Actualización IV de la planificación para una pandemia
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Contenidos:
Informe del Secretario Michael O. Leavitt
Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE.UU.
18 de julio de 2007
“Debido a su naturaleza única, la responsabilidad de preparación y respuesta ante una pandemia se extiende a todos los niveles del gobierno y a todos los segmentos de la sociedad. Ninguna entidad por sí sola tiene la capacidad de prevenir o mitigar el impacto de una pandemia.” -- Estrategia Nacional contra la Influenza Pandémica, noviembre de 2005
Sisseton, Dakota del Sur, (2,572 habitantes) se está preparando activamente para sobrevivir a una pandemia de influenza, si se presentara una o surgiera cualquier otra emergencia de salud pública. Las autoridades locales, trabajando estrechamente con los líderes tribales de la comunidad de nativos americanos Sisseton-Wahpeton Oyate, han ayudado a asesorar a los residentes en cuanto a la manera de mantener abastecimientos de comida para dos semanas. Lanzaron una campaña para fomentar la vacunación contra la influenza de temporada. Incluso han planificado la manera de desviar el tránsito desde y hacia la escuela secundaria local, lugar que designaron para cualquier campaña necesaria de vacunación masiva.
“En los últimos meses, el tema de la ‘gripe aviar’ dejó de circular en los medios, pero la cepa de la influenza aviar H5N1 no dejó de existir. Continúa siendo un peligro que debemos enfrentar todos juntos”.
--Secretario Mike Leavitt, HHS
15 de mayo de 2007
Durante el año pasado, los gobiernos estatales, locales, tribales y territoriales junto con personar de todos los ámbitos comenzaron a compartir la responsabilidad de planificación para una pandemia. Gracias a miles de sacrificados líderes políticos y del cuidado de la salud, empleadores, líderes escolares, los medios de comunicación, individuos y familias, ahora podemos poner en marcha una respuesta más eficaz ante una pandemia que hace una año atrás.
Nuestro marco de trabajo continúa siendo los tres pilares estratégicos del Presidente: preparación y comunicación, vigilancia y detección, y respuesta y contención. Desde 2005, el Congreso ha apoyado estos esfuerzos, otorgando $5.6 mil millones en fondos para el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) de los EE. UU. para ayudar a movilizar al país.
Lo que impulsa a nuestro sentido de urgencia es una realidad que consta de dos partes: (1) que se necesitan seis meses a partir del comienzo de una pandemia antes de que se pueda desarrollar una vacuna adecuada y (2) que, aún así, la capacidad de producción nacional actual no es suficiente para suministrar una vacuna contra la pandemia para todos los estadounidenses con anticipación a una posible (muchos expertos dirían una “probable”) segunda ola pandémica.
El HHS reconoció esta realidad y se comprometió a enfrentarla. Resultados tempranos prometedores de ese compromiso comienzan a vislumbrarse en el horizonte.
Por primera vez en nuestra historia, hemos concedido la licencia a una vacuna prepandémica que, combinada exitosamente con aditivos utilizados con moderación denominados adyuvantes, y fabricada en grandes cantidades, puede ayudarnos a sobrellevar los primeros meses de una pandemia. Además, las industrias de vacunas y afines están acelerando el desarrollo de tecnologías que optimicen el proceso de producción de vacunas y aumenten su eficacia.
Para complementar nuestras inversiones en vacunas, hemos invertido en medicamentos antivirales. En la actualidad, existen reservas de medicamentos antivirales de los gobiernos estatales y federal suficientes para el tratamiento de más de 50 millones de estadounidenses que contraigan la influenza pandémica. Continúan llevándose a cabo las investigaciones acerca de en un tercer medicamento antiviral que puede ser inyectado directamente al organismo, para que aquellas personas que estén demasiado enfermas para tragar los actuales medicamentos antivirales en forma de cápsula puedan utilizar esta nueva opción.
Estamos aprovechando el poder de los medios de comunicación para llevar el mensaje de preparación para una pandemia a cada estadounidense. Hemos llevado a cabo seis ejercicios con líderes de los medios de comunicación y altos funcionarios del gobierno clave para poner a prueba la validez de nuestros propios pronósticos de planificación. Lanzamos una serie de anuncios de servicios públicos televisivos y radiales en inglés y en español para concientizar acerca de la planificación para la influenza pandémica. Convocamos un foro con líderes de todos los ámbitos para comenzar un dálogo dinámico sobre la preparación para enfrentar una pandemia. Y lanzamos nuestra primera "cumbre de blog", un evento de cinco semanas de duración que reunió a líderes y al público en una conversación abierta en línea con el objetivo de ayudar a formar la opinión acerca de la preparación en toda la sociedad.
En todo el país, los gobiernos de todos los niveles están asumiendo la parte que les toca en las responsabilidades de planificación para una pandemia. En los últimos 18 meses, los estados, territorios y tribus llevaron a cabo 59 cumbres de planificación para identificar las decisiones que es necesario tomar y quiénes serán los encargados de hacerlo antes, durante y después de una pandemia. La Asociación Nacional de Gobernadores comenzó a organizar cumbres regionales multiestatales para que los estados puedan decidir cómo apoyarse en los puntos fuertes de cada uno en el caso de una crisis de salud pública.
También brindamos apoyo a los procesos de toma de decisiones reuniendo a las mentes más brillantes a nivel nacional y desarrollando pautas para que las comunidades puedan decidir en cuanto a las estrategias locales.
Las comunidades ahora tienen guías provisionales para orientarlas a través del proceso de planificación. El documento principal es la Estrategia comunitaria para la mitigación de la pandemia de influenza de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). El mismo presenta el Índice de Gravedad de la Pandemia, el cual es muy similar a la escala de intensidad de huracanes del Servicio Metereológico Nacional.
En una pandemia de nivel 2 (bajo), por ejemplo, una comunidad puede alentar a las personas a quedarse en sus hogares si se enfermaran. En una pandemia de nivel más grave 4 o 5, una comunidad ayudaría a disminuir la diseminación del virus llevando a cabo rápidamente una serie de acciones tales como cerrar las escuelas, mantener a los niños en las casas, promover el distanciamiento social en el lugar de trabajo, que ayudarían a mantener la estabilidad económica y social de la comunidad.
Ahora también hay asesoramiento provisional disponible en cuanto al uso de mascarillas quirúrgicas y respiradores. En la actualidad, existe poca evidencia acerca de los beneficios de las mascarillas y respiradores a la hora de prevenir la diseminación de la influenza. Sin embargo, hasta que juntemos evidencia, esta guía provisional puede ayudar a las comunidades locales a empezar a considerar el asunto.
En los primeros seis meses de una pandemia, el acceso a las vacunas prepandémicas puede ser limitado-dependiendo del progreso en el uso de adyuvantes y las mejoras en la capacidad de fabricación. ¿Quién recibirá esas pocas vacunas? Esta decisión involucraría a todos los afectados por el resultado-es decir, el público estadounidense. Ya se han llevado a cabo varias discusiones públicas sobre la priorización en la distribución de la vacuna, con el aporte de especialistas en ética, funcionarios de salud pública y electos, y personas de comunidades de todo el país. Este diálogo continuará y dará como resultado pautas en un futuro cercano.
El HHS también ha puesto a disposición de los líderes de gobiernos estatales y locales dos ejercicios de prueba que los preparán a medida que toman decisiones acerca de cerrar escuelas y poner en marcha campañas de vacunación masiva. Los CDC proporcionaron a las comunidades una estructura "previa al juego" y un análisis "posterior al juego", para que cada comunidad pueda practicar y mejorar sus habilidades para cuidar de sí misma durante una crisis.
A medida que vigilamos de cerca los lugares del mundo más afectados por la influenza aviar, también trabajamos en coordinación con otras agencias del gobierno y socios internacionales, así como con países afectados y en riesgo, con el objetivo de monitorear el desarrollo y ofrecer asistencia. Además, continuamos apelando el apoyo de países de todo el mundo con la resolución de mayo de 2007 de la Organización Mundial de la Salud (OMS), para permitir el intercambio justo y transparente de las muestras y virus de influenza a través de la Red de Vigilancia Global de la Influenza.
Pero queda mucho por hacer. Cada día mejoramos nuestra capacidad para responder a este emergente desafío de salud pública, para que en el futuro estemos mejor preparados que en el presente.
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Monitoreo y vigilancia
¿Cómo sabremos cuando comience una pandemia? La respuesta a esa pregunta clave ha impulsado la búsqueda de nuevas y mejores formas de escudriñar el mundo en búsqueda de indicios que señalen que podría estar surgiendo un virus de influenza pandémica.
En abril de 2007, los Institutos Nacionales de Salud (NIH, por sus siglas en inglés) otorgaron $161 millones para ayudar a ampliar los programas de vigilancia a nivel internacional y reforzar la investigación clínica sobre la influenza en el país, además de las investigaciones sobre la manera en que los virus provocan la enfermedad y cómo el sistema inmunológico humano responde a las infecciones virales de la influenza. Los CDC también han invertido $180 millones para ayudar a los países en alto riesgo a fortalecer su capacidad para reconocer, diagnosticar y comunicar brotes de influenza, originados por virus tanto de la influenza aviar A (H5N1) como de la influenza de temporada.
Las pruebas de diagnóstico para una amplia gama de virus ayuda a los médicos y epidemiólogos de campo a detectar en los pacientes la presencia del virus H5N1, otros virus de influenza emergentes y el más común de la influenza de temporada. En noviembre de 2006, los CDC ayudaron a cuatro compañías comerciales a desarrollar nuevas pruebas de diagnóstico virales que brindan resultados con mayor velocidad y eficacia. Las pruebas de laboratorio para utilizar en el lugar donde se encuentra el paciente y en puertos de entrada, y las pruebas diseñadas para los grandes laboratorios de referencia y de salud pública también se están perfeccionando.
El HHS también ayudó a los departamentos de salud estatales y locales a incorporar más médicos clínicos que proporcionen virus de influenza para la realización de pruebas, mejorar la detección en los laboratorios de salud pública, ubicar más coordinadores contra la influenza en cada jurisdicción, y alentar a los médicos clínicos a realizar pruebas en búsqueda de posibles infecciones de influenza.
“La amenaza para salud humana persistirá mientras persista el problema en los animales”.
--Dr. Peter Horby
Organización Mundial de la Salud
Febrero de 2005
En enero del 2007, los CDC en asociación con el Consejo de Epidemiólogos Estatales y Territoriales (CSTE, por sus siglas en inglés) recomendaron agregar “nuevos virus de la influenza” —aquellos con potencial para causar una pandemia— a la lista de enfermedades que los Estados deben comunicar a los CDC todas las semanas. Los estados y territorios ya han adoptado esta recomendación.
Desde el 2003, el HHS ha invertido la suma de $5 millones por año para compartir información con las organizaciones equivalentes en Canadá y México sobre los casos urgentes de enfermedades infecciosas detectados en las regiones fronterizas que comparten los tres países. Recientemente, la vigilancia de las fronteras se ha ampliado para incluir ejercicios de simulación de roles que permiten verificar las respuestas de los países en caso de que arribara una aerolínea con pasajeros posiblemente infectados por la influenza pandémica.
Secuenciación de genomas
El Proyecto de Secuenciación de Genomas de la Influenza del HHS es una iniciativa ambiciosa cuyo fin es secuenciar la totalidad de patrones genéticos de los 2,250 virus de influenza humana y aviar de todo el mundo. En febrero de 2007, los científicos completaron esta tarea fantástica y ahora utilizan estos datos públicos para comparar las diferentes cepas de un virus, identificar los factores genéticos que determinan su virulencia, y desarrollar nuevas vacunas y diagnósticos.
Internacional
Si se produjera la muerte repentina de aves de corral de carácter sospechoso en Egipto u otros países con casos actuales o riesgo significativo de influenza aviar altamente patógena, es probable que los especialistas en salud pública y salud animal de los EE. UU. que supervisan los brotes de influenza aviar se enteraran de inmediato, evaluaran los riesgos y, según sea necesario, implementaran intervenciones apropiadas en forma conjunta. Se ha dedicado gran esfuerzo a construir un nivel sólido de vigilancia internacional mediante redes de comunicación, lo que permite mejorar y acelerar la comunicación a EE. UU. sobre las situaciones de enfermedad animal que podrían provocar la aparición de una cepa de influenza pandémica.
El HHS continúa trabajando con sus socios de todo el mundo, incluyendo la OMS, para supervisar la diseminación de la enfermedad y preparar a la población ante una posible pandemia, invirtiendo cerca de $125 millones en el 2006 para tapar vacíos críticos en el campo de la vigilancia de enfermedades a nivel mundial y las redes de diagnóstico en laboratorios. Además, el HHS ha establecido un fondo para ayudar a las autoridades locales de salud pública a transportar rápidamente las muestras desde el lugar de campo hasta los laboratorios de referencia que se encargan de los trabajos de diagnóstico y confirmación.
El HHS sigue solicitando a los países de todo el mundo que apoyen la resolución de mayo del 2007 de la OMS que insta a compartir las muestras y virus de la influenza con la Red Global de Vigilancia de la Influenza de la OMS.
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Vacunas y capacidad de producción de vacunas
Si se desata una pandemia de influenza, los planificadores saben que transcurrirá un período de seis meses antes de que la tecnología actual permita desarrollar una vacuna eficaz. Y, después de ello, la rápida producción a gran escala de esta vacuna no será posible sin una expansión significativa de la capacidad nacional de fabricación. Muchas de las actividades de preparación para la pandemia del HHS se abocan a este período crítico de seis meses.
Vacuna contra el virus H5N1 que afecta a seres humanos
En abril de 2007, la Administración de Drogas y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) dio un paso histórico al aprobar la primera vacuna contra el virus humano H5N1. Si el virus H5N1 o un virus pandémico similar llegara a los Estados Unidos, esta vacuna podría ayudar a proteger a aquellas personas con mayor riesgo de exposición al virus, durante los primeros meses críticos de una pandemia. El gobierno de los EE. UU. ha almacenado alrededor de 12 millones de dosis (suficientes para un total de 6 millones de personas). Actualmente, esta vacuna no está disponible a nivel comercial.
En diciembre de 2006, los NIH comenzaron a probar en seres humanos otra vacuna posible contra la infección causada por la influenza H5N1. Sólo contiene porciones del material genético del virus de la influenza. Una vez en el interior del cuerpo, la vacuna ordena a las células humanas producir proteínas que actúan como una vacuna. Las pruebas clínicas continuarán desarrollándose durante todo este año.
Vacuna a base de células
El huevo de la gallina ha sido la incubadora crucial de muchas de nuestras vacunas contra la influenza durante el último medio siglo. Pero la alta demanda de una vacuna durante una pandemia exige un tipo de tecnología más dinámica y flexible que la que se basa en los huevos de gallina.
La utilización de células en lugar de huevos para producir vacunas ya es una práctica estándar con muchas otras vacunas modernas. Esta tecnología a base de células aplicada a las vacunas contra la influenza promete ser un método confiable y flexible capaz de producir una cantidad suficiente de vacunas contra la influenza para cada estadounidense durante el período de seis meses, posterior al desarrollo de un producto específico para combatir la cepa del virus pandémico en particular.
El HHS pronto les solicitará a los fabricantes comerciales que desarrollen otras tecnologías promisorias, como las vacunas recombinadas, que puedan diversificar aún más nuestro arsenal. Las vacunas recombinadas, por ejemplo, se pueden fabricar más rápido que las vacunas tradicionales a base de huevos.
Vacuna adyuvante
Las vacunas adyuvantes representan otra tecnología promisoria. Las adyuvantes son sustancias agregadas a una vacuna que incrementan su capacidad de proteger al cuerpo contra un virus. Agregadas a una vacuna, estas adyuvantes pueden ayudar a extender un suministro limitado reduciendo la cantidad de vacuna por persona y ofreciendo el mismo nivel de protección.
En enero de 2007, el HHS entregó $132.5 millones a tres fabricantes de vacunas para que desarrollen vacunas adyuvantes contra el virus H5N1 de la influenza. Además de posibilitar la inmunización con menos dosis de vacunas, los resultados preliminares señalan que estas vacunas adyuvantes pueden tener el potencial de protegernos contra una amplia gama de virus de la influenza. En caso de que futuras investigaciones confirmen esta premisa, se podría desarrollar una vacuna prepandémica segura y más eficaz sin tener que esperar por la aparición de un virus pandémico.
Capacidad de expansión
En los próximos cinco años, los fabricantes de vacunas, estimulados por una inversión de $1 mil millones del HHS, desarrollarán la capacidad de producir y distribuir una cantidad de vacunas contra la pandemia suficiente para todos los hombres, mujeres y niños de los Estados Unidos en el plazo de seis meses a partir de la aparición del virus pandémico. En un futuro cercano, se seguirán otorgando fondos para ayudar a construir fábricas en los EE. UU. que producirán vacunas contra la influenza a base de células.
Internacional
En muchos países, la capacidad nacional de producción de vacunas no satisface las necesidades de sus ciudadanos. Para ayudar a extender la protección sobre nuestros vecinos del resto del mundo, el HHS otorgó $10 millones a la OMS, que a su vez entregó dicha suma a seis países en vías de desarrollo de fundamental importancia en abril de 2007 para que puedan expandir su infraestructura local y producir vacunas seguras y eficaces contra la influenza de temporada. Esta expansión de capacidad también podría ayudarlos a satisfacer sus propias necesidades (y posiblemente las necesidades de la región) en el caso de una pandemia.
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Medicamentos antivirales
En enero de 2007, los científicos de todo el mundo contuvieron su respiración en forma colectiva cuando se conoció la noticia de que en Egipto el virus de la influenza aviar que ya había cobrado dos víctimas humanas parecía haber desarrollado resistencia al medicamento antiviral oseltamivir, uno de los dos únicos medicamentos antivirales que combaten los virus más comunes de la influenza. Las pruebas subsiguientes demostraron que la resistencia se asemejaba a la que ya había sido descubierta dos años antes en Tailandia y que los virus resistentes no se estaban diseminando. Sin embargo, esta experiencia recalcó el rol fundamental de los medicamentos antivirales para ayudar a reducir los síntomas de la influenza pandémica y a acortar la duración de la enfermedad.
La estrategia de drogas antivirales planificada por el HHS incluye medidas que apoyan el desarrollo de nuevas drogas que puedan ampliar nuestra capacidad para tratar e incluso prevenir la influenza así como para almacenar las drogas antivirales ya existentes.
Nuevas drogas antivirales
En enero de 2007, el HHS otorgó alrededor de $103 millones para desarrollar una nueva droga antiviral contra la influenza, el peramivir, que ha demostrado ser eficaz contra una serie de cepas de la influenza en numerosas pruebas de laboratorio. Estudios futuros intentarán determinar si esta droga puede combatir los virus de la influenza de temporada y demás virus que suponen riesgo de vida como el H5N1.
Reserva de drogas antivirales
El HHS, trabajando estrechamente con los gobiernos estatales, lucha por alcanzar el objetivo de tener 81 millones de tratamientos disponibles: 50 millones para el HHS para ser distribuidos a los diferentes Estados a través de la Reserva Estratégica Nacional cuando la amenaza de influenza pandémica sea inminente y 31 millones para los estados para sus respectivas reservas. Un tratamiento incluye suficiente medicación para tratar a una persona. Esta reserva de drogas antivirales les permitirá a las autoridades de salud pública contener o poner fin a un brote pandémico. Los 81 millones de tratamientos antivirales incluyen seis millones de tratamientos destinados a ser utilizados durante las etapas tempranas de la aparición de la pandemia.
El HHS ha adquirido o tiene a su disposición alrededor de 36 millones de tratamientos antivirales. Casi todos los Estados han aprovechado el plan federal de descuentos y, a la fecha, han adquirido más de 12 millones de tratamientos.
Reserva de otros suministros
Además de las drogas antivirales, se utilizan otro tipo de equipos y materiales para reforzar las reservas del HHS y los estados. Tales materiales ayudarán a evitar que las personas tengan contacto directo con el virus pandémico, cuando aparezca, y a reducir la diseminación de la enfermedad. El HHS ha adquirido más de 155 millones de mascarillas quirúrgicas y respiradores; este total incluye 104 millones de respiradores N95 y 52 millones de mascarillas quirúrgicas. Además, el HHS ha destinado $100 millones para comprar ventiladores, jeringas, y antibióticos intravenosos, y para almacenar y reservar estos suministros para las áreas afectadas por la pandemia.
Internacional
Como complemento de la reserva nacional, el HHS ha destinado reservas para el exterior que incluyen equipos de protección personal, kits decontaminantes, y medicamentos antivirales para reforzar los esfuerzos globales que ayudarán a contener la influenza pandémica en países extranjeros.
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Preparación estatal y local
Cinco mil comunidades de todo el país han aunado esfuerzos con las autoridades de los gobiernos estatales y federales para poner en práctica y mejorar las maneras de trabajar en conjunto con el fin de controlar la influenza pandémica.
“Cuanto más informados estemos, mejor equipados estaremos.”
--Participante del Foro de Preparación para una Pandemia
13 de junio de 2007
Planificación
Antes de diciembre de 2006, gracias a los $325 millones en fondos del HHS, los Estados, territorios, y tribus realizaron 59 cumbres de planificación para la influenza pandémica, donde los líderes federales, estatales, y locales; profesionales de la salud; escuelas; y el sector privado comenzaron a trabajar juntos para solucionar aspectos relacionados con la preparación de los estados y las comunidades.
El HHS suministró otros $250 millones para intensificar los ejercicios en curso de preparación para la pandemia. Dichos ejercicios incluyen la incorporación de medidas comunitarias de mitigación, planes de contención, capacidad médica para tratar a las víctimas de la influenza, y vacunas contra la influenza de temporada para verificar la capacidad de inoculación masiva.
Como actividad de seguimiento, el HHS le solicitó a la Asociación Nacional de Gobernadores (NGA, por sus siglas en inglés) realizar 10 talleres regionales sobre influenza pandémica este año para verificar la coordinación entre gobiernos y estados.
A nivel internacional, el HHS ha brindado asistencia técnica de campo para ayudar a más de 20 países a desarrollar sus propios planes nacionales de preparación para una pandemia. Esta es la mejor manera de prepararse y responder a una posible pandemia.
Atención médica de emergencia
Si una pandemia afectara a una determinada comunidad, sus hospitales, clínicas, y demás centros de atención médica podrían sobrepasar rápidamente su capacidad al brindar atención crítica a las víctimas de la influenza. Contar con un plan que proponga la utilización de otros recursos locales es una de las maneras de tomar el control de la situación. El HHS ha otorgado fondos y asesoramiento a las autoridades de salud comunitarias de todo el país para que puedan reforzar su capacidad de atención médica a nivel local.
Los grupos locales han trabajado aspectos fundamentales tales como la adquisición y almacenamiento de reservas farmacéuticas (incluyendo drogas antivirales para el personal de atención médica y sus familias), la capacidad de aislamiento, los planes para ofrecer atención en centros alternativos, los equipos de protección personal (PPE, por sus siglas en inglés) y los ventiladores, el desarrollo de sistemas de rastreo de camas, la adquisición y verificación de las comunicaciones interoperativas, y la implementación de ejercicios de entrenamiento para la influenza pandémica.
Mascarillas y respiradores
Una pregunta importante era si se debía utilizar o no una mascarilla o respirador. La respuesta llegó en mayo de 2007 cuando los CDC presentaron al público en general la recomendación preliminar de utilizar mascarillas y respiradores en ciertos entornos públicos (distintos del lugar de trabajo) durante una pandemia de influenza.
Esta pauta provisional enfatiza el hecho de que durante una pandemia, las mascarillas y respiradores pueden ayudar a evitar o desacelerar la diseminación de la enfermedad cuando se los utiliza conjuntamente con otras medidas tales como lavarse las manos, evitar el contacto con personas que padecen influenza, tratar a los enfermos con medicamentos antivirales, alentar a las personas que cuidan de familiares enfermos para que permanezcan en sus casas en forma voluntaria, y procurar evitar espacios llenos de gente o reuniones multitudinarias.
En la actualidad, no hay demasiada evidencia que confirme la utilidad de las mascarillas quirúrgicas o los respiradores. Por ello, se están llevando a cabo estudios para ampliar nuestros conocimientos en cuanto a si las mascarillas quirúrgicas y/o los respiradores pueden protegernos contra la influenza y de qué manera deben ser utilizados estos elementos.
La FDA ha aprobado dos tipos de respiradores N95 que se pueden utilizar durante emergencias de salud pública para reducir la exposición a los gérmenes transportados por el aire.
“Para estar verdaderamente preparados, todas las autoridades y demás miembros de una comunidad deben involucrarse en la situación.”
--John Agwunobi, Subsecretario del HHS
13 de junio de 2007
Mitigación en la comunidad
En febrero de 2007, los CDC publicaron una guía provisional de mitigación comunitaria para ayudar a las localidades a tomar decisiones acertadas en cuanto a las acciones a desarrollar para demorar o mitigar la diseminación de una pandemia, y el momento adecuado para implementar dichas acciones. Estas acciones comunitarias de mitigación adquirirían crucial importancia durante los primeros seis meses de una pandemia. La guía provisional incluyó un Índice de Gravedad de la Pandemia (PSI, por sus siglas en inglés), similar a la escala de intensidad de huracanes del Servicio Meteorológico Nacional. Ambas escalas oscilan entre 1 y 5 a medida que la gravedad de la situación se incrementa.
El Índice de Gravedad de la Pandemia relaciona la información sobre la gravedad de la diseminación de la enfermedad (cantidad de víctimas fatales) con las medidas específicas que se podrían implementar. Estas medidas incluyen desde alentar a las personas a quedarse en sus casas en forma voluntaria cuando se enferman hasta medidas más estrictas de “distanciamiento social” como cerrar escuelas y cancelar encuentros públicos. Al implementar en forma conjunta estas acciones múltiples, las comunidades podrían lograr un equilibrio entre la necesidad de proteger la salud pública y la necesidad de minimizar los trastornos sociales y económicos provocados por una pandemia.
Muchos gobiernos federales, estatales y locales ya están incorporando estas recomendaciones de mitigación comunitaria a sus procesos de planificación para la pandemia, y están distribuyendo esta guía entre sus sistemas. La Estrategia Comunitaria para Mitigar la Influenza Pandémica está disponible en http://www.pandemicflu.gov/plan/community/commitigation.html.
Distribución de vacunas
Durante una pandemia, hasta que se reúne una cantidad suficiente de vacunas para todos, uno de los problemas más controversiales que los planificadores federales, estatales, locales, tribales y territoriales deben enfrentar es determinar qué individuos y grupos deben tener acceso a las vacunas disponibles en primer lugar.
El Gobierno Federal está solicitando asesoramiento a expertos en el tema de la influenza, autoridades de salud pública a nivel estatal y local, expertos en seguridad nacional, especialistas en ética, accionistas del sector privado, y al público en general. Ellos identificaron como objetivo de vacunación más importante la protección de aquellas personas que responderán primeramente a una pandemia y atenderán a los enfermos, aquellos que se encargarán de garantizar el funcionamiento de los servicios comunitarios, aquellos cuya exposición será mayor debido a razones laborales, y los niños.
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Comunicaciones
Los periodistas, funcionarios gubernamentales, y autoridades locales de cuarentena de los aeropuertos se reúnen alrededor de una mesa para simular un escenario que supone la llegada de un pasajero atravesando las primeras etapas de la influenza pandémica. ¿Qué le dice la autoridad de cuarentena al pasajero? ¿Qué sucedería si el pasajero se niega a cooperar? ¿Cómo explica la autoridad semejante situación a los periodistas locales? ¿Qué informan los periodistas? ¿Qué le dicen los funcionarios gubernamentales a los periodistas nacionales?
Éstas y otras preguntas desafiantes surgieron durante los seis últimos ejercicios de simulación que lograron reunir tanto a los líderes de los medios de comunicación como a las principales autoridades gubernamentales en Nueva York; Chicago; Los Ángeles; Miami; Washington, D.C.; y Atlanta. En sus diálogos, ambos grupos consideraron los desafíos que deberían enfrentar y cómo podrían hacerlo durante una crisis de salud pública.
“Una pandemia de influenza no conoce fronteras políticas ni geográficas.”
--Craig Vanderwagen, Subsecretario del HHS
14 de noviembre de 2006
La planificación de las comunicaciones del HHS en caso de una pandemia se basa en la premisa de que cada persona en el país necesita—y debe recibir—información inmediata y precisa sobre la cambiante situación que supone una pandemia. Además, el HHS está creando redes de comunicaciones, fuera y dentro del Gobierno Federal y fuera y dentro del país, para asegurarse de que la información necesaria esté a disposición de todos.
En febrero de 2007, el HHS lanzó una serie de avisos de servicios públicos (PSA) en la radio y la televisión, tanto en inglés como en español, para crear conciencia sobre la influenza pandémica y para enseñar al público las medidas que debe adoptar ahora para estar preparados. Los PSA, publicados bajo la denominación Sepa lo que debe hacer en cuanto a la gripe pandémica, fueron distribuidos a 300 cadenas de televisión y 1,000 estaciones de radio de todo el país.
En junio de 2007, el HHS convocó un Foro Interactivo de Liderazgo para líderes prestigiosos de los sectores comerciales, religiosos, cívicos, y de atención médica con el fin de participar en discusiones dinámicas destinadas a ayudar a los estadounidenses a prepararse mejor ante una posible pandemia. Conjuntamente con el Foro, el HHS lanzó una “cumbre de blog” de cinco semanas de duración —un evento en línea— que ayudó a los líderes y público en general a entablar una conversación sincera y a comenzar a pensar en cómo comunicar las necesidades críticas de preparación a los hogares y dentro de los lugares de trabajo y comunidades.
El HHS ha trabajado estrechamente con los especialistas en comunicaciones a nivel federal, estatal, tribal, y territorial para desarrollar planes que sirvan como guía para que el público, los medios de comunicación, los proveedores de atención médica, y otros grupos respondan en forma apropiada ante un brote y que a su vez promuevan el cumplimiento de las medidas de salud pública necesarias. Un plan de comunicaciones para el caso de una emergencia de salud pública aprobado por el gobierno está listo para ser puesto en marcha si se desatara una pandemia. El sitio Web www.pandemicflu.gov, administrado por el HHS en nombre del Gobierno Federal en su totalidad, continúa brindando acceso directo a toda la información federal sobre la influenza aviar y pandémica. El sitio completo ha sido traducido al español, y hay documentos clave disponibles también en chino y vietnamita.
Para saber qué preguntas se deben realizar en relación con la planificación, el HHS ha desarrollado y distribuido 19 listas de planificación y guías. Los gobiernos estatales y locales, comercios, sistemas escolares, facultades y universidades, organizaciones de atención médica, e individuos y familias pueden utilizar estas listas y guías para delimitar sus propios planes. Muchas de las acciones corresponden específicamente a la influenza pandémica, pero otras pueden aplicarse en cualquier emergencia de salud pública. Dichas listas y guías están disponibles en www.pandemicflu.gov.
A nivel internacional, el HHS ha enviado información y fondos a la OMS para que brinde capacitación y ejercicios a las autoridades locales de comunicaciones y a los periodistas.
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Calendario-Actualización IV de la planificación para una pandemia
Abril - noviembre de 2005
Abril de 2005 – Se emite solicitud de propuesta para contrato de producción de vacunas a base de células
Noviembre de 2005 – El presidente Bush anuncia la Estrategia Nacional contra la Influenza Pandémica
Verano de 2005 – Los resultados preliminares de las pruebas clínicas de la vacuna contra el virus H5N1 señalan una respuesta inmune predictiva de la protección contra el H5N1
Septiembre de 2005 – Se lanza una asociación internacional para la influenza aviar y pandémica
Noviembre de 2005 – El HHS publica el Plan contra la Influenza Pandémica
Octubre de 2005 – Misión de investigación en el sureste de Asia dirigida por el Secretario del HHS y el Departamento de Estado
Diciembre de 2005
Diciembre de 2005 – Sanción de la Ley de Preparación de Emergencias y Preparación del Público (PREP, por sus siglas en inglés)
Diciembre de 2005 – Se completa la inscripción para las pruebas clínicas con la vacuna contra el H5N1 en adultos mayores sanos
Diciembre de 2005 – Se convoca la Cumbre de los Estados en Washington, DC
Diciembre de 2005 – Publicación de las Listas de Planificación Estatales y Locales para Comercios
Diciembre de 2005 – Primera Cumbre Estatal en Minnesota
Diciembre de 2005 –Ejercicios prácticos de comunicación con Departamentos de EE. UU. y representantes de Canadá y el Reino Unido
Enero de 2006
Enero de 2006 – Se emite solicitud de información sobre el aumento de la capacidad de producción de vacunas a base de huevos
Enero de 2006 – Se envían equipos bilaterales a Turquía, Armenia, Azerbaiyán, Georgia, Rumania, Ucrania y Nigeria para evaluar los brotes de gripe aviar
Enero de 2006 – Conferencia Internacional de Compromisos en Pekín; $334 millones en subsidios y asistencia técnica de EE. UU. para coordinar esfuerzos globales
Enero de 2006 – 6 cumbres estatales en AZ, VT, WV, RI, GA, KY
Enero de 2006 – Se emite solicitud de información sobre el desarrollo avanzado de antivirales promisorios
Enero de 2006 – Publicación de Listas de Planificación para Individuos y Familias, Organizaciones Religiosas y Comunitarias, y Distritos Escolares (K-12)
Febrero de 2006
Febrero de 2006 – Se completa la inscripción para las pruebas clínicas con la vacuna pediátrica contra el virus H5N1
Febrero de 2006 – Taller de Preparación para Comunicaciones de Riesgo ofrecido por los CDC en Tailandia
Febrero de 2006 – 11 Cumbres Estatales en CT, IA, MA, FL, OH, NV, DE, AL, MO, NE, MD
Febrero de 2006 – Se aprueba ensayo de laboratorio para pruebas de diagnóstico de la influenza aviar A/H5
Marzo de 2006
Marzo de 2006 – Publicación de Listas de Planificación para Centros Médicos y Clínicas, Atención Médica a Domicilio, Centros Preescolares y de Cuidado Infantil, y Facultades y Universidades
Marzo de 2006 – Se envía guía complementaria para la gripe pandémica a los estados
Marzo de 2006 – 19 Cumbres Estatales en SC, SD, ND, WY, WI, PA, IL, NC, VA, IN, PR, CO, UT, ID, TX, NM, OR, CA y las Islas Vírgenes
Marzo de 2006 – Los resultados publicados indican que la vacuna contra el virus H5N1 inactivado induce respuestas inmunes en adultos sanos
Marzo de 2006 – Se emite solicitud de propuesta para el desarrollo avanzado de tecnologías adicionales de producción de antígenos
Marzo de 2006 – La FDA aprueba el Relenza para la prevención de la Influenza A y B en adultos y niños
Marzo de 2006 – Los estados reciben subsidios iniciales destinados a la preparación para la pandemia
Marzo de 2006 – Pedido de 16.2 millones de tratamientos con Tamiflu y 3.9 millones de tratamientos con Relenza
Abril de 2006
Abril de 2006 – 7 Cumbres Estatales en TN, AK, WA, HI, LA, MI, y el Distrito de Columbia
Abril de 2006 – Funcionarios del gobierno de los Estados Libres Asociados y los Territorios del Pacífico participan de las cumbres en Hawai y Guam
Abril de 2006 – La FDA publica una guía para la industria sobre dispositivos de diagnóstico para detectar los virus de la influenza A
Abril de 2006 – La OMS publica una serie de pautas para las agencias humanitarias
Abril de 2006 – Los investigadores de los NIH modelan la diseminación de la influenza en los Estados Unidos según el tipo de virus, el tamaño de la población y los índices y distancias de viaje al trabajo
Abril de 2006 – El HHS brinda asistencia a Bangladesh e India para mejorar la planificación ante una posible pandemia de influenza
Mayo de 2006
Mayo de 2006 –Publicación de la Estrategia Nacional del Consejo de Seguridad Nacional para la Influenza Pandémica: Plan de Implementación
Mayo de 2006 – El HHS celebra contratos por más de $1 mil millones para desarrollar vacunas a base de células contra la influenza
Mayo de 2006 – El Departamento de Estado establece un Grupo de Acción contra la Influenza Aviar para coordinar los esfuerzos internacionales de EE. UU.
Mayo de 2006 – Publicación de la lista de planificación para entidades de cuidado a largo plazo y otras entidades residenciales
Mayo de 2006 – 7 Cumbres Estatales en MS, OK, NJ, KS, NH, MT, y Líderes Tribales
Mayo de 2006 – El Secretario del HHS pronuncia un discurso en la Asamblea Mundial de la Salud sobre la preparación para la gripe pandémica
Junio de 2006
Junio de 2006 – Los Secretarios Leavitt del HHS, Norton del DOI, y Johanns del USDA organizan una reunión informativa a nivel nacional sobre los preparativos de EE. UU. para la influenza aviar
Junio de 2006 – El Secretario del HHS se pronuncia ante los ministros de salud de América Central sobre la preparación para la pandemia
Junio de 2006 – Los CDC emiten una guía provisional actualizada para realizar pruebas de laboratorio a personas con posible infección del virus de la influenza aviar A (H5N1) en Estados Unidos
Junio de 2006 – Indonesia consulta a expertos acerca de la influenza H5N1
Junio de 2006 – El Congreso aprueba financiación por $2.3 mil millones destinados a la preparación para la pandemia
Julio 2006
Julio de 2006 – 2 Cumbres en Arkansas y Ciudad de Nueva York
Julio de 2006 – El HHS destina $170 millones para subsidiar las compras estatales de drogas antivirales
Agosto de 2006
Agosto de 2006- El rápido diagnóstico de cepas de la gripe es posible gracias a una nueva prueba con microchip
Agosto de 2006 – Cumbre Estatal en Nueva York
Septiembre de 2006
Septiembre de 2006- La FDA dicta pautas a la industria para el desarrollo de vacunas virales a base de células
Octubre de 2006
Octubre de 2006 – Publicación de guía sobre la utilización de mascarillas quirúrgicas y respiradores en los centros de atención médica
Octubre de 2006 – La OMS lanza un plan de acción global contra la influenza para incrementar el suministro de vacunas
Noviembre de 2006
Noviembre de 2006 – Estados Unidos y México se comprometen a aumentar la cooperación en la preparación para la influenza pandémica sobre la frontera
Noviembre de 2006 – El HHS otorga $199 millones a los fabricantes para que produzcan 5.3 millones de dosis de vacunas contra el virus H5N1
Noviembre de 2006 – La OMS dicta pautas para investigar casos humanos de gripe aviar
Noviembre de 2006 — El HHS designa a cuatro compañías comerciales para que desarrollen nuevas pruebas de diagnóstico contra el virus H5N1
Diciembre de 2006
Diciembre de 2006 – Los CDC otorgan $11.4 millones para desarrollar pruebas de diagnóstico rápidas para la gripe aviar
Diciembre de 2006 — Los NIH dan inicio a las pruebas clínicas en seres humanos de la vacuna a base de ADN contra el virus H5N1
Diciembre 2006– Se publica una plantilla para ejercicios prácticos de planificación
Enero de 2007
Enero 2007– Los CDC agregan a los “virus similares a los de la gripe pandémica” a la lista de enfermedades para informar
Enero 2007— El HHS otorga $132.5 millones para desarrollar vacunas contra la influenza H5N1 potenciadas con adyuvantes
Enero 2007– El HHS otorga $102.6 millones para el desarrollo avanzado del nuevo medicamento antiviral contra la influenza, peramivir
Enero 2007– Se publica la Lista de planificación para los comercios de EE. UU. con operaciones en el extranjero
Enero 2007– Comienzan las pruebas clínicas en seres humanos de la vacuna contra la influenza H5N1
Febrero de 2007
Febrero 2007 – La OMS y la OIE revisaron la Guía para el desarrollo de la vacuna contra la influenza
Febrero 2007– El HHS lanza anuncios de servicios públicos sobre la gripe pandémica
Febrero 2007– Los CDC publican la guía de mitigación en la comunidad
Febrero 2007– Se completaron y pusieron a disposición del público 2,250 genomas humanos y del virus de la influenza aviar
Marzo de 2007
Marzo 2007– Publicación de la lista de planificación para las aseguradoras médicas
Abril de 2007
Abril 2007– La FDA aprueba la primera vacuna contra la influenza humana H5N1
Abril 2007– Se agregan 12 millones de dosis de vacuna humana contra el H5N1 a la Reserva Estratégica Nacional
Abril 2007– El HHS otorga $10 millones a la OMS para ampliar la infraestructura para la producción de vacunas en seis países en vías de desarrollo
Abril 2007– Se publica la lista de Planificación para la Industria del Transporte
Abril 2007– Los NIH otorgan $161 millones para intensificar la vigilancia y aumentar las investigaciones
Mayo de 2007
Mayo 2007— El HHS emite una guía provisional sobre el uso de mascarillas en la comunidad (no laboral)
Mayo 2007 – La FDA autoriza los primeros respiradores para usar en emergencias de salud pública
Mayo 2007 – Nuevo curso de capacitación en línea lanzado para los encargados locales y estatales de salud pública
Mayo 2007 – Comienza el Blog de Liderazgo de la Gripe Pandémica
Mayo 2007 – Acuerdo sobre el intercambio del virus de la influenza firmado en la Asamblea Mundial de la Salud
Mayo 2007 – La FDA finaliza la guía para los fabricantes de vacunas para la gripe pandémica y de temporada
Junio de 2007
Junio 2007 – La OMS avanza con los planes para una reserva global de vacuna contra el H5N1
Junio 2007 – El HHS convoca a un Foro de Liderazgo de la Influenza Pandémica para líderes religiosos, cívicos y de salud pública para fomentar la preparación
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