hogares para cuidar a sus hijos enfermos y a otros familiares.
Se les deberá solicitar a los empleados enfermos que estén trabajando retirarse a sus hogares
- Los CDC recomiendan que a los trabajadores que aparentemente sufren de una enfermedad similar a la influenza al momento de llegar al trabajo, o los que se enfermen durante la jornada laboral se les separae inmediatamente del resto de los trabajadores, y se les solicite que se retiren a sus hogares hasta al menos 24 horas después de la desaparición de la fiebre (100° F [37.8° C] s superior) o signos de fiebre, sin haber utilizado medicamentos antifebriles.
- Quienes se enferman con síntomas de una enfermedad similar a la influenza durante la jornada de trabajo deberán ser:
- Separarlos de los demás trabajadores y solicitarles que se retiren a sus hogares lo más pronto posible. (Para obtener recomendaciones sobre equipos de protección personal para un empleado que concurra enfermo al trabajo ver Recomendaciones provisorias para el uso de mascarillas y respiradores tendientes a reducir el contagio del nuevo virus de la influenza A (H1N1); http://www.cdc.gov/h1n1flu/masks.htm.)
- Siempre que sea posible y si pueden tolerarla, los trabajadores con una enfermedad similar a la influenza deberán recibir una mascarilla quirúrgica y utilizarla antes de retirarse hacia sus hogares, en caso de no poder ser ubicados en un área apartada del resto de las personas.
- Si un empleado se enferma mientras está trabajando, se deberá informar a los compañeros de trabajo acerca de su posible exposición a una enfermedad similar a la influenza en el lugar de trabajo; sin embargo, se deberá mantener la confidencialidad según lo establecido por la Ley de Estadounidenses con Discapacidades (ADA, por sus siglas en inglés). Para más información sobre asuntos de privacidad, visite http://www.flu.gov/faq/workplace_questions/equal_employment/index.html#PrivacyIssues. Los empleados que hayan tenido contacto con un compañero de trabajo enfermo deberán estar pendientes de verificar si tienen síntomas similares a la influenza y permenecer en sus hogares en caso de enfermarse.
Cubrirse la boca al toser o estornudar
- Se cree que los virus de la influenza se diseminan principalmente de persona en persona a través del goteo nasal al momento de toser o estornudar. Los empleados deberán recibir mensajes sobre la importancia de cubrir sus bocas con un pañuelo desechable al momento de toser o estornudar o, en caso de no tener pañuelos desechables, con la manga de sus ropas. Colocar afiches en el lugar de trabajo que fomenten el uso del protocolo al toser y estornudar.
- Proporcionar a los empleados pañuelos desechables y receptáculos desechables que no requieran contacto con las manos.
Mejorar la higiene de las manos
- La influenza puede diseminarse a través de las manos contaminadas. Instruir a los empleados en el lavado frecuente de sus manos con agua y jabón o con limpiadores para manos a base de alcohol, especialmente después de toser o estornudar. Colocar afiches en el lugar de trabajo que fomenten la higiene de las manos.
- Proporcionar jabón, agua y desinfectantes para manos a base de alcohol en el lugar de trabajo. Garantizar que los suministros adecuados estén siempre disponibles. De ser factible, colocar productos desinfectantes para manos en cada una de las estaciones de trabajo o en las salas de conferencias para fomentar la higiene de las manos.
Limpiar las superficies y los elementos que tienen mayor probabilidad de estar en contacto con las manos
- Limpiar de manera frecuente todas las superficies de contacto comunes en el lugar de trabajo, como las estaciones de trabajo, mostradores y picaportes. Usar los limpiadores que usualmente se utilizan para este tipo de áreas y seguir las instrucciones de la etiqueta.
- Se recomienda cumplir con la limpieza rutinaria sin necesidad de una desinfección adicional.
Alentar a los empleados a vacunarse
- Recomendar a sus empleados para que se vacunen contra la influenza de temporada. Para más información sobre los grupos de prioridad para la vacuna de la influenza de temporada, visite http://www.cdc.gov/flu/protect/keyfacts.htm.
- Recomendar a sus empleados que se vacunen también para la influenza H1N1 de 2009 tan pronto como se tengan disponibles las vacunas. Los grupos que tienen prioridad para vacunarse contra la gripe H1N1 de 2009 no son los mismos que para la influenza de temporada. Para más información sobre los grupos de prioridad para la vacuna contra la influenza H1N1, visite http://www.cdc.gov/h1n1flu/vaccination/acip.htm.
- Ofrecer oportunidades para recibir la vacuna contra la influenza en su lugar de trabajo. Considerar que los empleados puedan tener tiempo libre para vacunarse si la vacuna no se les ofrece en el lugar de trabajo.
- Revisar los beneficios de salud que se les ofrece a sus empleados y trabajar con las aseguradoras para evaluar si pueden cubrir los gastos de la vacunación contra la influenza.
Tomar medidas para proteger a los empleados que corren un riesgo más alto de sufrir complicaciones por la influenza
- Las personas que corren un riesgo más alto de sufrir complicaciones por la influenza incluyen a las mujeres embarazadas; los niños menores de 5 años de edad; los adultos y niños que sufren enfermedades pulmonares crónicas (como asma), enfermedades cardíacas, diabetes, enfermedades que comprometen el sistema inmunológico y otros problemas de salud crónicos; además de las personas que tienen 65 años de edad en adelante.7
- Informar a los empleados que ciertas personas tienen un riesgo más alto de sufrir complicaciones por la influenza, y que si estos empleados pertenecen a este grupo, deberán consultar con su proveedor de atención médica en caso de enfermarse. El tratamiento temprano con medicamentos antivirales es importante para las personas que corren un alto riesgo porque puede prevenir las hospitalizaciones y la muerte.
- Recomendar a los empleados sugeridos para recibir las vacunas contra la influenza de temporada y la influenza H1N1 de 2009, que deben vacunarse tan pronto como estas vacunas estén disponibles. Para más información sobre los grupos de prioridad para las vacunas contra la influenza de temporada y la influenza H1N1, visite http://www.cdc.gov/flu/protect/keyfacts.htm y http://www.cdc.gov/h1n1flu/vaccination/acip.htm.
- Los empleados que se enferman, los que tienen un riesgo mayor de sufrir complicaciones por la influenza y los empleados enfermos que están preocupados por su enfermedad deberán comunicarse con su proveedor de atención médica para recibir asesoramiento. Su proveedor de atención médica probablemente desee que tomen medicamentos antivirales para disminuir la posibilidad de sufrir complicaciones graves a raíz de la influenza.
- Vea http://www.cdc.gov/h1n1flu/qa.htm para obtener más información.
Prepararse para un mayor número de ausencias de trabajadores por estar enfermos o por tener familiares enfermos, y planificar alternativas para asegurar la continuidad de las funciones comerciales básicas.
- Los empleadores deberán planificar el control y la respuesta ante el ausentismo en el lugar de trabajo. Implementar planes para la continuidad de las funciones básicas en caso de experimentar un índice de ausentismo más alto del normal. Tales índices de ausentismo pueden deberse a trabajadores enfermos, aquellos que necesitan permanecer en sus hogares para cuidar de otros, trabajadores con condiciones que los ponen en un riesgo más alto de sufrir complicaciones por la influenza y aquellos que están preocupados por ir a trabajar.
- Capacitar al personal para cumplir distintas tareas esenciales de manera que el lugar de trabajo pueda funcionar incluso cuando el personal clave está ausente.
- Evaluar sus funciones esenciales y la dependencia que otros y la comunidad tienen respecto de sus servicios o productos. Estar preparado para cambiar sus prácticas comerciales de ser necesario para mantener funcionando las operaciones fundamentales (ejemplo: identificar proveedores alternativos, priorizar clientes o suspender temporalmente algunas operaciones de ser necesario).
Aconsejar a los empleados para que tomen ciertas medidas antes de viajar
- Aconsejar a los trabajadores que comprueben si tienen fiebre y cualquier otro signo de enfermedad similar a la influenza antes de salir de su casa hacia el trabajo, y que, en caso de enfermarse, permanezcan en sus hogares y lo notiquen a sus supervisores.
- Aconsejar a los empleados que estarán viajando o cumpliendo con una asignación temporaria sobre las precauciones que probablemente necesiten tomar para proteger su salud, y a quién deberán llamar en caso de sentirse enfermos.
- Los empleados que se enfermen durante un viaje y corran un mayor riesgo de sufrir complicaciones por la influenza y demás empleados que estén preocupados por su enfermedad deberán llamar inmediatamente a su proveedor de atención médica para recibir asesoramiento.
- Asegurarse de que los empleados que se enferman durante un viaje o una asignación temporaria comprendan que deberán notificar a su supervisor.
- Si se encuentran fuera de los Estados Unidos, los trabajadores enfermos deberán seguir la política de su compañía para recibir atención médica o comunicarse con un proveedor de atención médica o con la compañía de atención médica al viajero, para ayudarlos a encontrar un proveedor de atención médica en ese país, de ser necesario. El Consulado de los EE.UU. puede prestar ayuda para encontrar instalaciones donde se ofrecen servicios de atención médica. Sin embargo, las embajadas, los consulados y las instalaciones militares de los Estados Unidos no tienen autoridad legal, capacidad ni recursos para evacuar o administrar medicamentos, vacunas o dar atención médica a ciudadanos estadounidenses privados fuera de los Estados Unidos.
- Visitar el sitio Web para viajes de los CDC (http://wwwn.cdc.gov/travel/content/novel-h1n1-flu.aspx) para más información destinada a viajeros.
Prepararse para la posibilidad de la suspensión de clases o el cierre temporario de los programas de cuidado infantil
- Aunque las suspensiones de clases en las escuelas o los cierres de los programas de cuidado infantil no son recomendados como medidas generales en este nivel de gravedad, es probable que se implementen en algunas jurisdicciones.
- Estar preparado para permitir a los trabajadores permanecer en sus hogares cuidando a sus hijos, en caso de que las escuelas suspendan las clases o se cierren los programas de cuidado infantil.
- Recomendar firmemente a los padres que no lleven a sus hijos consigo a sus lugares de trabajo mientras las escuelas se encuentran cerradas.
- Asegurarse de que sus políticas de licencia son flexibles y están libres de castigos.
- Capacitar a los empleados para cumplir distintas tareas de manera que puedan cubrir funciones esenciales.
- Lea la guía de los CDC para funcionarios de salud pública locales y estatales y autoridades de escuelas sobre las respuestas de las escuelas (K-12) en http://www.cdc.gov/h1n1flu/schools/schoolguidance.htm, para comprender mejor las condiciones por las que se suspenderían las clases.
Bajo condiciones de mayor gravedad en comparación con la primavera/verano de 2009
En caso de que la gripe H1N1 de 2009 se torne más grave que la situación de la primavera/verano de 2009, el índice de ausentismo probablemente será mucho más alto, y se tomarán medidas de protección adicionales para disminuir la diseminación de la influenza. Consultar con su departamento de salud local para conocer la gravedad y alcance de la actividad de la enfermedad en su comunidad y para obtener las recomendaciones sobre las medidas necesarias. Las decisiones sobre cuáles herramientas deberán utilizarse durante un brote severo de la gripe H1N1 de 2009 deberán basarse en la gravedad del evento, su efecto en las subpoblaciones específicas, la necesidad de proteger a los trabajadores, la expectativa sobre los beneficios de las intervenciones, la viabilidad del éxito al implementar estas medidas, los gastos directos e indirectos de las diferentes intervenciones, y los efectos sobre la infraestructura esencial, distribución de la atención médica y la sociedad. A continuación, se describen las medidas que deberán ser consideradas en caso de que la gravedad de la influenza sea mayor, y tienen como finalidad ser utilizadas junto con las medidas descritas anteriormente.
Considerar el examen exhaustivo de los empleados que se presentan a trabajar
- En caso de que la gravedad de la influenza sea mayor, durante las primeras horas de la jornada laboral o con el paso de cada nuevo turno se deberá preguntar a todos los empleados si tienen síntomas que sean consistentes con los de la enfermedad de la influenza8 , tales como fiebre o escalofríos, Y tos o dolor de garganta. Si la gravedad o el impacto de la enfermedad son mayores, los CDC recomiendan a las personas que tengan síntomas similares a los de la influenza, que no concurran a trabajar ni viajen, y que permanezcan en sus hogares durante al menos 7 días, sin importar si los síntomas desaparecen antes. Las personas que aún estén enfermas después de 7 días de haberse enfermado deberán permanecer en sus hogares durante al menos 24 horas después de que los síntomas hayan desaparecido. Si la gravedad de la influenza aumentara, los CDC recomiendan a las personas que permanezcan en sus hogares durante al menos 7 días; sin importar si se administraron medicamentos o no.
- Asegurarse de que sus políticas de licencia por enfermedad sean flexibles y respeten los lineamientos de salud pública, y de que sus empleados conozcan tales políticas.
- No exigir un certificado médico a los empleados que están enfermos de influenza.
- Continuar aconsejando a los trabajadores que se controlen diariamente ante cualquier signo de enfermedad antes de presentarse a trabajar.
- Diseñar planes de contingencia frente a los mayores índices de ausentismo provocados por la enfermedad de los trabajadores o de los familiares de los trabajadores, ante lo cual deberían permanecer en sus hogares. Planificar para enfrentar los índices de ausentismo podría incluir la capacitación de los actuales empleados en diversas tareas o la contratación de personal temporario.
Considerar entornos alternativos de trabajo para los empleados con riesgos más altos de sufrir complicaciones por la influenza durante los períodos de mayor actividad de esta enfermedad en la comunidad
- Los empleados con problemas de salud crónicos subyacentes o las embarazadas deberán considerar comunicarse con sus proveedores de atención médica para recibir asesoramiento sobre cómo disminuir sus riesgos ante la exposición a la influenza y, en caso de enfermarse, sobre la mejor forma de recibir tratamiento temprano para esta enfermedad.
- Si la gravedad de la influenza fuera mayor y si el contagio de la enfermedad tuviera un índice alto en la comunidad, los empleadores probablemente deseen evaluar sus entornos de trabajo para analizar cómo pueden disminuir el número de personas que tienen contacto con los empleados de alto riesgo, por ejemplo explorando opciones de trabajo a distancia desde el hogar (de ser posible). Los empleadores también pueden considerar asignar otras tareas a los trabajadores que tienen un alto riesgo de sufrir complicaciones por la influenza; tareas que conlleven un contacto mínimo con los demás empleados o clientes. En caso de que no se les pudiera asignar otras tareas para reducir el contacto con otros trabajadores, se encuentren preocupados por la posibilidad de no poder prevenir el contagio de la influenza en el lugar de trabajo, o estén en un ámbito donde haya una gran aglomeración de gente en el trabajo o mientras viajan hacia el trabajo, entonces deberá considerar permitir que los trabajadores que tienen un mayor riesgo de sufrir complicaciones por influenza permanezcan en sus hogares.
- Los CDC recomiendan que los trabajadores enfermos con un riesgo más alto de desarrollar complicaciones por la influenza busquen tratamiento temprano en caso de enfermarse.
- Vea http://www.cdc.gov/h1n1flu/qa.htm para obtener más información.
Considerar aumentar la distancia social en el lugar de trabajo
- En caso de que la gravedad de la influenza sea mayor, los funcionarios de salud pública locales pueden recomendar que los empleadores implementen medidas para incrementar la distancia física entre las personas en el lugar de trabajo, con el objetivo de reducir la diseminación de la influenza. Lo indicado sería que haya 6 pies de distancia de persona a persona, como mínimo, casi todo el tiempo. Esto no es una estrategia simple o sencilla y la misma requiere comúnmente contar con una gran flexibilidad. Estas medidas pueden incluir lo siguiente: evitar ámbitos de trabajo donde haya una gran aglomeración de gente, cancelar reuniones de negocios que requieran presencia física, crear distancia física de persona a persona, cancelar viajes innecesarios, incrementar el teletrabajo, e implementar turnos alternados para permitir que haya menos cantidad de trabajadores al mismo tiempo en las instalaciones.9
- De ser apropiado y viable para su tipo de empresa, revisar o desarrollar políticas de teletrabajo, incluyendo una evaluación de las capacidades y dificultades de sus actuales sistemas informáticos y la disponibilidad de asistencia técnica. Tomar medidas paliativas, de ser necesario, y evaluar su sistema con anterioridad para garantizar que podrá absorber un incremento en los usuarios remotos.
- Las recomendaciones para incrementar la distancia social pueden afectar el funcionamiento de la comunidad. Dado que los asuntos relacionados con la cadena de suministro pueden resultar perjudicados, asegurarse de tener planes para contratar proveedores alternativos.
Considerar la cancelación de los viajes de negocios no esenciales y aconsejar a los empleados sobre las posibles dificultades que pueden surgir durante los viajes en el exterior
- Si la gravedad del brote aumentara a nivel mundial durante el otoño o invierno, las autoridades de salud pública probablemente recomienden implementar estrategias de distanciamiento social, que incluyen la cancelación de viajes no esenciales, y hasta se podrían poner en práctica restricciones de viajes por parte de algunos países, las cuales posiblemente no permitan que los trabajadores puedan regresar a sus hogares en caso de haberse enfermado mientras se econtraban de viaje por razones de trabajo.
- En caso de que la gravedad de la influenza aumentara, quienes viajen deberán estar preparados ante demoras de viajes, exámenes de salud y demás actividades destinadas a viajeros. Proporcione información a quienes viajan sobre los planes de contingencia y cómo pueden reprogramar sus viajes ante estas posibles demoras.
Prepararse para la suspensión de clases en las escuelas o el cierre de los programas de cuidado infantil
- Es muy probable que las suspensiones de las clases en las escuelas y el cierre de los programas de cuidado infantil se establezcan en niveles más altos de gravedad. Estar preparados para permitir a los trabajadores permanecer en sus hogares cuidando a sus hijos ante el cierre de escuelas o de los programas de cuidado infantil. En caso de ser necesaria la suspensión de las actividades escolares, las escuelas tienen como recomendación mantener a los estudiantes alejados durante al menos 5-7 días calendario o un período más largo de ser necesario.
- Exhortar a los empleados que tienen a su cargo funciones esenciales y que tienen hijos a planificar en caso de contingencias, en caso de producirse el cierre de los programas de cuidado infantil o de las escuelas.
- Estar preparado para tener un ausentismo prolongado en caso de que las escuelas suspendan sus clases durante un período prolongado de tiempo. Asegurarse de que sus políticas de licencia sean flexibles y estén libres de castigos.
- Los empleadores deberán recomendar enérgicamente a los padres no llevar consigo a sus hijos a sus lugares de trabajo mientras las escuelas permanecen cerradas.
- Implementar políticas flexibles en el lugar de trabajo, como teletrabajo y turnos alternados.
- Capacitar a los empleados para cumplir distintas tareas de manera que puedan cubrir funciones esenciales.
- Leer la guía para escuelas de los CDC en http://www.cdc.gov/h1n1flu/schools/schoolguidance.htm, para comprender mejor las condiciones por las que se suspenderían las clases.
Otras consideraciones
- Como parte de la planificación integral para una pandemia, algunos empleadores de los sectores públicos y privados han almacenado o, de lo contrario, arreglado la disponibilidad de drogas antivirales para la influenza para sus empleados durante una pandemia. Para guiar estos esfuerzos, HHS publicó en el 2008 una serie de pautas dirigidas a las empresas tituladas Consideraciones para la reserva de medicamentos antivirales por parte de los empleadores, en la etapa de preparación para una pandemia de influenza (http://www.flu.gov/vaccine/antiviral_employers.html). Vea la guía provisional sobre el uso de agentes antivirales para el tratamiento y profilaxis de la infección por la influenza H1N1 de 2009 en http://www.cdc.gov/h1n1flu/recommendations.htm.
- Los empleadores deberán considerar que la gravedad de la influenza H1N1 de 2009 podría cambiar rápidamente; por lo tanto, las recomendaciones locales de salud pública para las comunidades y empresas podrían ser revisadas rápidamente. Los planificadores deberán identificar las fuentes de información precisa y pertinente a fin de que puedan estar al tanto de los cambios en las recomendaciones y puedan implementar de manera inmediata las medidas adicionales o modificadas por las autoridades locales de salud pública.
Recursos
El gobierno federal ha desarrollado herramientas y documentos con lineamientos adicionales para asistir a los empleadores en su planificación. Estos recursos están disponibles en línea en: www.flu.gov/plan/workplaceplanning/index.html.
One-Stop
www.flu.gov
Información sobre la influenza H1N1 de 2009
http://www.cdc.gov/h1n1flu/
Recursos relacionados con la influenza H1N1 de 2009 para empresas y empleadores
http://www.cdc.gov/h1n1flu/business/
Guía sobre la salud y seguridad de los trabajadores ante una pandemia
www.osha.gov/dsg/topics/pandemicflu/index.html
Guía sobre preparación para una pandemia de influenza en los lugares de trabajo de la OSHA
http://www.osha.gov/Publications/influenza_pandemic.html
CDC/NIOSH: Problemas de salud ocupacional asociados con el virus de la influenza H1N1 de 2009http://www.cdc.gov/niosh/topics/h1n1flu/
1 Esta guía fue concebida para los empleadores que no proporcionan servicios de atención médica o cuentan con "tareas y operaciones con riesgo de exposición alto y muy alto". Ver: https://www.osha.gov/Publications/influenza_pandemic.html#classifying_exposure para más información sobre los niveles de ocupaciones de riesgo y exposición. Es necesario incluir consideraciones especiales para estos empleadores. Los recursos para los centros de atención médica pueden encontrarse en: http://www.cdc.gov/h1n1flu/clinicians/
2 En 2006, para asistir tanto a las empresas como a los empleadores con las actividades de planificación para una pandemia, el gobierno de los Estados Unidos (USG, por sus siglas en inglés) diseñó etapas de respuesta para guiar las acciones de los gobiernos locales y estatales, y del sector privado. Hasta antes del brote de influenza H1N1 de 2009, la planificación se basaba en el supuesto de que la próxima pandemia surgiría en el extranjero y de que la misma tendría una índice alto de gravedad, y por ello estas etapas servían como una guía para la planificación y respuesta. Sin embargo, dadas las características únicas del brote de influenza H1N1 de 2009, estas etapas ya no se utilizarán más como marco para la planificación y respuesta.
3 Los síntomas de una enfermedad similar a la influenza incluyen fiebre o escalofríos y tos o dolor de garganta. Además, pueden incluir secreción nasal, dolores corporales, dolor de cabeza, fatiga, diarrea o vómitos.
5Para obtener más información sobre las recomendaciones de los CDC para las escuelas, visite http://www.cdc.gov/h1n1flu/schools/schoolguidance.htm.
6 Los síntomas de una enfermedad similar a la influenza incluyen fiebre o escalofríos y tos o dolor de garganta. Además, pueden incluir secreción nasal, dolores corporales, dolor de cabeza, fatiga, diarrea o vómitos.
7 Las personas mayores de 65 años de edad en adelante corren menos riesgos de resultar infectadas con el virus H1N1 de 2009 en comparación con las personas más jóvenes. Sin embargo, al igual que con la influenza de temporada, cuando se infectan con el virus H1N1 de 2009, las personas de 65 años de edad y mayores tienen un riesgo mayor de sufrir una enfermedad grave.
8 Los síntomas de una enfermedad similar a la influenza incluyen fiebre o escalofríos y tos o dolor de garganta. Además, pueden incluir secreción nasal, dolores corporales, dolor de cabeza, fatiga, diarrea o vómitos.
9 Visite el sitio web de la OSHA para obtener ejemplos de métodos de distancia social para el lugar de trabajo: https://www.osha.gov/Publications/influenza_pandemic.html#medium_exposure_risk
Última publicación: 20 de noviembre de 2009 - 3:04 p.m., hora estándar del este














