Carta a los proveedores para promover la PPSV entre los adultos
10 de noviembre de 2009, 11:00 a.m., hora del este
Estimado proveedor,
Les escribimos para instarlo a asegurarse de que todos los pacientes con indicaciones hayan recibido la vacuna neumocócica. Aproximadamente 70 millones de personas con indicaciones para recibir la vacuna neumocócica polisacárida (PPSV, por sus siglas en inglés) no están vacunadas (Encuesta nacional sobre salud, 2007). Durante cada una de las pandemias de influenza en el siglo 20, la neumonía bacteriana secundaria fue una causa frecuente de enfermedad y muerte y el Streptococcus pneumoniae (pneumococcus) fue la etiología más común. Con la actual pandemia de influenza H1N1 2009, al igual que con la influenza de temporada, las infecciones neumocócicas son nuevamente una de las causas de muerte tanto de niños como de adultos.
Durante los brotes de influenza, las vacunas neumocócicas pueden ser útiles para prevenir las infecciones neumocócicas secundarias. Como usted sabe, la vacuna neumocócica polisacárida (PPSV) está disponible para prevenir la enfermedad neumocócica entre adultos y niños de 2 años y mayores, que tienen mayor riesgo de contraer la enfermedad neumocócica, pero muchos de ellos a quienes se les indicó la vacuna, todavía no la han recibido. Se recomienda una vacuna conjugada neumocócica 7-valente para todos los niños de <5 años de edad.
El Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP) de los CDC recomienda una dosis única de PPSV para todas las personas de 65 años y mayores, y para las personas de 2 a 64 años con ciertas afecciones de alto riesgo (Cuadro). Las personas en estos grupos tienen un mayor riesgo de padecer una enfermedad neumocócica, además de complicaciones graves a causa de la infección por el virus de la influenza. Se recomienda una segunda vacunación con PPSV al menos 5 años después de la vacunación inicial para las personas de 65 años y mayores que se vacunaron por primera vez antes de los 65 años. También se recomienda una segunda vacunación a las personas con mayor riesgo de contraer la enfermedad, como las que tienen asplenia funcional o anatómica, y aquellas personas que tienen HIV, SIDA, o cáncer y han pasado como mínimo cinco años desde la última vez que recibieron la primera vacuna.
Todas aquellas personas a las que se les ha indicado la PPSV deben vacunarse según las recomendaciones actuales del ACIP durante la temporada de influenza 2009-2010, que probablemente incluya a los virus de influenza de temporada e influenza H1N1 2009 en circulación. Se debería poner especial énfasis en la vacunación de adultos menores de 65 años, que tengan afecciones de alto riesgo establecidas; la cobertura de la PPSV en este grupo es baja y puede estar más propenso a desarrollar la neumonía bacteriana secundaria luego de una infección por virus de influenza. No se recomienda el uso de PPSV en personas a las que actualmente no se les ha indicado la vacuna.
La vacuna neumocócica puede administrarse al mismo tiempo que la vacuna contra la influenza. Las visitas por vacunación contra la gripe H1N1 2009 son convenientes para evaluar a los pacientes que necesiten la vacuna neumocócica. Debido a que las indicaciones para las vacunas neumocócicas y contra la gripe de temporada son similares en los adultos, la necesidad de recibir la vacuna neumocócica debe evaluarse en el momento de vacunarse contra la influenza de temporada o la influenza H1N1 2009. Las personas que no recuerden si recibieron la vacuna neumocócica deberán vacunarse igualmente.
Atentamente.

Anne Schuchat, MD
directora del Centro Nacional de Inmunización y Enfermedades Respiratorias
Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades
Indicaciones de alto riesgo para personas de 2 a 64 años de edad
- una enfermedad cardiovascular crónica (insuficiencia cardíaca congestiva y cardiopatías)
- enfermedades pulmonares crónicas, incluyendo la enfermedad pulmonar obstructiva crónica y el efisema
- diabetes mellitus, alcoholismo, enfermedad crónica del hígado (incluyendo cirrosis)
- fístulas de líquido cefalorraquídeo, implantes cocleares
- asplenia anatómica o funcional, incluyendo la enfermedad de células falciformes y la esplenectomía
- afecciones que comprometen el sistema inmunológico, incluyendo HIV, leucemia, linfoma, enfermedad de Hodgkin, melanoma múltiple, cáncer generalizado, insuficiencia renal crónica, síndrome nefrótico; o aquellos que reciben quimioterapia inmunosupresiva (incluyendo los corticosteroides); y aquellos que han recibido un trasplante de órganos o de médula ósea
- residentes de asilos de ancianos u otros centros de cuidados a largo plazo
Indicaciones de alto riesgo para personas de 19 a 64 años
- que fuman cigarrillos o padecen de asma
Última publicación: 19 de marzo de 2010, 5:31 p.m., hora de verano del este
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