Guía provisional para las medidas de control de infecciones por influenza H1N1 de 2009 en ámbitos de atención médica, incluyendo la protección del personal de la atención médica
14 de octubre de 2009, 2:00 p.m., hora del este
Los CDC están difundiendo una guía provisional actualizada sobre las medidas de control de infecciones para prevenir el contagio de la influenza H1N1 de 2009 en las instalaciones de atención médica. La guía actualizada se aplica únicamente en el caso de circunstancias especiales con respecto ala actual pandemia de gripe H1N1 de 2009 y será actualizada según sea necesario, a medida que la nueva información esté disponible, durante el transcurso de esta temporada de influenza. Brinda una guía general para todas las instalaciones de atención médica. La guía actualizada amplía la guía anterior al enfatizar que la prevención exitosa del contagio requiere un enfoque integral que comience con una planificación para la pandemia, que incluye el desarrollo de planes flexibles y adaptables en caso de que ocurran cambios en la gravedad de la enfermedad u otros aspectos de la influenza H1N1 de 2009 y la influenza de temporada. Las revisiones a partir de la guía anterior incluyen: criterios para la identificación de pacientes con influenza presunta, recomendación para que el personal de atención médica no vaya al trabajo, cambios en las precauciones de aislamiento basadas en las tareas y las exposiciones anticipadas, ampliación de la información sobre la jerarquía de los controles, que clasifica las intervenciones preventivas en el siguiente orden de preferencia: eliminación de exposiciones, controles de ingeniería, controles administrativos y equipo de protección para el personal; y cambios en la guía sobre el uso de protección respiratoria.
Definición de personal de atención médica
Para el propósito de esta guía, se define como personal de atención médica a todas las personas cuyas actividades ocupacionales involucran el contacto con pacientes o material contaminado en la asistencia médica, la asistencia médica a domicilio o el ámbito de los laboratorios clínicos. El personal de asistencia médica se encarga de una variedad de tareas, muchas de las cuales incluyen el contacto con los pacientes aunque no involucran la provisión directa de atención al paciente, como servicios de comidas y limpieza. Esta guía se aplica a todo el personal de atención médica que trabaja en los siguientes ámbitos: hospitales de cuidados intensivos, asilos de ancianos, centros de enfermería especializada, clínicas para pacientes ambulatorios y agencias de atención médica a domicilio. También incluye a aquellos que trabajan en ámbitos clínicos dentro de instituciones que no incluyen servicios de atención médica. El término "personal de atención médica" incluye no sólo empleados de la organización o la agencia, sino también a contratistas, clínicos, voluntarios, estudiantes, miembros del clero y otros que podrían estar en contacto con los pacientes.
Antecedentes
La influenza H1N1 de 2009 está afectando a más comunidades en el otoño/invierno 2009-2010 que en la primavera/verano de 2009. Los virus de la influenza de temporada podrían también causar enfermedades este otoño e invierno, posiblemente al mismo tiempo que ocurran los brotes del virus H1N1 de 2009. Aunque la gravedad, la cantidad de casos que provocarán y el momento en que aparecerán las enfermedad causadas por la influenza H1N1 de 2009 y la influenza de temporada son inciertos, al igual que con cualquier influenza de temporada, algunas personas necesitarán atención médica como resultado de los contagios con virus de influenza. En virtud de estas y otras incertidumbres, las instalaciones de atención médica deberán prepararse para ajustar sus planes para la influenza pandémica, de acuerdo con las condiciones cambiantes. El personal de atención médica debe monitorear el sitio web de los CDC http://www.cdc.gov/h1n1flu y los sitios web de los departamentos de salud locales y estatales para obtener la información más reciente.
Síntomas de influenza y diseminación del virus
Los síntomas de influenza H1N1 de 2009 pueden incluir: fiebre, tos, dolor de garganta, goteo o congestión nasal, dolores corporales, dolores de cabeza, escalofríos y fatiga, y a menudo diarrea y vómitos. Según la serie de casos, la proporción de personas con influenza H1N1 de 2009 confirmada por laboratorio y que no tienen fiebre puede variar entre el 10 y el 50%. Debido a que los síntomas de influenza son inespecíficos, es difícil determinar si una persona tiene influenza basándose sólo en los síntomas. Sin embargo, las decisiones para el manejo clínico, especialmente de los pacientes ambulatorios, pueden tomarse de acuerdo con la información clínica y epidemiológica. Se puede encontrar información sobre la enfermedad viral H1N1 de 2009 en http://www.cdc.gov/h1n1flu.
Por lo general, se estima que el período de incubación de la influenza varía de 1 a 4 días con un promedio de 2 días. La propagación del virus de influenza (el tiempo durante el cual una persona podría contagiar a otras) comienza el día antes del comienzo de la enfermedad y puede durar de 5 a 7 días, aunque algunas personas podrían contagiar el virus durante períodos más largos, especialmente los niños pequeños y las personas inmunocomprometidas. La propagación del virus es mayor en los primeros 2-3 días y aparece junto con la fiebre, con una propagación más grande cuando las temperaturas son más altas.
Formas de contagio de la influenza H1N1 de 2009
Se cree que el virus de la influenza H1N1 de 2009 se contagia de persona a persona por medio del contacto cercano de manera similar a los otros virus de influenza. Aunque la contribución relativa de cada forma de contagio es incierta, el virus de la influenza puede contagiarse potencialmente a través de:
- Exposición a las gotas respiratorias de las superficies mucosas (por ejemplo, la nariz, la boca y los ojos) a través de las secreciones respiratorias en la tos y el estornudo
- Contacto, generalmente con las manos, con un paciente o fómite infectados (una superficie que está contaminada con secreciones) seguido de la autoinoculación del virus en las superficies mucosas como las de la nariz, la boca y los ojos, y
- Aerosoles de pequeñas partículas en la cercanía de la persona infectada.
Se cree que la transmisión de la influenza a través del aire en distancias más largas, como de la habitación de un paciente a otra, no es posible. Todas las secreciones respiratorias y los fluidos corporales, incluso las heces diarreicas, de los pacientes con influenza H1N1 de 2009 pueden considerarse potencialmente contagiosos.
RECOMENDACIONES GENERALES
Revisar los planes para una pandemia durante la temporada de influenza de otoño/invierno 2009-2010
Se deben revisar las instalaciones y, si no están designadas, desarrollar planes por escrito para la influenza pandémica que anticipen el contagio generalizado de la influenza H1N1 de 2009 en las comunidades. Los CDC, con información de otros socios federales, han desarrollado listas de planificación (http://pandemicflu.gov/professional/hospital/) para ayudar a que las instalaciones de atención médica planifiquen y se preparen para la influenza pandémica. OSHA también ha desarrollado una guía detallada para los ámbitos de atención médica (http://www.osha.gov/Publications/OSHA_pandemic_health.pdf). Se incluyen listas de control específicas y otros recursos para la planificación en el Apéndice. Las instalaciones también deben ser controladas con los departamentos de salud locales para obtener una guía local. Durante el proceso de planificación, las instalaciones deben revisar sus áreas de trabajo y sus tareas para identificar a los trabajadores que estarán rutinariamente en contacto cercano con pacientes con influenza, a fin de diseñar estrategias de prevención y limitar la exposición que no sea esencial. Las instalaciones también deben tener en cuenta sus propias necesidades y circunstancias únicas que no se tratan en los documentos guías. Los comités de planificación pueden facilitar este proceso. Un compromiso de administración fuertemente sustentado y una participación activa de los trabajadores en un programa de prevención coordinado e integral son de extrema importancia para promover la implementación de recomendaciones de prevención y la adhesión a las mismas.
Utilizar una jerarquía de controles para prevenir el contagio de la influenza en ámbitos de atención médica
Las instalaciones deben utilizar un enfoque que incluya jerarquía de controles para evitar la exposición del personal de atención médica y los pacientes y prevenir el contagio de influenza dentro de los ámbitos de atención médica. La jerarquía de controles para proteger a los trabajadores de enfermedades o lesiones ocupacionales destina intervenciones preventivas a los grupos que son clasificados de acuerdo con su probable efectividad para reducir o eliminar la fuente de exposición. Con el objeto de aplicar la jerarquía de controles para la prevención del contagio de influenza, las instalaciones deben tomar las siguientes medidas, en orden de preferencia:
- Eliminación de exposiciones potenciales: eliminar la fuente potencial de exposición está en el primer lugar de la jerarquia de controles. Los ejemplos de intervenciones en esta categoría incluyen: tomar medidas para minimizar las visitas de los pacientes ambulatorios con enfermedades similares a la influenza que no presentan factores de riesgo que podrían causar complicaciones, posponer las visitas electivas de los pacientes con influenza confirmada o presunta hasta que ya no puedan contagiar a otros, y no permitir la entrada de los visitantes enfermos.
- Controles de ingeniería: los controles de ingeniería están en segundo lugar en la jerarquía de controles. Son particularmente efectivos porque reducen o eliminan las exposiciones en su origen y muchos pueden ser implementados sin hacer responsable primario de la implementación a un empleado en particular. Además, estos controles pueden proteger tanto a los pacientes y como al personal. Ejemplos de controles de ingeniería incluyen: instalar divisiones en las áreas de triage y otros espacios públicos para reducir las exposiciones protegiendo al personal y a otros pacientes y utilizar sistemas de succión cerrados para la succión de las vías respiratorias de los pacientes entubados.
- Controles administrativos: los controles administrativos son prácticas y políticas de trabajo necesarias para evitar las exposiciones. Como grupo, se encuentran en tercer lugar en la jerarquía de controles debido a que su efectividad depende de la implementación coherente por parte de administradores y empleados. Son ejemplos de controles administrativos: promover y ofrecer vacunación, exigir la exclusión del personal de atención médica enfermo, implementar estrategias de protocolo para la higiene respiratoria y manejo de la tos y establecer áreas de triage y áreas separadas para los pacientes que visitan los departamentos de emergencias y padecen una enfermedad similar a la influenza, manejando el flujo de pacientes y asignando personal especializado para minimizar la cantidad de personal expuesto a aquelllos con influenza confirmada o presunta.
- Equipo de protección para el personal (PPE, por sus siglas en inglés): PPE se encuentra en el puesto más bajo de la jerarquía de controles. Es la última línea de defensa para las personas contra los peligros que no pueden eliminarse o controlarse de otro modo. Mientras que es importante ofrecer al personal PPE adecuado y capacitación para su uso, la efectividad del PPE depende de un número de factores. El PPE es efectivo sólo si se usa durante períodos de exposición potenciales. El PPE no será efectivo si la adhesión al mismo es incompleta o si las exposiciones a los pacientes infectados o los compañeros de trabajo enfermos no se reconocen. Además, el PPE debe usarse y mantenerse adecuadamente, y debe funcionar de manera apropiada para ser efectivo.
La atención cuidadosa para eliminar las exposiciones potenciales, los controles de ingeniería y los controles administrativos reducirá la necesidad de confiar en el PPE, incluyendo las mascarillas de respiracón. Esta es una consideración especialmente importante este año, cuando ya se ha informado la escasez de mascarillas de respiración en muchas instalaciones de atención médica.
Debe reconocerse que las intervenciones individuales podrían tener una importancia distinta de la que se sugirió con su clasificación dentro de la jerarquía de controles. Por ejemplo, la vacunación es un control administrativo que depende de las acciones de la administración y los empleados. Sin embargo, la vacunación es una de las intervenciones más importantes para prevenir que el personal de atención médica se contagie la influenza. Es de especial importancia su capacidad para prevenir el contagio de influenza en los ámbitos laborales y comunitarios, debido a que la influenza es una enfermedad comunitaria que se transmite en el hogar y en la comunidad. Otras intervenciones que funcionan sólo en ámbitos de salud no evitarán dicho contagio.
En la Tabla 1 se incluyen ejemplos de intervenciones preventivas que pueden utilizarse para evitar o reducir los contagios de influenza, agrupadas de acuerdo a la jerarquía de controles.
RECOMENDACIONES ESPECÍFICAS
Promover y administrar las vacunas contra la influenza de temporada y la influenza H1N1 de 2009
El personal de atención médica y de servicios médicos de emergencia está entre los grupos prioritarios a los que se recomienda vacunarse contra la influenza H1N1 de 2009. (Ver http://www.cdc.gov/h1n1flu/vaccination/acip.htm). Para mejorar la adhesión, la vacunación debe ofrecerse gratis y durante el horario de trabajo al personal de atención médica. Deben considerarse las campañas de vacunación con incentivos como loterías con premios. Las instalaciones de atención médica deben solicitarse al personal que se niega a vacunarse un formulario de rechazo. El manual de la Administración de Salud de los Veteranos es una útil fuente de información sobre las mejores prácticas y estrategias para incrementar las tasas de inmunización. (Ver http://www1.va.gov/vhapublications/ViewPublication.asp?pub_ID=1978.)
Se estima que la vacuna contra la influenza de temporada no proporcionará protección contra el virus de la influenza H1N1 de 2009. Sin embargo, se estima que los virus de influenza de temporada también estarán presentes en los EE.UU. durante la temporada de influenza 2009-2010. La vacunación contra la influenza es efectiva para los virus de temporada y debe continuar administrándose al personal de atención médica y a los pacientes no vacunados. (Ver http://www.cdc.gov/flu/professionals/acip/.)
Hacer cumplir higiene respiratoria y el manejo de la tos.
Además de limitar la cantidad de personas enfermas en la instalación (por ej., mediante el control de acceso), medidas para el control de infecciones mediante la higiene respiratoria y el manejo de la tos (Ver http://www.cdc.gov/flu/professionals/infectioncontrol/resphygiene.htm) deben incorporarse a las prácticas para el control de infecciones como parte de las precauciones estándares para prevenir el contagio de todas las enfermedades respiratorias, incluso la influenza H1N1 de 2009. Esta forma de control desde el origen deben implementarla todas las personas en los ámbitos de atención médica: pacientes, visitantes y personal. Los procedimientos de higiene respiratoria y control de la tos deben continuar aplicándose durante toda la estadía.
Establecer medidas de control de acceso a las instalaciones y procedimientos de triage
- Establecer políticas libres de castigos que alienten o requieran que el personal de atención médica permanezca en su casa. Esto también incluye a los contratistas.
- En las áreas de ingreso de las instalaciones, se deberá colocar señalizaciones con instrucciones para pacientes y visitantes sobre las políticas del hospital, incluyendo la necesidad de notificar de inmediato al personal si tienen signos y síntomas de influenza.
- Establecer mecanismos para identificar a los pacientes con síntomas de enfermedades respiratorias en cualquier punto de ingreso al edificio. Debe preverse que los pacientes sintomáticas se cubran la nariz y la boca con pañuelos desechables cuando tosan o estornuden, o se coloquen mascarillas1 para su control desde el origen, y para su rápido aislamiento y evaluación. Puede encontrarse información sobre las pruebas diagnósticas de los pacientes con influenza H1N1 de 2009 en http://www.cdc.gov/h1n1flu
- Establecer procedimientos de triage y controles de ingeniería (por ejemplo, separaciones) que separen a los pacientes enfermos de los sanos y limiten la necesidad de que el personal use PPE.
- Considere limitar los puntos de entrada a las instalaciones.
Controle el acceso de visitantes y el movimiento dentro de las instalaciones
Establecer procedimientos para controlar a los visitantes incluye:
- Limitar las visitas a los pacientes en aislamiento debido a la influenza de personas que son necesarias para atención y bienestar emocional de los mismos. Los visitantes que han estado en contacto con el paciente antes y durante la hospitalización son una posible fuente de contagio influenza para otros pacientes, las visitas y el personal.
- Programar y controlar las visitas para permitir:
- La detección de síntomas de enfermedades respiratorias agudas antes de entrar al hospital.
- Información, antes de entrar a la habitación del paciente, sobre la higiene de manos, cómo limitar las superficies que se tocan y cómo utilizar el PPE de acuerdo con la política actual de la instalación mientras se está en la habitación del paciente.
- Los visitantes no deben estar presentes durante procedimientos con aerosoles.
- Los visitantes deberán recibir instrucción y limitar sus desplazamientos dentro de las instalaciones.
Establecer políticas y procedimientos para la ubicación y transporte del paciente
Se le debe solicitar a cualquier paciente que tenga una enfermedad respiratoria similar a la influenza que use una mascarilla para controlar el origen del contagio, si la tolera, o que se cubra la nariz y la boca con pañuelos desechables cuando tosa o estornude, y se lo ubicará en una habitación individual manteniendo la puerta cerrada, donde sea médicamente apropiado. Las precauciones necesarias para ingresar en las habitaciones de los pacientes deben colocarse en la puerta. Una vez ubicados en su habitaciones, se debe aconsejar a los pacientes con influenza H1N1 de 2009 confirmada o presunta que practiquen la higiene respiratoria y el protocolo para el manejo de la tos cuando tosan o estornuden durante su estadía.
- Cuando no se dispone de una habitación individual, se recomienda consultar al personal de control de las infecciones para evaluar los riesgos asociados con las otras opciones para ubicar al paciente (por ejemplo, cohortes, mantener al paciente con el compañero de habitación actual). (Ver http://www.cdc.gov/ncidod/dhqp/pdf/guidelines/Isolation2007.pdf para obtener más información sobre cohortes, incluyendo otros factores que pueden afectar las decisiones de cohortes).
Seguir los procedimientos actuales del lugar para trasladar y mover a los pacientes en aislamiento, incluyendo:
- Comunicar información sobre pacientes con influenza presunta, probable o confirmada al personal adecuado antes de transferirlos a otros departamentos del lugar (por ejemplo, radiología, laboratorio) y otras instalaciones.
- Limitar el transporte y movimiento de pacientes fuera de la habitación para propósitos necesarios desde el punto de vista médico y minimizar los tiempos y demoras asociadas con el transporte y los procedimientos que se llevan a cabo fuera de la habitación del paciente.
- Proporcionar a los pacientes con influenza mascarillas para controlar el origen del contagio, si las toleran, y pañuelos desechables para contener las secreciones cuando están fuera de su habitación.
- Recomendar a los pacientes que pueden lavarse las manos que lo hagan frecuentemente y que sigan las prácticas para la higiene respiratoria y el manejo de la tos.
- Proporcionar equipo de radiografías en áreas cohortes para reducir la necesidad de trasladar a los pacientes.
Limitar la cantidad de miembros del personal de atención médica que entran a una habitación aislada
- El personal de atención médica que ingresa a la habitación de un paciente bajo aislamiento deberá estar limitado a quienes son verdaderamente necesarios para atender al paciente.
Aplicar precauciones de aislamiento
Se recomiendan las siguientes precauciones de aislamiento para el personal de atención médica que está en contacto directo con pacientes con influenza H1N1 de 2009 presunta o confirmada. Para el propósito de este documento, se define al contacto directo a trabajar dentro los 6 pies de distancia del paciente o entrar a un espacio pequeño y cerrado con el paciente (por ejemplo, la habitación común de un paciente) :
- Precauciones estándares - Para atender al paciente, usar guantes no estériles para cualquier contacto con material potencialmente contagioso, seguido por el lavado de manos inmediatamente después de quitarse los guantes; usar batas y protección ocular para cualquier actividad que pudiera ocasionar salpicaduras de secreciones respiratorias u otro material infectado. (Ver http://www.cdc.gov/ncidod/dhqp/gl_isolation_standard.html.)
Protección respiratoria -
Recomendación: los CDC continuan recomendando el uso de protección respiratoria que brinde por lo menos la protección de una mascarilla de respiración desechable N95 con prueba de ajuste para el personal de atención médica que está en contacto directo con pacientes con influenza H1N1 de 2009 confirmada o presunta. Esta recomendación se aplica únicamente a las circunstancias especiales de la actual pandemia de influenza H1N1 de 2009, durante el otoño e invierno de 2009-2010. Los CDC continuarán revisando esta guía a medida que haya nueva información disponible esta temporada, si fuera necesario
Base: La recomendación actual se basa en las codiciones únicas de la actual pandemia, inclusive los bajos niveles de inmunidad de la población a la influenza H1N1 de 2009, la disponibilidad de programas de vacunación mucho después del comienzo de la pandemia, la susceptibilidad a la enfermedad de aquellas personas en el rango de edad del personal de atención médica, el aumento del riesgo de complicaciones a causa de la influenza en algunos miembros del personal de atención médica (por ejemplo, mujeres embarazadas), y el potencial del personal de atención médica al estar expuesto a la influenza H1N1 de 2009 debido a su ocupación.
Consideraciones sobre el suministro: los CDC reconocen que algunas instalaciones están experimentando actualmente la falta de equipos para la protección respiratoria y que se anticipa más escasez. Aunque se desconoce el total exacto de suministros en los sectores públicos y privados, se espera una gran brecha entre el suministro y la demanda. Ante la escasez, es crítica la selección y el uso apropiados de protección respiratoria.2 Una nueva estrategia es utilizar el control en el origen del contagio y las medidas administrativas para reducir la cantidad de trabajadores que entran en contacto con pacientes que tienen una enfermedad similar a la influenza, con el fin de reducir el consumo de equipo de protección respiratoria. Por ejemplo, combinar el uso de procedimientos de triage y el uso de separadores u otros controles de ingeniería podría reducir las exposiciones y la necesidad de PPE. Otras estrategias podrían incluir tomar medidas para reducir el consumo de mascarillas de respiración desechables N95 con máscara y filtro o extender su uso. Algunas instalaciones que tienen experiencia en el uso pueden también usar PPE alternativo para ciertas aplicaciones, que incluyen mascarillas de respiración con máscara y filtro más protectoras, mascarillas de respiración reutilizables de elastómero que se ajusten al rostro y reutilizables con purificador de aire (PAPR, por sus siglas en inglés). En el caso de instalaciones que pueden utilizar alternativas como mascarillas de respiración hechas de elastómero o PAPR, se deben establecer procesos para asegurar que son usadas de manera adecuada y están descontaminadas. En el sitio web de los CDC sobre la gripe H1N1 de 2009 se puede encontrar información adicional sobre estas estrategias, incluyendo preguntas frecuentes http://www.cdc.gov/h1n1flu).
Se debe prestar especial atención para asegurar que las mascarillas de respiración estén disponibles en situaciones donde la protección respiratoria es más importante, como cuando se llevan a cabo procedimientos que generan aerosol en pacientes con influenza H1N1 de2009 confirmada o presunta o cuando se brinda atención a pacientes con otras enfermedades para las cuales está indicada firmemente la protección respiratoria (por ejemplo, tuberculosis).
Uso prioritario de la mascarilla de respiración: Cuando haya escasez de mascarillas de respiración a pesar de los esfuerzos razonables para obtener y mantener un suministro suficiente para necesidades anticipadas, en particular para situaciones de alto riesgo de exposición , como en procedimientos donde se genera aerosol (detallados abajo), la instalación debe considerar cambiarlas por la modalidad de uso prioritario de mascarillas de respiración. En esta modalidad, se prioriza el uso de la mascarilla de respiración para asegurar la disponibilidad para el personal de atención médica con mayor riesgo de exposición a la influenza H1N1 de 2009. Incluso en circunstancias de uso prioritario, el personal que participa de procedimientos que generan aerosol en pacientes con influenza H1N1 de 2009 confirmada o presunta, siempre debe usar protección respiratoria que brinda al menos la misma protección que las mascarillas de respiración N95 que se ajustan al rostro. Un ejemplo de uso prioritario para el personal que no participa de procedimientos que generan aerosol se muestra en la Tabla 2. El uso prioritario debe adaptarse a las condiciones locales y debe tener en cuenta la intensidad y la duración de la exposición, los factores de riesgo de salud del personal que pueden causar complicaciones por la enfermedad y el nivel de vacunación. En un modo de uso prioritario de mascarillas de respiración, el uso de los mismos puede suspenderse temporariamente en empleados que tienen un menor riesgo de exposición a la influenza H1N1 de 2009 o menor riesgo de padecer complicaciones a causa de la enfermedad. La recolección de información personal para la planificación y respuesta a la pandemia debe hacerse de modo que cumpla con todas las reglas y reglamentos aplicables, incluyendo la ley de estadounidenses con discapacidades (ADA): http://www.eeoc.gov/facts/pandemic_flu.html. La planificación para la crisis es de vital importancia para una implementación eficiente del uso prioritario durante la escasez de suministros. Al tomar decisiones sobre las prioridades, las instalaciones deben tener en cuenta las necesidades para manejar a los pacientes con enfermedades distintas a la influenza que necesiten protección respiratorias (por ejemplo, tuberculosis) y también consideraciones relacionadas con el momento en que se obtendrán más mascarillas de respiración. Para asegurar que estas mascarillas de respiración estarán disponibles para la mayoría de los usos, las instalaciones deben mantener una reserva suficiente para satisfacer las necesidades estimadas cuando se realizan procedimientos que generan aerosol y para manejar a los pacientes con enfermedades distintas a la influenza que necesitan protección respiratoria, hasta que las provisiones sean reabastecidas.
Mascarillas para el personal de atención médica que no cuenta con una mascarilla de respiración debido a la implementación del uso prioritario de mascarillas de respiración: si en una instalación está en la modalidad de uso prioritario de mascarillas de respiración y no puede ofrecerlas al personal de atención médica que atiende casos de influenza H1N1 de 2009 confirmada o presunta, la instalación debe ofrecer mascarillas a este personal. Las mascarillas que han sido retiradas del mercado por la Administración de Drogas y Alimentos de los EE.UU., han sido probadas y resisten la sangre y los fluidos corporales, y generalmente brindan una barrera física para las gotas que se expelen directamente en el usuario. Aunque no filtran pequeñas partículas del aire y permiten escapes alrededor de la mascarilla, son una barrera para las salpicaduras, las gotitas respiratorias y la autoinoculación del virus de influenza de las manos a la nariz y la boca. Por eso, deben utilizarse cuando no hay otra protección. No se recomienda en quimioprofilaxis de rutina para el personal que usa mascarillas durante la atención de pacientes con influenza H1N1 de 2009 confirmada o presunta.
Higiene de manos
- El personal de atención médica debe lavarse las manos con frecuencia, incluyendo antes y después de todo contacto con pacientes, con secreciones respiratorias, y antes de colocarse y al quitarse el PPE. Se debe utilizar agua y jabón o desinfectantes para manos a base de alcohol. (Ver http://www.cdc.gov/Handhygiene/.)
Procedimientos que generen aerosol
Algunos procedimientos realizados a pacientes probablemente generan mayores concentraciones de aerosoles que el toser, estornudar, hablar o respirar, poniendo al personal de atención médica ante un riesgo más elevado de exposición a agentes infecciosos presentes en el aerosol. A pesar de que hay poca información objetiva disponible sobre el contagio de la enfermedad relacionada a tales aerosoles, muchas autoridades consideran a los siguientes procedimientos como procedimientos que generan aerosoles de muy alto riesgo de exposición para los cuales es necesario tomar precauciones especiales:
- Broncoscopia
- Inducción de esputo
- Intubación y extubación endotraqueal
- Succión abierta del las vías respiratorias
- Resucitación cardiopulmonar
- Autopsias
A pesar de que algunos sugieren que la administración de medicamentos mediante nebulización (debido al riesgo de inducir la tos), la obtención de muestras nasofaríngeas y el uso de oxígeno de alto flujo pueden crear aerosoles infecciosos, se sabe menos sobre la magnitud o potencial de exposición.
Se debe utilizar una combinación de medidas para reducir las exposiciones de procedimientos que generan aerosoles de alto riesgo, incluyendo:
- Sólo realizar estos procedimientos en pacientes con casos de influenza presuntos o confirmados si son necesarios desde el punto de vista médico y no se pueden posponer.
- Limitar la cantidad de personal de atención médica presente durante el procedimiento sólo a aquellos esenciales para la atención y apoyo del paciente.
- Llevar a cabo los procedimientos en una sala de aislamiento contra infecciones transmitidas por el aire (AIIR, por sus siglas en inglés) cuando sea posible. Dichas salas están diseñadas para reducir la concentración de aerosoles y prevenir el escape a áreas adyacentes mediante intercambios de aire controlados y flujo de aire direccional. Son salas para un solo paciente con presión negativa en relación a áreas circundantes, y con un mínimo de 6 cambios de aire por hora (se recomiendan 12 cambios de aire por hora para construcciones nuevas o renovaciones). El aire de estas salas debe extraerse directamente hacia el exterior o puede recircular luego de una filtración a través de un filtro de partículas de aire de alto rendimiento (HEPA, por sus siglas en inglés). Las puertas de las salas deben permanecer cerradas salvo al entrar o salir de la habitación, y las entradas y salidas deben reducirse al mínimo durante e inmediatamente después del procedimiento. Las instalaciones deben monitorear y documentar el funcionamiento a presión negativa de estas salas. (Ver: http://www.cdc.gov/mmwr/preview/mmwrhtml/rr5417a1.htm.)
- Las unidades portátiles de filtración HEPA se pueden usar para reducir la concentración de contaminantes en el aire. Algunas de estas unidades se pueden conectar a los sistemas de ventilación locales (por ej., campanas, cabinas, carpas) o tener diseños que permiten ubicarlo cerca del paciente para contribuir con el control del origen del contagio; sin embargo, estas unidades no eliminan la necesidad de protección respiratoria para individuos que ingresen a la sala debido a que es posible que no todo el aire de la sala quede filtrado. Se debe evaluar la información sobre flujo de aire/desempeño de la absorción de aire de tales dispositivos.
- El personal de atención médica debe poner en práctica las medidas de precaución estándar http://www.cdc.gov/ncidod/dhqp/gl_isolation_standard.html, y usar protección respiratoria equivalente a una mascarilla de respiración adecuada con máscara y filtro N95 o un nivel superior de protección durante los procedimientos que generan aerosoles.
- No se debe permitir el ingreso de personal de atención médica sin protección a una sala donde se haya llevado a cabo un procedimiento que genera aerosoles hasta que haya transcurrido el tiempo suficiente para eliminar las partículas potencialmente infecciosas. (Para obtener más información sobre las tasas de eliminación bajo diferentes condiciones de ventilación, ver http://www.cdc.gov/mmwr/preview/mmwrhtml/rr5417a1.htm?s_cid=rr5417a1_e#tab1 . Esta tabla asume una mezcla perfecta. Por ejemplo, en base a la tabla, una AIIR con 6 cambios de aire por hora y una mezcla de aire perfecta en la sala requerirá 46 minutos para reducir la concentración de partículas transportadas por el aire en un 99%. Para una suposición más realista de una buena mezcla, los tiempos de eliminación provistos en esta tabla se deben multiplicar por un factor de mezcla de 3. Por lo tanto, para una AIIR con 6 cambios de aire por hora y una mezcla de aire en la sala normal, se requerirán más de dos horas para reducir la concentración de partículas transportadas por el aire en un 99%). También es necesaria la limpieza de superficies ambientales para asegurar que la contaminación ambiental no sea una causa del contagio de la infección.
Duración de las precauciones de aislamiento para pacientes
La duración recomendada para las precauciones de aislamiento para pacientes hospitalizados es más larga que la recomendada para el otras poblaciones debido a que el tiempo de propagación del virus es generalmente más largo que para los pacientes ambulatorios con enfermedades más leves. Las precauciones de aislamiento para pacientes que tienen síntomas de influenza deben continuar durante los 7 días posteriores al inicio de la enfermedad o hasta 24 horas después de la desaparición de la fiebre y los síntomas respiratorios, cualquiera sea el período más largo, mientras el paciente se encuentra en una instalación de atención médica. La propagación del virus de influenza generalmente disminuye en el transcurso de 7 días; el contagio aparentemente está asociado con la fiebre. Teniendo esto en cuenta, si los recursos de aislamiento (por ej., salas privadas) se tornan limitados, estos recursos se deben priorizar para pacientes cuya enfermedad se encuentra al inicio de su curso. Se deben seguir los criterios clínicos en pacientes cuyo único síntoma es la tos, debido a que la tos después de una infección por influenza puede ser prolongada y puede no ser un indicador de propagación de virus. Debido a que algunos pacientes con influenza pueden no presentar fiebre pero pueden estar propagando virus de influenza, los pacientes con cualquier síntoma respiratorio deben seguir las recomendaciones de higiene respiratoria y de manos, y el personal de atención médica que trabaje con dichos pacientes debe continuar poniendo en práctica las medidas de precaución estándar. Los pacientes deben recibir el alta de la atención médica cuando sea clínicamente apropiado, no en base al período de aislamiento.
En algunos casos, las instalaciones pueden optar por continuar con las precauciones de aislamiento durante períodos más prolongados en el caso de niños pequeños o pacientes gravemente inmunocomprometidos, quienes pueden propagar el virus de influenza durante períodos más largos y quienes pueden estar propagando virus resistentes a los antivirus. Se deben seguir los criterios clínicos para determinar la necesidad de continuar con las precauciones de aislamiento para dichos pacientes. Son esenciales las comunicaciones sobre el diagnóstico del paciente con los proveedores de atención poshospitalaria (por ej., agencias de atención médica domiciliaria y centros de cuidados a largo plazo) así como con las agencias de transporte.
Monitoreo y manejo de miembros enfermos del personal de atención médica
Los servicios de salud para empleados deben establecer procedimientos para realizar un seguimiento del ausentismo; revisando las tareas laborales e identificando el personal en mayor riesgo de complicaciones; asegurándose de que los empleados tengan acceso telefónico a consultas médicas y, en caso de ser necesario, tratamiento temprano; e identificando rápidamente posibles casos de individuos con influenza. El personal de atención médica debe autoexaminarse para detectar síntomas de enfermedades respiratorias febriles. También se recomienda un enfoque activo en el cual se le pregunte diariamente al personal acerca de síntomas de enfermedades respiratorias febriles. En la mayoría de los casos, las decisiones sobre restricciones laborales y asignaciones para el personal con enfermedades respiratorias deben guiarse por los signos y síntomas clínicos en vez de las pruebas de laboratorio para la influenza. Se debe proporcionar al personal información sobre los factores de riesgo de complicaciones por la influenza, para que aquellas personas en mayor riesgo procuren atención médica rápidamente y sean evaluadas para un tratamiento temprano si desarrollan síntomas de influenza. Todo el personal debe recibir instrucciones específicas para seguir en caso de una enfermedad respiratoria de rápida progresión, particularmente cuando se experimente falta de aire. (Ver http://www.cdc.gov/h1n1flu/sick.htm.) Todas las personas con los siguientes signos que advierten una situación de emergencia necesitan atención médica urgente y deben procurar asesoramiento inmediato:
- Dificultad para respirar o falta de aire
- Dolor o presión en el pecho o abdomen
- Mareos repentinos
- Confusión
- Vómitos graves o persistentes
- Síntomas similares a los de la gripe que mejoran pero luego reaparecen con fiebre y agravamiento de la tos
Los miembros del personal de atención médica que presenten fiebre y síntomas respiratorios deben:
- Recibir la instrucción de no presentarse a trabajar, o si están en el trabajo, rápidamente notificar a su supervisor y personal de control de infecciones/salud ocupacional.
- Ser excluídos del trabajo hasta al menos 24 horas después de la desaparición de la fiebre sin haber utilizado medicamentos antifebriles.
- Si vuelven al trabajo en áreas donde los pacientes gravemente inmunocomprometidos reciben atención, deben ser considerados para una reasignación temporal o exclusión del trabajo durante al menos 7 días a partir del comienzo de los síntomas o hasta que los mismos desaparezcan, cualquiera sea el período más largo. Se deben seguir los criterios clínicos en pacientes cuyo único síntoma es la tos, debido a que la tos después de una infección por influenza puede ser prolongada y puede no ser un indicador de propagación de virus. Los miembros del personal de atención médica en recuperación de una enfermedad respiratoria pueden volver a trabajar con pacientes inmunocomprometidos más pronto si se documenta la ausencia de ARN viral de la gripe H1N1 de 2009 en secreciones respiratorias por reacción en cadena de la polimerasa con transcriptasa inversa (rRT-PCR). Se puede encontrar más información sobre pruebas de diagnóstico de la infección por influenza 2009 H1N1 en http://www.cdc.gov/h1n1flu
- Recibir recordatorios de la importancia de practicar con frecuencia la higiene de manos (especialmente antes y después del contacto con cada paciente) y el protocolo para el manejo de la tos y la higiene respiratoria, al volver al trabajo después de una enfermedad respiratoria aguda.
Los miembros del personal que presenten síntomas respiratorios agudos sin fiebre deben:
- Tener autorización para continuar o volver al trabajo salvo que estén asignados a áreas donde pacientes gravemente inmunocomprometidos reciban atención. En este caso, deben ser considerados para una reasignación temporal o exclusión del trabajo por 7 días a partir del comienzo de los síntomas o hasta que los mismos desaparezcan, cualquiera sea el período más largo. Se deben seguir los criterios clínicos en pacientes cuyo único síntoma es la tos, debido a que la tos después de una infección por influenza puede ser prolongada y puede no ser un indicador de propagación de virus. Los miembros del personal de atención médica en recuperación de una enfermedad respiratoria pueden volver a trabajar con pacientes inmunocomprometidos más pronto si se documenta la ausencia de ARN viral de 2009 H1N1 en secreciones respiratorias por rRT-PCR. Se puede encontrar más información sobre pruebas de diagnóstico de la infección por influenza H1N1 de 2009 en http://www.cdc.gov/h1n1flu
- Recibir recordatorios de la importancia de practicar con frecuencia la higiene de manos (especialmente antes y después del contacto con cada paciente) y el protocolo para el manejo de la tos y la higiene respiratoria, al volver al trabajo después de una enfermedad respiratoria aguda.
- Asegurarse de que las políticas de licencias por enfermedad para el personal de atención médica (por ej., personal de planta y contratado) sean flexibles y consistentes con las pautas de salud pública, y que los empleados estén al tanto de las mismas. (Ver http://www.cdc.gov/h1n1flu/business/guidance/.)
- Asegurarse de que los empleados puedan quedarse en sus hogares sin miedo a perder sus empleos.
- Considerar ofrecer ambientes alternativos de trabajo como un sitio para empleados en mayor riesgo de complicaciones por la influenza H1N1 de 2009 durante períodos de mayor actividad de la influenza o si la gravedad de la enfermedad aumenta.
- No exigir certificados médicos a trabajadores con influenza para validar su enfermedad o volver al trabajo.
Tratamiento antiviral y quimioprofilaxis del personal de atención médica
Visite el sitio web de los CDC para obtener las recomendaciones más actualizadas sobre el uso de agentes antivirales para el tratamiento y la quimioprofilaxis: http://www.cdc.gov/h1n1flu/recommendations.htm. Todo el personal de atención médica preocupado por los síntomas de la influenza debe buscar asesoramiento del proveedor de servicios médicos lo más pronto posible.
Capacitación y educación del personal de atención médica
Todo el personal de atención médica deberá recibir capacitación en la prevención de la influenza y en los riesgos de sufrir complicaciones por la influenza. La capacitación deberá incluir información sobre métodos de evaluación de riesgos; precauciones de aislamiento; protocolos de vacunación; uso de controles de ingeniería y administración y equipos de protección personal; protección durante procedimientos de alto riesgo que generen aerosol; signos, síntomas y complicaciones de la influenza; y buscar atención médica inmediata por cualquier preocupación sobre los síntomas de la influenza.
Integrantes del personal de atención médica con un riesgo más alto de sufrir complicaciones por la influenza
El personal que corre mayor riesgo de sufrir complicaciones por la influenza incluye mujeres embarazadas, personas de 65 años de edad y mayores, y personas con enfermedades crónicas como asma, enfermedades cardíacas, diabetes, enfermedades que comprometen el sistema inmunológico y otros problemas de salud crónicos. (Ver http://www.cdc.gov/h1n1flu/recommendations.htm para obtener una lista más completa.) La vacunación y el tratamiento temprano con medicamentos antivirales son muy importantes para el personal de atención médica que tiene un alto riesgo de sufrir complicaciones por la influenza ya que pueden evitar hospitalizaciones y muertes. El personal de atención médica con riesgo más alto de sufrir complicaciones debería consultarle a su proveedor de servicios de salud si se enferma para poder recibir tratamiento temprano.
Control de infecciones ambientales
Las estrategias de limpieza y desinfección de rutina utilizadas durante la temporada de influenza pueden aplicarse en el manejo ambiental de la influenza H1N1 de 2009. Asimismo, deberá cumplirse con el manejo de la ropa de lavandería, utensilios y desechos médicos respetando los procedimientos seguidos para la influenza de temporada. Puede encontrar más información en: http://www.cdc.gov/ncidod/dhqp/gl_environinfection.html.
| Situación de exposición | No vacunadob | Vacunadoc |
| Parsonal sin factores de riesgo de desarrollar complicaciones relacionadas con la influenzad | ||
| Asistencia de rutina, exposición directa frecuentee | 2 | 4 |
| Asistencia de rutina, exposición directa poco frecuentef | 3 | 4 |
| Personal con factores de riesgo para padecer complicaciones relacionadas con la influenzag | ||
| Asistencia de rutina – exposición directa frecuente | 1 | 3 |
| Asistencia de rutina – exposición directa poco frecuente | 2 | 4 |
a - Esta tabla es un ejemplo del establecimiento de prioridades que considera la intensidad y duración de la exposición, los factores de riesgo de salud personales de complicaciones por el contagio y el estado de la vacunación. La planificación anticipada es fundamental para una implementación eficiente del uso prioritario durante la escasez de suministros. | ||
Apéndice: Información adicional para entornos de atención médica específicos
Hay más información disponible en línea para ayudar a personalizar la orientación para entornos de atención médica específicos. Los CDC, junto con otras agencias, confecciona documentos nuevos y actualizados. Se puede acceder a muchos de estos documentos a través de las siguientes páginas web:
- Guía clínica y de salud pública contra la gripe H1N1 (CDC): http://www.cdc.gov/h1n1flu/guidance/
- Control de infecciones en instalaciones de atención médica (CDC): http://www.cdc.gov/flu/professionals/infectioncontrol/index.htm
- Planificación de la atención médica (Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE.UU.): http://www.pandemicflu.gov/plan/healthcare/index.html
También se puede obtener información a través del Centro Nacional de Contactos CDC-INFO, donde nuestros representantes están disponibles en todo momento para responder preguntas en inglés y en español:
Llame al 1-800-CDC-INFO (1-800-232-4636)
TTY: (888) 232-6348,
Correo electrónico: cdcinfo@cdc.gov
Hospitales
Lista de planificación para la influenza pandémica a nivel hospitalario http://www.pandemicflu.gov/plan/healthcare/hospitalchecklist.html
Guía de Preparación y Respuesta para la Influenza Pandémica para Empleadores y Personal de Atención Médica. Publicación de la OSHA 3328-05, (2007). También disponible como PDFde 405 KB .104 páginas. https://www.osha.gov/Publications/3328-05-2007-English.html
Preguntas frecuentes sobre la Guía de Preparación y Respuesta para la Influenza Pandémica para Empleadores y Personal de Atención Médica
https://www.osha.gov/SLTC/pandemicinfluenza/pandemic_health.html
Servicios Médicos de Emergencia
Lista de planificación para la influenza pandémica en los servicios médicos de emergencia y en las organizaciones de transporte (médico) no urgente http://www.pandemicflu.gov/plan/healthcare/emgncymedical.html
Guía provisional para los sistemas de servicios médicos de emergencia (EMS) y los puntos de respuesta de seguridad pública 9-1-1 (PSAP) para el manejo de pacientes infectados o posiblemente infectados con el virus de la influenza porcina tipo A (H1N1) http://www.cdc.gov/h1n1flu/guidance_ems.htm
Guía provisional para la limpieza de vehículos de transporte público de los servicios médicos de emergencia (EMS, por sus siglas en inglés) durante una pandemia de influenza: http://www.pandemicflu.gov/plan/healthcare/cleaning_ems.html
Gestión de llamadas y centros de llamadas durante un brote de influenza a gran escala: Herramienta de implementación: http://www.cdc.gov/h1n1flu/callcenters.htm
Consultorios médicos y clínicas
Lista de planificación para la influenza pandémica en consultorios médicos y clínicas: http://www.pandemicflu.gov/plan/healthcare/medical.html
10 medidas que puede adoptar: medidas para la planificación y respuesta ante la nueva influenza H1N1 para consultorios médicos e instalaciones para pacientes ambulatorios: http://www.cdc.gov/h1n1flu/10steps.htm
Ámbitos obstétricos
Factores con respecto al nuevo virus de la gripe H1N1 en ámbitos obstétricos: http://www.cdc.gov/h1n1flu/guidance/obstetric.htm
Instalaciones ambulatorias de hemodiálisis
Guía provisional adicional para el control de la infección en el cuidado de pacientes con contagio confirmado, probable o posible de la nueva influenza A (H1N1). Contagio del virus en instalaciones ambulatorias de hemodiálisis: http://www.cdc.gov/h1n1flu/guidance/hemodialysis_centers.htm
Servicios de asistencia a largo plazo y otros servicios residenciales
Lista de planificación para la influenza pandémica en centros de cuidado continuo y otros centros residenciales: http://www.pandemicflu.gov/plan/healthcare/longtermcarechecklist.html
Atención médica a domicilio
Lista de planificación de servicios de atención médica a domicilio: http://www.pandemicflu.gov/plan/healthcare/healthcare.html
Guía de atención domiciliaria: instrucciones del médico para paciente/padres: http://www.cdc.gov/h1n1flu/guidance_homecare_directions.htm
Atención médica a domicilio durante una pandemia de influenza: Asuntos y Recursos: http://www.pandemicflu.gov/plan/healthcare/homehealth.html
Patología / Laboratorio clínico
Cuidado post-mortem y procedimientos seguros en autopsias para la nueva influenza H1N1: http://www.cdc.gov/h1n1flu/post_mortem.htm
Guía provisional de bioseguridad para todas las personas que manipulan muestras clínicas y cepas aisladas con virus de la influenza A H1N1 de 2009 (nuevo H1N1), que incluyen cepas de las vacunas: http://www.cdc.gov/h1n1flu/guidelines_labworkers.htm
Instituciones educativas
Página web de planificación escolar (brinda enlaces a numerosos recursos): http://pandemicflu.gov/plan/school/index.html
Instituciones correccionales
Lista de planificación para la influenza pandémica dirigida a instituciones correccionales: http://www.pandemicflu.gov/plan/workplaceplanning/correctionchecklist.html
Guía provisional para instituciones correccionales y de detención sobre el virus de la nueva influenza tipo A (H1N1): http://www.cdc.gov/h1n1flu/guidance/correctional_facilities.htm
1. Una mascarilla es un dispositivo desechable de ajuste flojo que crea una barrera física entre la boca y nariz del que la usa y los potenciales contaminantes del ambiente en el que se encuentra. Éstas incluyen productos etiquetados como máscaras quirúrgicas, láser, de aislamiento, dentales y para procedimientos médicos. Pueden venir acompañadas o no por una máscara facial: http://www.fda.gov/MedicalDevices/ProductsandMedicalProcedures/MedicalToolsandSupplies/PersonalProtectiveEquipment/ucm055977.htm. Las mascarillas puede ser usadas por aquellas personas con influenza confirmada o presunta para evitar que otras personas estén expuestas a sus secreciones respiratorias; o pueden ser usadas por el personal de atención médica para protegerse de las salpicaduras y las aspersiones de los pacientes con influenza confirmada o presunta.
2. La mascarilla de respiración debe usarse dentro del contexto de un programa de protección respiratoria completa, de acuerdo con la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA, por sus siglas en inglés) norma 29 CFR 1910.134, Protección Respiratoria: https://www.osha.gov/pls/oshaweb/owadisp.show_document?p_table=STANDARDS&p_id=12716. Puede acceder a información sobre programas de protección respiratoria y procedimientos de pruebas de ajuste en http://www.osha.gov/SLTC/etools/respiratoryEl personal debe tener la aprobación médica, debe hacer la prueba de ajuste y debe capacitarse en el uso de la mascarilla de respiración, incluyendo: prueba de ajuste y uso adecuado de las mismas, desecho y extracción segura y contraindicaciones médicas para el uso de mascarillas de respiración. Encontrará información adicional disponible sobre los mascarillas de respiración N95 y de otros tipos con certificación NIOSH en: http://www.cdc.gov/niosh/npptl/topics/respirators/factsheets/respfact.html y en http://www.fda.gov/cdrh/ppe/masksrespirators.html. Podrá encontrar un listado completo de las mascarillas de respiración de partículas, desechables, aprobadas por NIOSH (mascarillas de respiración con máscara y filtro) por fabricante/proveedor y número de modelo en http://www.cdc.gov/niosh/npptl/topics/respirators/disp_part/.
Última publicación: 20 de noviembre de 2009 - 3:26 p.m., hora estándar del este














