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Un gran paso para que EE.UU. sea más seguro

19 de agosto de 2010

Por Kathleen Sebelius, secretaria del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE. UU.

En la primavera de 2009, cuando un nuevo virus de influenza comenzó a circular en Norteamérica, los científicos del HHS iniciaron una campaña para identificar la nueva cepa y comenzar a trabajar en una vacuna para combatirla. Superando los límites del sistema logramos desarrollar y producir una vacuna contra la gripe H1N1 en tiempo récord. Sin embargo, a pesar de la coordinación sin precedentes entre los CDC, la FDA y los NIH, nuestra respuesta no fue tan efectiva como podría haber sido ya que estábamos combatiendo el virus de la gripe H1N1 2009 con tecnología de la década de 1950.

En diciembre, en parte debido a nuestra experiencia con el virus H1N1, llamé a la Oficina del Secretario Adjunto de Preparación y Respuesta para iniciar una revisión de nuestra capacidad de respuesta, no sólo ante la amenaza de una nueva enfermedad infecciosa sino también de amenazas como el bioterrorismo.

Hoy emitiremos un informe que analiza nuestras conclusiones. Puede leer el informe aquí.

El informe analiza las formas de desarrollar y producir "medidas médicas paliativas" (vacunas, antivirales, antibióticos, diagnósticos y equipo médico) de forma segura, rápida y efectiva, y prevé una nación con "una capacidad hábil y flexible de producir medidas médicas paliativas rápidamente al enfrentar cualquier ataque o amenaza, conocida o desconocida, incluyendo una enfermedad infecciosa nueva, no reconocida y que surja de forma natural".

Nuestra mayor responsabilidad como gobierno es asegurar la protección de los estadounidenses. Por eso, aunque nuestra revisión oficial de las medidas paliativas termina hoy, el proceso de mejorar la preparación de la salud pública continúa.