Preguntas y respuestas: medicamentos antivirales, temporada de gripe 2009-2010
17 de noviembre de 2009, 4:00 p.m., hora del este
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Recomendaciones antivirales
Mesa redonda
Mesa redonda sobre la influenza: medicamentos antivirales
Antecedentes
El 22 de septiembre de 2009, los CDC actualizaron sus recomendaciones para el uso de medicamentos antivirales para la influenza a fin de ofrecer pautas adicionales para los médicos a la hora de recetar medicamentos antivirales para el tratamiento y la prevención (quimioprofilaxis) de la influenza durante la temporada de gripe 2009-2010. El propósito de estas recomendaciones es ayudar a los médicos clínicos a priorizar el uso de medicamentos antivirales para tratar y prevenir la influenza. Tal como se especifica en recomendaciones anteriores para los medicamentos antivirales publicadas el 6 de mayo de 2009 y actualizadas el 8 de septiembre de 2009, la prioridad para utilizar medicamentos antivirales esta temporada continúa destinada a las personas más gravemente enfermas, como la gente hospitalizada con influenza, y las personas que corren mayor riesgo de sufrir complicaciones relacionadas con la influenza. Este documento ha sido actualizado para brindar más información sobre varios temas, incluyendo el riesgo elevado de sufrir complicaciones en niños pequeños, en especial niños menores de 2 años de edad.
Al igual que cualquier decisión médica, los criterios clínicos son un factor importante en la toma de decisiones sobre el tratamiento con medicamentos antivirales.
¿En qué se diferencia la nueva guía de la publicada el 8 de septiembre de 2009?
El uso prioritario de medicamentos antivirales durante la próxima temporada de influenza sigue siendo el mismo que el que se describe en las recomendaciones antivirales publicadas por primera vez el 6 de mayo de 2009 y actualizadas el 8 de septiembre de 2009; es decir, establecer las prioridades del uso de estos medicamentos en enfermos graves (tales como aquellos que están hospitalizados) y en pacientes con enfermedades similares a la influenza y que tienen un alto riesgo de desarrollar complicaciones relacionadas con la influenza. La nueva información que se encuentra en la guía actualizada con fecha del 22 de septiembre de 2009 incluye:
- Más contexto y pautas para los médicos clínicos sobre el riesgo de sufrir complicaciones y las consideraciones en cuanto al tratamiento en niños y niños pequeños.
- Información sobre el dosificador oral que se incluye en el empaque de suspensión oral del Tamiflu® e instrucciones para asegurar que las unidades de medición que aparecen en las instrucciones para la administración del medicamento se correspondan con el dispositivo de dosificación, que también se incluyen.
- Más información sobre las posibles condiciones fisiológicas subyacentes que pueden estar asociadas a los desórdenes neuromusculares y neurocognitivos que posiblemente contribuyen a un mayor riesgo de sufrir complicaciones relacionadas con la influenza en personas con dichos desórdenes.
La finalidad de las recomendaciones actualizadas sigue siendo encontrar un equilibrio entre la información y los recursos necesarios que se le proporcionan a los médicos clínicos para brindar un tratamiento temprano y adecuado a las personas con mayor riesgo; reducir la posibilidad de resistencia a los antivirales mediante la quimioprofilaxis inapropiada o innecesaria, y reconocer permanentemente la importancia de las evaluaciones clínicas en cuanto al comienzo de un tratamiento y las decisiones de quimioprofilaxis.
¿Quiénes tienen prioridad para recibir tratamiento con medicamentos antivirales para la influenza?
La mayoría de las personas enfermas de influenza se recuperarán sin complicaciones.
Algunas personas que se encuentran en una situación de mayor riesgo en cuanto a sufrir complicaciones relacionadas con la influenza constituyen un grupo de prioridad para el tratamiento con medicamentos antivirales durante esta temporada. Los grupos de prioridad incluyen:
- Las personas con enfermedades más graves, tales como aquellas hospitalizadas con contagio posible o confirmado de influenza
- Personas con infección presunta o confirmada por influenza que están en mayor riesgo de desarrollar complicaciones
- Niños menores de 2 años de edad
- Adultos de 65 años de edad y mayores
- Mujeres embarazadas
- Personas con determinadas afecciones médicas o inmunosupresivas crónicas
- Personas menores de 19 años de edad que están recibiendo una terapia a largo plazo a base de aspirinas
Los niños de entre 2 y 4 años de edad tienen más probabilidades de requerir hospitalización o ser evaluados clínicamente de urgencia por el virus de la influenza en comparación con los niños más grandes, si bien el riesgo es mucho menor que en los niños menores de 2 años de edad. Los niños de entre 2 y 4 años de edad que no presentan afecciones de alto riesgo y que no están gravemente enfermos no necesitan realizar un tratamiento antiviral.
Los niños y adultos que presentan un posible contagio de influenza, que tienen síntomas de una enfermedad en el tracto respiratorio o presentan deterioro clínico también deben recibir una terapia empírica con antivirales de forma inmediata, sin importar su estado de salud previo o edad.
En base a las evaluaciones médicas, los médicos clínicos también pueden decidir no brindar tratamiento a algunas personas de estos grupos y/o tratar a personas que no han sido incluidas en tales grupos.
¿Quiénes forman parte del grupo de prioridad mínima para el tratamiento con medicamentos antivirales para la influenza?
Por lo general, no es necesario brindar tratamiento con medicamentos antivirales para la influenza a personas que no corren mayor riesgo de sufrir complicaciones o no padecen de influenza grave, como aquellas personas que necesitan ser hospitalizadas. Sin embargo, todo paciente con un posible contagio de influenza y que presente señales de advertencia de emergencia (por ejemplo: dificultad para respirar o falta de aire) o síntomas de enfermedad en el tracto respiratorio o agravamiento de la enfermedad debe buscar atención médica de inmediato y recibir terapia con antivirales cuando le sea indicado.
Los médicos, basándose en sus criterios clínicos, pueden tratar a algunas personas que no pertenecen a un grupo de alto de riesgo. Asimismo, pueden considerar que no es necesario brindar tratamiento a algunas personas que sí pertenecen a un grupo de riesgo.
¿Qué medicamentos antivirales para la influenza deben utilizarse en el tratamiento durante esta temporada?
En este momento, se recomienda el tratamiento con oseltamivir (nombre comercial Tamiflu®) o zanamivir (nombre comercial Relenza®) a todas las personas sospechosas de infección o confirmación de influenza que necesitan hospitalización.
¿Cuándo deben iniciar el tratamiento con medicamentos antivirales los proveedores de servicios médicos?
Una vez que se decidió realizar el tratamiento antiviral, se debe comenzar con la administración de zanamivir u oseltamivir lo antes posible a partir del inicio de los síntomas. Los beneficios del tratamiento antiviral observado en estudios de influenza de temporada son mayores cuando el tratamiento se inicia dentro de las 48 horas a partir del comienzo de la enfermedad. Sin embargo, algunos estudios de tratamiento con oseltamivir en pacientes hospitalizados por influenza de temporada demostraron eficacia clínica, incluyendo reducciones en la tasa de mortalidad o la duración de las hospitalizaciones, incluso en pacientes que comenzaron con el tratamiento después de las 48 horas desde el inicio de la enfermedad.
Por lo general, cuando se indica realizar un tratamiento, los proveedores de servicios médicos no deben esperar la confirmación por laboratorio de influenza para iniciar el tratamiento con medicamentos antivirales ya que los exámenes de laboratorio pueden demorar el tratamiento y un examen para detectar rápidamente la influenza con resultado negativo no descarta la posibilidad de infección. La sensibilidad de las pruebas de diagnóstico rápido de la influenza puede oscilar entre el 10 y el 70% en el caso del virus H1N1 de 2009.
¿Qué pueden hacer los proveedores de servicios médicos para disminuir las demoras en el tratamiento antiviral?
Los médicos clínicos pueden tomar varias medidas para disminuir las demoras en el inicio del tratamiento antiviral. Ellas incluyen:
- Informar a las personas con un riesgo más alto de sufrir complicaciones por la influenza sobre los signos y síntomas de la influenza y la necesidad de recibir un tratamiento temprano.
- Asegurar el acceso rápido a consultas telefónicas y evaluaciones clínicas a estos pacientes así como a pacientes que padecen de una enfermedad grave.
- Considerar la posibilidad de realizar un tratamiento empírico de pacientes con alto riesgo de padecer de complicaciones por la influenza basado en comunicaciones telefónicas si no se ha indicado la hospitalización y si esto disminuirá sustancialmente la demora antes de iniciar el tratamiento.
¿Qué medidas pueden tomar los proveedores de servicios médicos mientras esperan los resultados de las pruebas para la influenza?
Cuando se indica un tratamiento, los proveedores de servicios médicos deberían considerar la posibilidad de realizar un tratamiento empírico mientras se esperan los resultados de las pruebas para la influenza, si los médicos clínicos las han solicitado, especialmente si la demora para realizar las pruebas es significativa. Una vez que se decidió realizar el tratamiento antiviral, se debe comenzar con la administración de zanamivir u oseltamivir lo antes posible a partir del inicio de los síntomas.
¿Cuánto tiempo deben estar los pacientes bajo tratamiento con medicamentos antivirales?
Se recomiendan cinco días de tratamiento. Sin embargo, los pacientes hospitalizados con infecciones graves pueden necesitar tratamientos más prolongados.
¿Cuándo los médicos clínicos deberían recetar medicamentos antivirales para prevenir la influenza?
La exposición previa a la quimioprofilaxis antiviral debería ser utilizada únicamente en circunstancias limitadas, y a través de la consulta con autoridades de salud pública o médicos locales. Determinadas personas con un riesgo permanente de exposición por razones laborales (personal de asistencia médica, empleados de salud pública o personal de emergencia que están trabajando en comunidades con un brote de influenza A H1N1), especialmente las personas con un riesgo más alto de sufrir complicaciones por la influenza, deberán seguir cuidadosamente las instrucciones sobre el uso de equipos de protección personal para evitar la exposición a la influenza. Los trabajadores de asistencia médica con un alto riesgo de sufrir complicaciones relacionadas con la influenza que no estén en condiciones de minimizar su exposición pueden considerar una reasignación temporal de labores.
¿Quiénes deberían recibir medicamentos antivirales para prevenir la influenza?
Por lo general, la quimioprofilaxis antiviral se debería reservar para las personas con alto riesgo de padecer complicaciones por la influenza y que han estado en contacto con una persona que probablemente ha contraído el virus. Como una alternativa a la quimioprofilaxis, los médicos clínicos también pueden asesorar a las personas con alto riesgo de complicaciones por la influenza sobre los signos y síntomas tempranos de influenza y aconsejarles visitar inmediatamente a un proveedor de asistencia médica para un examen y la posible indicación de un tratamiento temprano en caso de que los signos o síntomas clínicos continúen.
La quimioprofilaxis antiviral después de la exposición con oseltamivir o zanamivir puede tenerse en cuenta para el personal de asistencia médica, los trabajadores de salud pública, o el personal de emergencia que han estado en contacto directo sin protección con personas con contagio confirmado, probable o posible de la gripe H1N1 2009 o la gripe de temporada durante el periodo infeccioso de esa persona. Sin embargo, se debería utilizar el equipo de protección personal recomendado y otros controles administrativos (por ejemplo: que el personal de asistencia médica permanezca en sus hogares, lejos del trabajo si están enfermos, y la identificación de pacientes con potenciales riesgos de infección) para disminuir la necesidad de quimioprofilaxis después de la exposición entre los trabajadores de asistencia médica. Como una alternativa a la quimioprofilaxis, también se puede asesorar al personal de asistencia médica que tiene exposiciones en el lugar de trabajo sobre los signos y síntomas tempranos de influenza y aconsejarles visitar inmediatamente a un proveedor de asistencia médica para un examen y la indicación de un tratamiento temprano en caso de que los signos o síntomas clínicos continúen.
¿Se deberían usar los agentes antivirales en la quimioprofilaxis después de la exposición en personas sanas?
No se aconseja el uso de agentes antivirales para la prevención de la enfermedad en niños o adultos sanos basado en la potencial exposición en la comunidad, escuela, campamentos u otros entornos. Además, no hay información confiable disponible sobre el uso frecuente o prolongado de agentes antivirales en niños, y la información para adultos sanos es limitada.
¿Qué medicamentos antivirales deberían recetar los proveedores de servicios médicos para la quimioprofilaxis de la gripe H1N1 2009?
En el caso de la quimioprofilaxis de la infección por virus de influenza H1N1 2009, se recomienda la administración de oseltamivir o zanamivir. Actualmente, los virus de la gripe H1N1 2009 que circulan son susceptibles al oseltamivir y zanamivir, pero son resistentes al amantadine
¿Cuál es la duración recomendada para la quimioprofilaxis antiviral implementada después de haber estado en contacto con alguien que padece influenza?
La duración de la quimioprofilaxis antiviral después de la exposición es de 10 días a partir de la última exposición conocida.
¿Cuál es el mejor tratamiento para las mujeres embarazadas con una presunta infección o una infección confirmada de influenza H1N1 2009?
El oseltamivir y el zanamivir son medicamentos "categoría C de embarazo", lo que indica que no se han realizado estudios clínicos para evaluar la seguridad de estos medicamentos en mujeres embarazadas. El embarazo no debe ser considerado como una contraindicación para el uso de oseltamivir o zanamivir. Se prefiere el uso de oseltamivir para el tratamiento en mujeres embarazadas debido a su actividad sistémica.
Información general sobre los medicamentos antivirales
¿Qué son los medicamentos antivirales para la influenza?
Los medicamentos antivirales para la influenza son medicamentos recetados (píldoras, líquido o inhalador) que combaten la reproducción de los virus de la gripe. Mientras que vacunarse contra la gripe todos los años es el primer y más importante paso en la protección contra la enfermedad, los medicamentos antivirales constituyen el segundo método de defensa en la prevención y tratamiento de la gripe.
¿Cuáles son los beneficios del tratamiento con medicamentos antivirales para la influenza?
El tratamiento se debe iniciar con la administración de medicamentos antivirales dentro de los 2 días después del inicio de la enfermedad. De esta manera, estos medicamentos pueden disminuir la gravedad de los síntomas de la gripe y acortar en 1 o 2 días el periodo de enfermedad. También pueden ayudar a prevenir complicaciones graves a causa de la gripe. Algunos estudios de tratamiento con oseltamivir en pacientes hospitalizados con influenza de temporada demostraron eficacia clínica, incluyendo una reducción en la tasa de mortalidad o en la duración de las hospitalizaciones, incluso en pacientes que comenzaron con el tratamiento después de las 48 horas de la aparición de la enfermedad.
Los medicamentos antivirales pueden ser particularmente importantes para las personas muy enfermas (hospitalizadas) o las personas que padecen de gripe y que están en mayor riesgo de sufrir complicaciones por la gripe, como mujeres embarazadas, niños pequeños y personas con enfermedades crónicas.
¿Cuán efectivos son los medicamentos antivirales para prevenir la gripe?
Cuando se los utiliza para prevenir la gripe, los medicamentos antivirales tienen una efectividad de alrededor del 70% al 90% contra los virus susceptibles (es decir, los virus que no son resistentes a los medicamentos antivirales). Es importante recordar que los medicamentos antivirales para la gripe no reemplazan a la vacuna contra la gripe.
¿Qué efectos secundarios pueden tener los medicamentos antivirales para la influenza?
Los efectos secundarios son diferentes en cada medicamento. Si su médico le ha recetado un medicamento antiviral, pregúntele cómo administrarlo y cuáles podrían ser los efectos secundarios. Los profesionales de la asistencia médica que recetan medicamentos antivirales para la gripe deben alertar a los pacientes sobre los eventos adversos que pueden ocurrir. Para obtener más información sobre los efectos secundarios, vea Medicamentos antivirales: un resumen de los efectos secundarios.
Los medicamentos antivirales y los niños
¿Los niños pueden tomar medicamentos antivirales?
Sí. Los niños pueden tomar los dos medicamentos que se recomiendan para tratar la influenza (incluyendo la influenza H1N1 2009) de esta temporada.
- El oseltamivir (Tamiflu®) está aprobado por la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) para el tratamiento en niños de 1 año de edad en adelante. Recientemente, la FDA emitió una autorización de uso de emergencia (EUA) para el uso de Tamiflu® en niños menores de 1 año para combatir el virus de influenza H1N1 2009.
- El zanamivir (Relenza®), está aprobado para el tratamiento en niños de 7 años de edad en adelante, pero tiene licencia para ser utilizado únicamente por personas sin enfermedades respiratorias o cardíacas subyacentes, incluyendo las personas con asma.
¿Qué medicamentos antivirales están disponibles para los niños?
El oseltamivir (Tamiflu®) viene en forma de suspensión oral (líquido) para niños. También viene en forma de cápsulas con las dosis para niños. El zanamivir (Relenza®) es un polvo de inhalación que viene con el inhalador.
¿Cuáles son las recomendaciones sobre el uso de medicamentos antivirales en niños pequeños?
Las recomendaciones provisorias sobre el uso de medicamentos antivirales y actualizadas el 22 de septiembre de 2009 proporcionan mayores aclaraciones respecto del mayor riesgo de los niños pequeños de sufrir complicaciones relacionadas con la gripe. Deberá considerarse que los niños menores de 2 años reciban el tratamiento empírico temprano con el medicamento antiviral oseltamivir ante el caso de que se sospeche o confirme la gripe. La información disponible sobre las hospitalizaciones han revelado que los niños menores de 2 años tienen un mayor riesgo de sufrir complicaciones por la gripe en comparación con el resto de la población de más edad. Durante el período desde abril hasta agosto de2009, el índice de hospitalización de casos confirmados de influenza H1N1 2009 por pruebas de laboratorio en niños menores de 2 años fue 2.5 veces más alto que el índice registrado entre niños de 2 a 4 años. En estudios de influenza de temporada, los niños tienen el índice más alto de riesgo de hospitalización, y tal índice disminuye con el aumento en la edad de los niños.
A raíz de este mayor índice de hospitalizaciones, se recomienda generalmente que los niños menores de 2 años reciban tratamiento con medicamentos antivirales. Los niños de 2-4 años de edad que no tengan una condición de alto riesgo y no que sufran una enfermedad grave no necesitan un tratamiento antiviral. Aunque los niños de 2-4 años de edad tienen mayores probabilidades de necesitar hospitalización y atención médica urgente por influenza en comparación con los niños de más edad, este riesgo es mucho más bajo si se lo compara con el riesgo de los niños menores de 2 años de edad. Los proveedores deberán utilizar su razonamiento clínico para guiar las decisiones sobre el tratamiento para los niños sanos.
¿Qué pasa si la suspención oral pediátrica (fórmula líquida) no está disponible y el niño no puede tragar la cápsula?
En ausencia de la suspención oral (fórmula líquida) de Tamiflu® para pacientes pediátricos que no pueden tragar cápsulas, se puede abrir la cápsula de Tamiflu® con la dosis para niños y mezclar el polvo con un líquido endulzado, como por ejemplo jarabe de chocolate regular o sin azúcar.
¿Qué pasa si no están disponibles la suspensión oral (fórmula líquida) y las cápsulas de Tamiflu® en dosis pediátrica?
Ante la ausencia de la suspensión oral y de cápuslas pediátricas de Tamiflu®, existe otra opción para satisfacer la necesidad de una prescripción pediátrica de Tamiflu®. Un profesional de atención médica puede combinar las cápsulas con dosis para adultos (75 mg) para crear una fórmula pediátrica. El compuesto consiste en la mezcla de medicamentos realizada por un profesional de atención médica para cubrir las necesidades exclusivas de un paciente. Vea la declaración de la FDA a fin de recordar tanto a proveedores de atención médica como a farmacéuticos sobre las instrucciones aprobadas por la FDA para la combinación de una suspensión oral a partir de las cápsulas de Tamiflu® de 75mg para los casos de emergencias, según se describe en las indicaciones que van adjuntas en el envase de fabricación aprobado por la FDA para el oseltavimir (Tamiflu®). La combinación de suspensión oral a partir de las cápsulas de Tamiflu® 75mg es una alternativa de suspensión oral ante la no disponibilidad inmediata de una fórmula de suspensión oral fabricada comercialmente.
¿Cuáles son los efectos secundarios de los medicamentos antivirales en los niños?
Según informes, los efectos secundarios del oseltamivir son los vómitos y náuseas. Entre los niños tratados con oseltamvir los estudios clínicos revelaron que el 14% tuvo vómitos, en comparación con el 8.5% de los niños que recibieron un "placebo". (Un placebo es una sustancia inactiva que tiene la misma apariencia que el medicamento, y es administrado de la misma forma, en una prueba clínica). Las náuseas y los vómitos podrían ser menos severos si el oseltamivir se administra conjuntamente con alimentos. Asimismo, también se informó sobre autolesiones y delirios entre las personas con influenza tratadas con oseltamivir. La mayor parte de esto informes fueron presentados entre adolescentes de Japón, y todavía no existe certeza si el oseltamivir o el virus de la influenza fueron responsables de estos cambios en el comportamiento. La Administración de Drogas y Alimentos de EE.UU. recomienda que las personas que toman cualquiera de estos dos medicamentos recetados contra la influenza (oseltamivir y zanamivir) sean controlados minuciosamente ante posibles comportamientos extraños.
Los efectos secundarios del zanamivir han sido reportados en menos del 5% de las personas que participaron en las pruebas clínicas y con el mismo índice entre las personas que recibieron el zanamivir y aquellas a quienes se les administró un "placebo". Entre los efectos secundarios registrados se incluyen: diarrea, naúseas, sinusistis, síntomas y signos de afecciones nasales, bronquitis, tos, dolores de cabeza, mareos e infecciones de oídos, nariz y garganta. Asimismo, el zanamivir no debe ser recetado en personas con una enfermedad respiratoria subayacente, incluyendo el asma.
¿Cuáles son los beneficios del tratamiento con antivirales en los niños?
Los medicamentos antivirales proporcionan la mayor efectividad si se administran inmediatamente después de contraer la enfermedad (dentro de los dos días del inicio de los síntomas). Los medicamentos antivirales pueden aliviar los síntomas de la gripe y pueden disminuir la duración de la enfermedad. El uso de medicamentos antivirales en el tratamiento contra la infuenza también han demostrado disminuir la incidencia de infecciones auditivas y la necesidad de antibióticos en los niños de 1-12 años de edad. Los estudios en adultos han revelado que el tratamiento con medicamentos antivirales puede reducir la posibilidad de complicaciones más graves relacionadas con la gripe, como la neumonía y las hospitalizaciones. Aunque tales estudios no han sido realizados entre los niños, los medicamentos antivirales pueden ser igualmente efectivos en la reducción de complicaciones más graves relacionadas con la gripe. El tratamiento con medicamentos antivirales contra la influenza podría ser particularmente importante en el caso de los niños con un alto riesgo de sufrir complicaciones relacionadas con la gripe, incluyendo niños menores de 2 años de edad y niños de cualquier edad con problemas de salud crónicos, como asma, diabetes, enfermedades pulmonares o cardíacas. Durante esta temporada, los medicamentos antivirales son considerados una prioridad entre los pacientes hospitalizados (incluyendo a los niños) y entre pacientes de alto riesgo que han sido contagiados con la gripe.
¿Cuál es la opinión de otros expertos sobre los medicamentos antivirales y los niños?
La Academia Estadounidense de Pediatría (AAP) recomienda administrar medicamentos antivirales en el tratamiento contra la influenza a los niños que tienen un riesgo más alto de sufrir complicaciones graves relacionadas con la gripe y a quienes tienen influenza de nivel moderado a grave. Estos niños pueden resultar particularmente beneficiados con una disminución en la duración de sus síntomas. Para obtener más información, vea las recomendaciones de la AAP.
Influenza
¿Cuáles son los síntomas de la influenza de temporada o de la influenza H1N1 2009?
Los síntomas de la influenza de temporada y de la influenza H1N1 2009 incluyen: fiebre, tos, dolor de garganta, congestión y goteo nasal, dolores de cabeza y en el cuerpo, escalofríos y fatiga. Algunas personas también tienen vómitos y diarrea. En otros casos, pueden resultar infectadas con la gripe, incluyendo a la gripe H1N1 2009, y tener síntomas repiratorios sin fiebre.
¿Quiénes se encuentran en una situación de mayor riesgo de sufrir complicaciones relacionadas con la influenza?
Los grupos con un riesgo más alto de sufrir complicaciones relacionadas con la influenza H1N1 2009 son similares a los grupos con un riesgo más alto de sufrir complicaciones por la influenza de temporada, y son los siguientes: niños menores de 5 años (los niños menores de 2 años tienen el riesgo más alto); los adultos de 65 años en adelante, las mujeres embarazadas, las personas de cualquier edad con ciertos problemas de salud crónicos (por ejemplo, asma, diabetes, enfermedades pulmonares, personas con sistemas inmunes debilitados, etc.) y las personas menores de 19 años que están recibiendo una terapia de aspirinas a largo plazo. Los niños de 2-4 años tienen un riesgo relativamente más alto de quedar hospitalizados a causa de la gripe H1N1 2009 y de la gripe de temporada en comparación con los niños mayores, además de tener altos índice de visitas por influenza en los departamentos de servicios de emergencias y atención ambulatoria.
Los medicamentos antivirales y la vacuna contra la gripe
¿Los medicamentos antivirales pueden ayudar a las personas que no pueden ser vacunadas contra la gripe?
Sí. Los CDC y el ACIP recomiendan el uso de medicamentos antivirales a las personas alérgicas a los huevos (los cuales pueden provocarles una reacción alérgica a la vacuna) o a las personas que hubieran tenido anteriormente complicaciones por el síndrome de Guillain-Barre (GBS) asociado a la vacunación contra la influenza. Asimismo, los medicamentos antivirales pueden ser recomendables para las personas que no tengan una adecuada respuesta de inmunización ante la vacuna contra la gripe.
La vacuna en forma de spray nasal contra la gripe ¿puede usarse con medicamentos antivirales contra la influenza?
Uno de los tipos de vacunas contra la gripe se conoce como LAIV. Es administrada en forma de spray nasal y contiene virus vivos atenuados. Los medicamentos antivirales contra la gripe tomados 48 horas antes y durante 2 semanas luego de haberse administrado la vacuna LAIV pueden disminuir o evitar que la persona vacunada tenga una óptima respuesta y la protección de inmunización de LAIV.
Los medicamentos antivirales pueden administrarse junto con la vacuna inactiva (es decir, muerta) contra la gripe.
Última publicación: 18 de marzo de 2010, 6:55 p.m., hora de verano del este
Este contenido es posible gracias a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades

















