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Informe técnico sobre la guía de los CDC con respuestas frente a la influenza para instituciones de educación superior durante el año académico 2009-2010
Los CDC están difundiendo una nueva guía para ayudar a reducir la propagación de la gripe entre los estudiantes, el personal docente y el personal de las instituciones de educación superior (IHE) e instituciones educativas postsecundarias durante el año escolar 2009-2010. La guía amplía los lineamientos anteriores para estos entornos al proporcionar un menú de herramientas entre las cuales las IHE y las autoridades de salud puedan elegir en base a las condiciones en su área. Recomienda las medidas que deben tomarse ahora (durante este año académico), sugiere las estrategias que pueden considerarse en caso de que la gravedad de la gripe esté aumentando en comparación con el brote de la temporada primavera/verano de 2009, y proporciona una lista de control para la toma de decisiones. En base a la gravedad de la enfermedad relacionada con la gripe H1N1 2009 hasta el momento, esta guía también recomienda a los estudiantes, personal docente y personal con alguna enfermedad similar a la influenza permanecer en sus hogares hasta 24 horas después de la desaparición de la fiebre sin el uso de medicamentos antifebriles. Para los fines de este documento, el término IHE se utiliza para referirse a instituciones públicas, privadas, residenciales, no residenciales, otorgantes de títulos y no otorgantes de títulos que ofrecen educación postsecundaria en entornos de grupos, independientemente de la edad de los estudiantes. Ciertas porciones de esta guía que se refieren a los dormitorios y vestíbulos residenciales pueden ser aplicados para las escuelas residenciales (internados) que ofrecen educación primaria y secundaria, con las necesarias adaptaciones para su joven alumnado. Esta guía representa la actual línea de pensamiento de los CDC sobre este tema. No constituye u otorga derechos para o respecto de ninguna persona ni opera como una obligación para el público.
Este informe técnico incluye explicaciones detalladas de las estrategias presentadas en la Guía de los CDC con respuestas frente a la influenza para instituciones de educación superior durante el año académico 2009-2010 y sugrencias de cómo usarla. La guía está diseñada para disminuir la exposición ante la gripe de temporada habitual y la gripe H1N1 2009, y simultáneamente limitar la alteración de las actividades diarias y las vitales actividades académicas que se desarrollan en las Instituciones de educación superior (IHE). Los CDC continuarán monitoreando la situación y actualizando la presente guía en la medida que se obtenga mayor información sobre la gripe H1N1 2009.
Más de 17 millones de estudiantes concurren a las 4,300 instituciones que otorgan títulos postsecundarios en Estados Unidos y más de 3 millones de personas trabajan como docentes y empleados. Una cantidad adicional de 2,222 instituciones no otorgantes de títulos ofrecen educación vocacional postsecundaria. Las IHE son de naturaleza extremadamente variada e incluyen:
- Instituciones públicas y privadas
- Instituciones residenciales y no residenciales
- Instituciones otorgantes de títulos y no otorgantes de títulos
- Programas educativos o de capacitación que duran desde unas pocas semanas hasta 4 o más años
- Tamaños de alumnados que varían desde menos de cien hasta decenas de miles
- Institutos terciarios comunitarios y programas de capacitación y educación vocacional que ofrecen sus servicios a sus respectivas comunidades locales
- Institutos terciarios y universidades con estudiantes provenientes de distintos puntos del país y de todo el mundo
Las instituciones necesitarán adaptar esta guía a sus propias y singulares circunstancias, teniendo en cuenta el tamaño, diversidad y movilidad de su alumnado, docentes y empleados; su ubicación e instalaciones físicas; programas; y los servicios de salud para los empleados y estudiantes.
Las decisiones sobre qué estrategias deben implementarse deberán ponderar el objetivo de disminuir la cantidad de personas que se enfermen gravemente o mueran a causa de la influenza con el objetivo de minimizar la alteración de las actividades educativas y sociales.
Las IHE deberán examinar y revisar, en la medida que sea necesario, sus actuales planes y procedimientos contra pandemias o crisis, incluyendo la actualización de la información de contacto de los estudiantes, sus familias, docentes y empleados. Los planes sobre comunicación deberán ser compartidos con los estudiantes, sus familias, docentes y empleados antes de desatarse un brote, de manera que estas personas conozcan cómo es IHE se comunicarán con ellos y qué tipos de información recibirán. Establecer los mecanismos para comunicarse con las familias de los estudiantes ante la eventualidad de un brote de gripe en el campus de la institución, o para notificarles que un estudiante está enfermo, probablemente disminuya la cantidad de preguntas que ingresen en la IHE y, por lo tanto, la carga sobre el personal de la IHE.
Las IHE también deberán comunicarse con los proveedores que les suministran servicios o productos esenciales para planificar la continuidad de tales servicios a lo largo de toda la termporada de gripe. Los servicios esenciales pueden incluir servicios de comida, suministros para la higiene, seguridad y equipos de protección personal para los empleados. Esta planificación es especialmente importante cuando los proveedores son pequeñas empresas en el área local pues pueden verse afectadas por un brote de gripe. Visite los Lista de planificación para la influenza pandémica en facultades y universidades.
Aunque la situación durante el otoño e invierno de 2009-2010 es impredecible, un mayor número de comunidades pueden verse afectadas por la gripe 2009 H1N1, y el impacto podría ser más grave, en comparación con la primavera/verano de 2009. Asimismo, los virus de la influenza de temporada pueden provocar enfermedades simultáneamente con el virus H1N1 2009. Los CDC están continuamente monitoreando la propagación de la gripe, la gravedad de la enfermedad que está provocando (incluyendo las hospitalizaciones y muertes), y ante los posibles cambios en los virus de la gripe; los CDC estarán proporcionando actualizaciones periódicas de tales evaluaciones. Si la información recopilada por los CDC indicara que la gripe está provocando una enfermedad más grave que la sufrida por el brote de H1N1 2009 durante la primavera/verano, o si otros procesos indicaran la necesidad de implementar medidas de atenuación más agresivas, los CDC probablemente recomienden estrategias adicionales.
Respuestas recomendadas ante la influenza para el año académico 2009 – 2010
Las medidas más importantes que las IHE pueden tomar son la de alentar y facilitar el hábito de la higiene de las manos y uso del protocolo para la higiene respiratoria por parte de los estudiantes, docentes y empleados; promover la vacunación contra la influenza para aquellas personas a quienes se les recomienda la vacunación; y separar a las personas enfermas de las sanas lo antes posible. Existen numerosas formas de implementar estas estrategias; no todas pueden ser descriptas en este documento. Las recomendaciones que se describen a continuación proporcionan un marco para determinar las estrategias más apropiadas y viables para cada IHE en particular.
Aunque el aislamiento de las personas enfermas no es recomendado generalmente para la gripe de temporada, esta medida se convierte en una estrategia vital para abordar el problema de la gripe H1N1 2009 por tres razones: (1) mientras que una vacuna para la gripe de temporada estará disponible al comenzar la temporada de la gripe, la vacuna para la gripe H1N1 2009 aún no está disponible; (2) la gripe H1N1 2009 puede provocar complicaciones más graves para las personas que pertenecen a los grupos en una situación de grandes riesgos y estas medidas pueden ayudar a proteger a estos grupos de personas (ver más abajo la lista de los grupos en situación de alto riesgo); y (3) una pandemia generalizada puede resultar en una número mucho mayor de hospitalizaciones y visitas médicas en comparación con las habitualmente asociadas a la gripe de temporada. Las medidas para limitar la propagación de la influenza, de ser efectivas, pueden disminuir la demanda en el sistema de asistencia médica. Otras medidas, como la suspensión de clases, pueden ser recomendadas para las condiciones de mayor gravedad de la influenza, pero podrían ser necesarias durante el período de mayor actividad de la influenza en la comunidad, sobre la base de tratamiento de caso por caso, si la IHE no puera capaz de mantener un normal funcionamiento.
Las IHE deberán analizar, y revisar de ser necesario, sus políticas de licencias por enfermedad para eliminar los obstáculos sobre los empleados y docentes que deban permanecer en sus hogares por estar enfermos o cuidar a un familiar enfermo. Para el caso de los estudiantes, las IHE pueden considerar la modificación de las políticas sobre las clases y exámenes perdidos y las asignaciones presentadas después de fecha, de manera que las preocupaciones de los estudiantes por sus obligaciones académicas no eviten que los mismos permanezcan en sus hogares mientras están enfermos o los obliguen a volver a clases o tomar exámenes mientras todavía sufren los síntomas y son potenciales agentes de infección No exija un certificado médico a los estudiantes, docentes o personal para validar sus enfermedades o para regresar al trabajo, pues los consultorios médicos y centros de cuidados de salud pueden estar extremadamente ocupados y probablemente no proporcionen tal documentación de manera diligente. La educación a distancia o a través de una página web también pueden ser útiles para ayudar a los estudiantes a permanecer aislados. Las IHE deberán determinar las cantidades de suministros y espacio necesarios para facilitar el autoaislamiento, por ejemplo: suministros para la higiene, mascarillas y demás equipos de protección personal.
Al comenzar cualquier evento, las IHE deberán aprovechar la oportunidad para recordarles a los presentes sobre la importancia del autoaislamiento en caso de enfermarse; la evaluación temprana por parte de un proveedor de servicios de salud para quienes se enfermen, especialmente para las personas que se encuentran en una situación de mayor riesgo de sufrir complicaciones por la influenza; la higiene de las manos; y el protocolo para la higiene respiratoria. Las actividades de orientación pueden proporcionar tal oportunidad al momento del inicio del año académico. Los materiales educativos como afiches y folletos para promover el cumplimiento de estas recomendaciones deberán estar visibles en todo el campus. El sitio web de la IHE deberá publicar información y enlaces hacia fuentes fidedignas. Encontrarán disponibles ejemplos de estos materiales en www.cdc.gov/h1n1flu .
Las recomendaciones que se describen a continuación están divididas en dos grupos: 1) recomendaciones para utilizar ahora, durante este año académico, asumiendo que la gravedad será similar al brote de gripe H1N1 desatado durante la primavera/verano, y 2) otras recomendaciones para considerar en caso de que la gripe comience a provocar una enfermedad más grave.
Medidas recomendadas para utilizar ahora, bajo las condiciones de gripe actuales
(gravedad similar a la sufrida durante la primavera/verano de 2009)
Facilite el autoaislamiento de los estudiantes residenciales con una enfermedad similar a la influenza, en los vestíbulos y dormitorios de la residencia, el servicio de salud del campus o demás ubicaciones, y ayúdelos a permanecer alejados del resto de las personas durante todo el período recomendado.
Los CDC recomiendan que todas las personas que hayan contraído una enfermedad similar a la influenza permanezcan en sus hogares y alejados del resto de las personas hasta por lo menos 24 horas después que hayan desaparecido la fiebre (100° F [37.8° C] o superior), o signos de fiebre, sin el uso de medicamentos antifebriles. Una enfermedad similar a la influenza se define como fiebre más tos y/o dolor de garganta. De ser posible, los estudiantes residenciales, docentes y empleados que vivan relativamente cerca del campus deberán regresar a sus hogares para evitar el contagio a otras personas. Aquellas personas que abandonan la IHE para regresar a sus hogares y recuperarse deberán recibir instrucción sobre cómo hacerlo para limitar el contacto con otras personas en la medida de lo posible. Por ejemplo, se prefieren los viajes en automóvil particular o taxi al uso del transporte público.
Aunque la enfermería del campus podría ser una ubicación ideal para las personas enfermas, pocas escuelas cuentan con ellas, y tales instalaciones podrían verse rápidamente desbordadas durante un brote de influenza. Los estudiantes con habitaciones individuales y baños privados deberán permanecer en sus habitaciones. Los estudiantes alojados en instalaciones tipo suite deberán permanecer en sus propias habitaciones y recibir los cuidados y alimentos por una sola persona, de ser posible. Se puede solicitar a los estudiantes presentar un "plan de amigos que se cuidan en caso de enfermarse de gripe" en el cual los estudiantes forman parejas para determianr quién cuidará del otro en caso de que alguno de los dos se enferme. Las personas enfermas deberán limitar su contacto con el resto de las personas y, en la medida de lo posible, mantener una distancia de 6 pies respecto de las personas con quienes comparten sus espacios diariamente. Se debe evitar el compartir los baños; caso contrario, deberán ser limpiados en forma frecuente. Si el contacto cercano no puede evitarse, se deberá solicitar al estudiante enfermo utilizar una mascarilla quirúrgica durante el período de contacto. Visite: http://www.cdc.gov/h1n1flu/masks.htm o www.flu.gov para más información sobre los equipos de protección personal.
Contacto cercano, para los fines de este documento, significa cuidar o vivir con una persona que padece una enfermedad similar a la influenza o estar en un entorno con una alta probabilidad de tener contacto con gotas de la respiración y/o fluidos corporales de dicha persona. El contacto cercano no incluye generalmente actividades como caminar junto a una persona infectada o sentarse en frente de un paciente sintomático en una sala de espera u oficina.
Para quienes no pueden abandonar el campus, y quienes no viven en una habitación privada, las IHE pueden considerar el proporcionar alojamiento temporario y alternativo donde quienes están enfermos puedan permanecer hasta al menos las 24 horas posteriores a la desaparición de la fiebre. Dado que los estudiantes enfermos no necesitan estar alejados del resto de los estudiantes enfermos, algunas IHE están considerando destinar, en forma temporaria, un gimnasio u otro tipo de espacio amplio para el alojamiento de las personas enfermas. Las agencias locales para el manejo de emergencias pueden colaborar con la planificación y obtención del equipo necesario, como catres. Las instalaciones deberán tener un buen acceso a los baños (los cuales idealmente no deberán ser compartidos con las personas sanas) y a los servicios de seguridad; se deberán proporcionar las comidas y medicamentos (en caso de existir tal indicación). El acceso al servicio de Internet podría permitir que los estudiantes continuaran con sus trabajos de clases cuando se sintieran mejor pero permaneciendo aún aislados. Algunas IHE han previsto la celebración de contratos con hoteles o arrendadores locales para el uso temporario de espacios fuera de la órbita del campus.
Las IHE deberán establecer un método para mantener el contacto con los estudiantes que se encuentran autoaislados. Si existiera la disponibilidad de recursos, el personal de asuntos estudiantiles, personal de las residencias o proveedores de servicios médicos (por ejemplo: enfermeros o asistentes de médicos) podrán ser asignados para tener un contacto diario con cada uno de los estudiantes que se encuentran autoaislados a raíz de una enfermedad similar a la influenza y alojados en un dormitorio u otro entorno residencial de la universidad. En el caso de algunas IHE, los asesores de las residencias también pueden cumplir con esta función. Los posibles métodos de contacto incluyen: email, mensajes de texto, llamadas telefónicas o visitas en las habitaciones. Los estudiantes enfermos deberán recibir instrucciones para reforzar la higiene y el autoaislamiento. Algunas IHE también pueden optar por controlar los compañeros de cuartos, compañeros de instalaciones y demás personas que hayan tenido algún contacto cercano con la persona enferma para determinar si pudieron haber sido infectadas.
Se deberá instruir a los estudiantes de buscar atención médica inmediata en caso de tener alguna condición médica que equivale a un mayor riesgo de sufrir complicaciones relacionadas con la influenza, estar preocupados por su enfermedad o desarrollen síntomas graves. Los síntomas graves incluyen: fiebre bien alta, dificultades para respirar, dolor o constricción en el tórax, respiración rápida, cianosis (color azulado de la piel), vómitos, mareos o confusión. Los servicios de salud del campus pueden comunicar a toda la comunidad de la IHE sobre estos síntomas, cómo comunicarse con los servicios de salud y los grupos de personas que tienen un alto riesgo de sufrir complicaciones por la influenza.
Las guías para cuidar a los pacientes con influenza en el hogar pueden aplicarse también en los dormitorios o residencias. Visitar: http://www.cdc.gov/h1n1flu/guidance_homecare.htm para más información sobre los cuidados de las personas enfermas en el hogar.
Los estudiantes, docentes y el personal deberán estar alertas para identificar a las personas que parecieran haberse enfermado. Estas personas deberán ser aconsejadas por todo aquel con quien tengan contacto de autoaislarse y consultar con un proveedor de servicios de salud sobre la posibilidad de que hayan contraído la influenza, el tratamiento apropiado y las acciones que deben llevar a cabo en caso de experimentar los síntomas graves.
Fomentar el autoaislamiento en sus hogares de los estudiantes no residenciales, el cuerpo docente y el personal
Los CDC recomiendan que las personas con una enfermedad similar a la influenza permanezcan en sus hogares hasta al menos 24 horas después de la desaparición de la fiebre (100° F [37.8° C] o superior) o signos de fiebre, sin haber utilizado medicamentos antifebriles. De ser posible, se le deberá solicitar a los estudiantes, docentes y empleados con una enfermedad similar a la influenza permanecer en sus hogares o en la casa de una amigo o familiar, y evitar el contacto con el resto de las personas, hasta al menos 24 horas después de la desaparición de la fiebre. Los estudiantes que abandonan la IHE para regresar a sus hogares y recuperarse deberán recibir instrucción sobre cómo hacerlo, a fin de limitar el contacto con otras personas en la medida de lo posible. Por ejemplo, se prefieren los viajes en automóvil particular o taxi al uso del transporte público. En caso de tolerarla, la persona enferma deberá utilizar una mascarilla mientras tenga contacto cercano con otras personas.
Visite http://www.cdc.gov/h1n1flu/guidance/exclusion.htm para obtener mayor información sobre la medida de permanecer en el hogar durante la enfermedad.
Consideraciones para el personal y estudiantes con un alto nivel de riesgo
La influenza puede provocar complicaciones graves, incluyendo la neumonía bacteriana y la deshidratación, también puede empeorar un problema de salud crónico, como fallo cardíaco congestivo, asma o diabetes. Cada uno de los estudiantes, docentes y empleados debe conocer antes de desatarse un brote si pertenecen a algún grupo en situación de alto riesgo. Se debe aconsejar a los estudiantes, docentes y empleados a consultar con su proveedor de servicios de salud para determinar si se encuentran en una situación de mayor riesgo de sufrir complicaciones por la influenza. Los grupos que tienen un mayor riesgo de sufrir complicaciones por la gripe en caso de enfermarse (es decir, grupos de alto riesgo) incluyen: niños menores de 5 años; personas de 65 años de edad o mayores; niños y adolescentes (menores de 18 años) que están recibiendo una terapia a largo plazo a base de aspirinas y que podrían correr riesgo de experimentar el síndrome de Reye después de contagiarse el virus de la gripe; mujeres embarazadas; adultos y niños que padecen asma, otras enfermedades pulmonares crónicas, enfermedades cardiovasculares, hepáticas, hematológicas, neurológicas, neuromusculares, o trastornos metabólicos como la diabetes; y adultos y niños con inmunosupresión (incluyendo inmunosupresión causada por medicamentos o por VIH) Las personas de 65 años en adelante; sin embargo, parecieran encontrarse en una situación de menor riesgo de ser infectadas con el virus H1N1 2009 en comparación con las personas más jóvenes. De todas formas, si los adultos mayores se infectaran con el virus de la influenza, se encontrarían en una situación de mayor riesgo de sufrir una enfermedad grave.
Si las personas con un alto riesgo de sufrir complicaciones por la influenza contrajeran una enfermedad de características similares deberán comunicarse con su proveedor de servicios de salud lo antes posible para determinar la necesidad de un tratamiento antiviral. A menudo, el tratamiento temprano con medicamentos antivirales puede evitar las hospitalizaciones y muertes. Los CDC recomiendan a las IHE instar a los estudiantes, docentes y empleados enfermos con un riesgo más alto de sufrir complicaciones por la influenza a recibir tratamiento temprano. Las personas que están siguiendo un tratamiento antiviral pueden igualmente diseminar los virus de la influenza a otras personas. Asimismo, las personas que están tomando medicamentos antivirales pueden desarrollar una infección por cepas virales resistentes a estos tipos de fármacos. Para disminuir las posibilidades de diseminar los virus de la influenza que sean resistentes a los medicamentos antivirales, las personas que están siguiendo un tratamiento con estos fármacos deberán permanecer autoaisladas siguiendo las recomendaciones actuales y cumplir firmemente con el hábito de higiene de las manos y el protocolo para la higiene respiratoria. Visite http://www.cdc.gov/h1n1flu/recommendations.htm para obtener mayor información sobre los medicamentos antivirales.
Una de las mejores formas de protegerse contra la gripe es vacunarse todos los años. Como es costumbre, una vacuna será capaz de proteger contra la influenza de temporada este año. Deberán vacunarse contra la influenza de temporada todas las personas desde los 6 meses hasta los 18 años de edad, las personas entre los 18 y los 49 años de edad que tengan afecciones médicas que les generen un mayor riesgo de sufrir complicaciones por la influenza, las personas encargadas de cuidar a un enfermo y quienes estén en contacto con personas de menos de 5 años de edad en el hogar, y todas las personas de 50 años de edad en adelante. La vacuna contra la influenza de termporada se encuentra generalmente disponible al comenzar el otoño.
En estos momentos, no está disponible una vacuna que protega contra el virus de la gripe H1N1 2009. Sin embargo, una vacuna se encuentra actualmente en vías de producción, y se espera que las primeras dosis de esta vacuna estén disponibles para el público hacia fines del otoño. El Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP) de los CDC ha recomendado que ciertos grupos de la población reciban primero la vacuna contra la gripe H1N1 2009 en cuanto se encuentre disponible. Estos grupos iniciales prioritarios incluyen a las mujeres embarazadas, las personas que viven con o cuidan niños menores de 6 meses de edad, personal de cuidados de salud y servicios médicos de emergencias, personas de 6 meses hasta 24 años de edad, y personas de 25 hasta 64 años de edad que sufran condiciones médicas subayacentes y les signifiquen un mayor riesgo de sufrir complicaciones por la influenza. La mayoría de los estudiantes de las IHE están incluidos entre estos grupos prioritarios iniciales y deberán estar entre los primeros en recibir la vacuna H1N1 2009. Las IHE deberán comunicarse con sus autoridades de salud locales para determinar dónde será administrada la vacuna y para analizar la posibilidad de habilitar una clínica de vacunación en la propia IHE.
Recomendar a los visitantes con una enfermedad similar a la influenza no asistir a eventos de la IHE hasta que la fiebre haya desaparecido por al menos 24 horas.
Los eventos de las IHE que son aglomeraciones de público y demás visitantes, como juegos de fútbol o conciertos, pueden significar un alto riesgo de exposición y propagación de la influenza. Las IHE deberán utilizar una variedad de métodos de comunicación, como email, afiches, folletos y mensajes a través de los medios para desalentar a las personas con alguna enfermedad similar a la influenza de asistir a estos eventos hasta al menos 24 horas después de que la fiebre haya desaparecido, y alentar el fiel cumplimiento del hábito de higiene de las manos y del protocolo para la higiene respiratoria. Los materiales deberán estar disponibles en los idiomas que hablen los miembros de la comunidad de la IHE, incluyendo aquellos para quienes el inglés no es su lengua madre. Las IHE también pueden buscar formas para modificar tales eventos reduciendo las posibilidades del contacto cercano y aumentando las distancias entre los asistentes. Las IHE probablemente necesiten considerar la cancelación de algunos eventos si las modificaciones no fueran posibles y hubiera un alto nivel de actividad de la influenza en la comunidad.
Higiene de las manos
La influenza puede diseminarse a través de las manos contaminadas u objetos que puedan estar contaminados con los virus de la influenza. Los CDC recomiendan instar a los estudiantes, a los docentes y al personal a lavar sus manos a menudo con agua y jabón, especialmente luego de haber tosido o estornudado. Los productos de limpieza para manos a base de alcohol también pueden ser efectivos, pero probablemente no estén disponibles en todos los entornos. Si no se dispone de agua y jabón y los productos a base de alcohol no están permitidos, otros desinfectantes para manos que no contienen alcohol pueden ser útiles para limpiarse las manos. Sin embargo, existen muy pocas evidencias sobre su efectividad en comparación con la de los desinfectantes a base de alcohol o el lavado de las manos.
Las toallas de papel, jabón y desinfectantes son esenciales para la adecuada higiene de las manos y deben estar disponibles en todas partes en el campus. Las IHE deberán educar a todos los estudiantes, docentes y empleados sobre el buen hábito de lavado de las manos a través de la educación directa y complementada con publicaciones y la distribución de materiales de comunicación, como carteles, afiches y folletos.
Visite www.cdc.gov/cleanhands para obtener más información sobre la higiene de las manos.
Protocolo para la higiene respiratoria
Se cree que los virus de la influenza se diseminan principalmente de persona en persona a través del goteo nasal al momento de toser o estornudar. El contagio puede producirse cuando las gotas originadas por la tos o el estornudo de una persona infectada son expulsadas a través del aire y depositadas en la boca o nariz, o bien inhaladas, por las personas a su lado Los CDC recomiendan cubrir la nariz y la boca con un pañuelo desechable al momento de toser o estornudar y tirar el pañuelo al cesto de la basura luego de utilizarlo. Lavar las manos inmediatamente luego de haber tosido o estornudado. Si los pañuelos desechables no se encuentran disponibles, se recomienda toser o estornudar sobre el brazo o la manga de la ropa (no sobre las manos) Las IHE pueden fomentar el protocolo para la higiene de las manos, proporcionando pañuelos desechables, a través de la educación directa y mediante la publicación y difusión de materiales de comunicación, como carteles y afiches.
Visite http://www.cdc.gov/flu/protect/covercough.htm para obtener más información sobre el protocolo para la higiene respiratoria.
Métodos de limpieza de rutina
Promueva la limpieza frecuente de los baños y demás áreas que se utilizan habitualmente, y garantice el adecuado suministro de jabón y toallas desechables. Proporcione cestos de basura que no requieren contacto con las manos y vacíelos de manera regular. Establecer cronogramas regulares para la limpieza frecuente de las superficies de contacto más habituales:
- Perillas de las puertas, pasamanos, botones de los ascensores
- Escritorios, mesas, sillas
- Mostradores y superficies en cafeterías, salas de reuniones y oficinas
Proporcione toallas desechables de manera que las superficies comúnmente utilizadas puedan ser limpiadas por los estudiantes antes de usarlas. Las superficies con un uso frecuente incluyen:
- Sillas, escritorios, cubículos para estudio
- Controles remotos
- Teclados compartidos por los estudiantes
- Auriculares compartidos en los laboratorios de idiomas
- Auriculares de teléfonos y teclados de tonos en las áreas comunes
Recomiende a los estudiantes que limpien frecuentemente sus residencias. Los estudiantes que viven juntos deberán limpiar regularmente las superficies comúnmente utilizadas, como perillas de puertas, manijas de refrigeradores, controles remotos, teclados de computadoras, encimeras, manijas de grifos y áreas de los baños.
Consideraciones para poblaciones específicas de estudiantes
Estudiantes que estudian en el extranjero. Las IHE deberán revisar sus políticas para programas de estudios en el extranjero, incluyendo cómo los estudiantes pueden acceder a los servicios de cuidados de salud en el exterior, de qué manera se informarán las enfermedades a la IHE, los recursos que dispongan los estudiantes que no puedan regresar a EE.UU. en el extranjero, además de cualquier otro asunto de responsabilidad legal. Visite http://www.cdc.gov/travel para más información sobre las consideraciones al momento de viajar.
Estudiantes universitarios ingresantes/no graduados. Las políticas y planes de las IHE deberán tener en cuenta a los estudiantes de escuelas secundarias que toman clases en las facultades para obtener créditos; los estudiantes y familias que participan de los recorridos por la IHE; y demás estudiantes del nivel K-12 que regularmente ingresan al campus. Las IHE deberán comunicar a sus escuelas K-12 afiliadas sobre los planes, políticas y estrategias que están implementando.
Estudiantes con incapacidades. Más del 11% de los estudiantes no graduados informaron sobre algún tipo de incapacidad durante los años 2003-2004; el 7.5% de estos estudiantes informaron sobre una incapacidad específica del aprendizaje. Las IHE deberán determinar si necesitan implementar estrategias especiales de comunicación para estos estudiantes.
Equipos deportivos, bandas de música y demás grupos numerosos de estudiantes. Las IHE deberán revisar sus políticas para equipos deportivos, bandas de música y demás grupos numerosos de estudiantes que mantienen un contacto cercano durante prolongados períodos de tiempo. Las IHE probablemente necesiten considerar la cancelación de las actividades que incluyen viajes fuera del campus
Estudiantes de profesiones relacionadas con los cuidados de salud. Las IHE que capacitan profesionales de los cuidados de salud, como médicos, dentistas y enfermeros representan entornos con el potencial de una mayor exposición y un nivel más alto de contagio para las poblaciones con un alto riesgo de sufrir complicaciones por la influenza. Se deberá recordar a los estudiantes de profesiones relacionadas con los cuidados de salud que permanecen cierto tiempo en un entorno clínico llevar un control personal de los síntomas de las enfermedades similares a la influenza, cumplir con el buen hábito de la higiene de las manos y del protocolo para la higiene respiratoria, además de utilizar equipo apropiado de protección personal Visite http://www.cdc.gov/h1n1flu/clinicians a fin de recibir pautas para los centros de cuidados de salud.
Bajo condiciones de mayor gravedad en comparación con la primavera/verano de 2009
Los CDC continuarán evaluando la gravedad de la enfermedad provocada por la gripe H1N1 2009 y difundiendo los resultados de las continuas evaluaciones. Si las evaluaciones de los riesgos a nivel nacional o mundial indicaran un mayor nivel de gravedad en compración con el brote de la gripe H1N1 que se produjo durante la primavera/verano de 2009, los CDC considerarán la necesidad de recomendar estrategias adicionales.
Las decisiones para incrementar las estrategias deberán basarse en la información sobre la gravedad de la enfermedad que publican las evaluaciones a nivel regional, nacional y mundial, objetivos locales, epidemiología, capacidad del sistema de salud, teniendo especial consideración sobre la viabilidad y aceptación de tales estrategias bajo consideración. Las estrategias que se detallan más abajo utilizan una variedad de métodos para aumentar la distancia en las actividades sociales, y simultáneamente intentan mantener la funcionalidad de la mayoría de las IHE. La viabilidad y aceptación de estas estrategias serán considerablemente diferentes. Si bien las estrategias no han sido científicamente probadas en el entorno de una IHE, se basan en principios básicos de control de infecciones. Implementar estas estrategias probablemente sea más difícil y cause efectos más perjudiciales que implementar las estrategias anteriormente descritas. Estas estrategias deberán tenerse en cuanta si la gravedad de la influenza aumentara y tienen como finalidad ser utilizadasjunto con las estrategias descritas anteriormente.
Permitir a los estudiantes, cuerpo docente y personal de alto riesgo permanecer en sus hogares
Si la gravedad de la influenza aumentara, los estudiantes, los docentes y los empleados en situación de alto riesgo de desarrollar complicaciones por la influenza pueden considerar permanecer en sus hogares mientras el contagio de la influenza sea alta en sus comunidades. La decisión de permanecer en los hogares debe hacerse tras la consulta con el proveedor de servicios de salud. Las personas que eligen permanecer en sus hogares también deberán disminuir su exposición en otras formas, por ejemplo, evitando las grandes aglomeraciones públicas.
Las IHE deberán asesorarse con sus juntas y especialistas legales sobre los ajustes en las políticas que pudieran ser necesarios. Por ejemplo, las IHE podrían establecer disposiciones sobre métodos de aprendizaje a distancia, como teleconferencias y clases por Internet, o bien los estudiantes con un alto riesgo de sufrir complicaciones por la influenza podrían ser autorizados de ausentarse durante el semestre sin recibir sanciones Las políticas de licencias por enfermedad podrían ser adaptadas para abordar las necesidades del cuerpo docente y del resto del personal que tienen un alto riesgo de sufrir complicaciones por la influenza. Las ubicaciones y responsabilidades laborales podrían ser potencialmente modificadas para evitar que las personas en situación de alto riesgo tengan contacto con las personas potencialmente enfermas. En la medida de lo posible, las estrategias de trabajo y enseñanza a distancia podrían tener una mayor disponibilidad.
Aumentar la distancias social
Si la gravedad de la influenza aumentara, las IHE deberán explorar innovadores métodos para aumentar la distancia en las actividades sociales y simultáneamente continuar cumpliendo con su misión educadora El objetivo deberá consistir en mantener una distancia de al menos 6 pies entre las personas la mayor parte del tiempo. Esta estrategia no es simple ni fácil de implementar y, en general, deberá exigir una considerable flexibilidad. Algunas de las posibles opciones para aumentar la distancia entre los estudiantes incluyen: distanciar los escritorios, dejar asientos vacíos entre los estudiantes, organizar clases al aire libre y utilizar métodos de aprendizaje a distancia.
Eventos en el campus
En caso de un nivel de mayor gravedad, las IHE deberán considerar la suspensión o modificación de los eventos públicos como seminarios, proyección de películas, conciertos, eventos deportivos, servicios religiosos y ceremonias de inicio o graduación. Las IHE también podrían solicitar la suspensión de las grandes reuniones que no son patrocinadas por las IHE, como las fiestas de las fraternidades o asociaciones estudiantiles.
Extender el período de autoaislamiento
Si la gravedad de la influenza aumentara, las personas que tengan una enfermedad similar a la influenza deberán permanecer en sus hogares durante al menos 7 días a partir del inicio de los síntomas, aún cuando los mismos hubieran desaparecido antes. Las personas que continúan enfermas luego de los 7 días de haber contraído la enfermedad deberán permanecer autoaisladas hasta al menos 24 horas después de que los síntomas hayan desaparecido.
Esta recomendación se basa en información sobre propagación viral. La diseminación del virus de la influenza generalmente se produce durante 5-7 días en el caso de la infección por influenza de temporada. Este período puede ser más largo para las personas que contraen la gripe tipo H1N1 2009 y entre los niños más pequeños y personas inmunocomprometidas. También pueden considerarse períodos de reclusión más largos para las personas que tienen los síntomas de la influenza en base a las características específicas de la población y el entorno.
Ver la información anteriormente descrita sobre la medida de autoaislamiento para los estudiantes residenciales y no residenciales.
Visite http://www.cdc.gov/h1n1flu/guidance/exclusion.htm para obtener más información sobre la permanencia en el hogar durante la enfermedad.
Considerar suspender las clases
Los CDC recomiendan que las IHE analicen y modifiquen, en la medida de lo necesario, sus planes para la gripe pandémica de manera que puedan ser implementados inmediatamente en caso de que la gravedad de la influenza aumentara. Las autoridades deberán ponderar los riesgos de la influenza en sus comunidades con los trastornos que provocarán las suspensiones de clases en la educación y en la comunidad en su conjunto. Las IHE deberán trabajar en contacto directo y permanente con sus autoridades de salud pública locales y estatales para revisar sus planes, tomar decisiones sensatas en base a las condiciones locales e implementar estrategias en forma coordinada. Cuando las IHE suspendan las clases, deberán utilizar múltiples canales para comunicar un mensaje claro sobre las razones por las que se toman tal decisión y las consecuencias para los estudiantes, el cuerpo docente, el personal y la comunidad en su totalidad.
Suspensión reactiva de las clases. La suspensión de clases podría ser apropiada cuando las IHE están sufriendo altos índices de ausentismo debido a enfermedades similares a la influenza entre los estudiantes, docentes o personal, cuando un gran número de estudiantes están visitando los servicios de salud del campus debido a enfermedades similares a la influenza, o bien cuando las IHE no pueden mantener un funcionamiento normal de la institución debido a las graves condiciones de la influenza en la comunidad.
Suspensión preventiva de las clases. Es posible que se les solicite a las IHE suspender las clases para disminuir la diseminación del virus de la influenzaen caso de que las evaluaciones del riesgo a nivel regional, nacional o mundial indicaran un mayor nivel de gravedad en comparación con el brote de influenza H1N1 desatado durante la primavera/verano de 2009. La medida de suspensión de las clases será probablemente más efectiva en disminuir la diseminación del virus de la influenza dentro de la comunidad cuando se la utilice en forma temprana con relación a la aparición del virus en la comunidad y cuando se la utilice en conjunto con otras estrategias.
Probablemente la vacuna contra la gripe H1N1 2009 estará disponible durante el otoño de 2009. La inmunidad de protección probablemente exigirá 2 dosis de vacunación, separadas por 3 semanas como mínimo y otras 2 semanas para el desarrollo de la respuesta a la inmunización (es decir, aproximadamente 5 semanas luego de la primera vacuna) Si se produjera un aumento en el contagio del virus a nivel de toda la comunidad antes de la fecha prevista para la inmunización por vacunación, o antes de una interrupción de clases programada, algunas IHE probablemente consideren la suspensión temporal de clases.
Reuniones públicas grandes. Si las clases se suspendieran de manera preventiva, se deberán cancelar o posponer otros encuentros masivos. Esto podría incluir eventos deportivos, espectáculos de danzas, actuaciones, ceremonias de inicio del ciclo lectivo y otros eventos que reúnen grandes grupos donde las personas mantienen una estrecha proximidad entre sí. Los encuentros masivos también podrán cancelarse, posponerse o modificarse durante un período reactivo de suspensión de clases.
Estudiantes no residenciales. Las IHE que únicamente tienen estudiantes no residenciales deberán considerar la posibilidad de permitir al cuerpo docente y al personal continuar utilizando las instalaciones mientras las clases estén interrumpidas. Mantener las instalaciones abiertas permite a los profesores desarrollar sus clases y materiales para continuar la enseñanza mediante métodos de aprendizaje a distancia, aconsejando a los estudiantes utilizar métodos como llamadas telefónicas o correos electrónicos, así como participar de otras actividades esenciales como proyectos de investigación.
Estudiantes residenciales. Las IHE que tienen estudiantes residenciales deberán planificar formas de continuar con los servicios esenciales como las comidas, servicios de custodia, seguridad, y demás operaciones básicas para los estudiantes que permanezcan en el campus. De ser posible, deben abandonar el campus los estudiantes, docentes y demás personal que puedan conducir hacia sus hogares o permanecer en la casa de algún familiar o amigo de sus familias que vivan en las cercanías, o bien la familia anfitriona de un estudiante extranjero. Los estudiantes que abandonan la IHE deberán recibir instrucción sobre cómo hacerlo, a fin de limitar el contacto con otras personas en la medida de lo posible. Por ejemplo, se prefieren los viajes en automóvil particular o taxi al uso del transporte público. Los estudiantes internacionales y demás personas sin fácil acceso a un alojamiento alternativo deberán permanecer en el campus, pero se deberá incrementar la distancia entre las personas y minimizar las aglomeraciones para disminuir las posibilidades de contagio de la influenza Por ejemplo, si un grupo de compañeros de cuarto permanecen en el campus, probablemente uno debe mudarse a la habitación vacía de un amigo durante este período de tiempo. Asimismo, las IHE pueden explorar métodos de enseñanza a distancia para facilitar la continuidad del proceso educativo tanto para los estudiantes que permanecen en el campus como para aquellos que lo han abandonado. Los docentes y el resto del personal deben tener la autorización para continuar utilizando sus instalaciones durante la interrupción de clases.
Reinicio de clases. La duración de la medida de suspensión de las clases dependerá de la razón de dicha suspensión así como de la gravedad y alcance de la enfermedad. Cuando se toma la decisión de suspender las clases, los CDC recomiendan hacerlo durante al menos 5-7 días calendario. Antes de finalizar este período, las IHE, en colaboración con los funcionarios de salud pública, deberán reevaluar la epidemiología de la enfermedad así como los beneficios y consecuencias de la suspensión o la reanudación de las clases. En base a esta revaluación, las IHE pueden decidir extender el período de suspensión de las clases (y hacer una nueva revaluación) o establecer el reinicio de clases. En caso de que las evaluaciones del riesgo a nivel regional, nacional o mundial indicaran un nivel de gravedad mayor al observado en el brote de la gripe H1N1 durante la primavera/verano de 2009, las IHE deberán planificar períodos de suspensión de clases más prolongados. La suspensión completa del campus (lo cual podría incluir la suspensión de las actividades de investigación) no es posible o deseable para la mayoría de las IHE y no será recomendable seguramente. Sin embargo, las IHE deberán planificar formas para cuidar los animales y mantener las actividades de investigación esenciales mientras minimizan el contacto entre las personas.
Roles
La colaboración es esencial: numerosos y diferentes grupos interesados juegan importantes roles en el proceso de toma de decisiones, implementación de estrategias y garantía de la efectividad.
- Los CDC continuarán trabajando con las autoridades locales y estatales en el monitoreo de la diseminación y gravedad de la enfermedad de la influenza, monitoreando los cambios en la circulación de los virus de la influenza que puedan implicar una mayor gravedad de la enfermedad, identificando métodos potencialmente exitosos para la reducción de la mortalidad y morbilidad, colaborando con las agencias de educación y salud a nivel local y estatal en la implementación de estos métodos y evaluación de su efectividad y proporcionando actualizaciones de manera diligente sobre hallazgos científicos además de lineamientos adicionales en la medida que la situación lo amerite.
- El Departamento de Educación (ED, por sus siglas en inglés) de EE.UU. colaborará con las agencias locales, estatales y federales, además de entidades no gubernamentales, en la difusión de nuevas pautas, colaboración con las agencias de educación locales y estatales y cooperación con los estados para proporcionar flexibilidad en las reglamentaciones sobre financiación.
- Las IHE deberán:
- Trabajar con las agencias de educación y salud pública locales y estatales para decidir qué estrategias implementar y cuándo, recopilar e intercambiar datos y difundir las pautas más recientes para situaciones de emergencia.
- Establecer relaciones de colaboración con las facultades de medicina locales, hospitales, centros de atención de urgencias y departamentos de emergencias.
- Garantizar que los servicios de salud del campus hayan establecido planes para los procedimientos de selección, tratamientos, vacunación y educación de los estudiantes.
- Examinar y revisar, en la medida que sea necesario, la crisis actual o los planes y procedimientos para pandemias
- Examinar y revisar, en la medida que sea necesario, las políticas de licencias por enfermedad para los docentes y demás personal para permitirles permanecer en sus hogares mientras estén enfermos, y políticas relacionadas con las clases y exámenes perdidos, así como las tareas presentadas con demora, de manera que las obligaciones académicas de los estudiantes no les impidan permanecer en sus hogares si se enferman.
- Servir como fuente de recursos para sus estudiantes, padres, docentes, personal, visitantes y miembros de la comunidad en general a través de sus servicios educativos sobre formas de reducir la propagación de la influenza.
- Los estudiantes, docentes y personal deberán asumir una responsabilidad de carácter personal ante la decisión de permanecer en sus hogares en caso de estar enfermos, así como de la rutina de la higiene de las manos y del protocolo para la higiene respiratoria.
Decidir el curso de acción
Para disminuir la exposición de los estudiantes, docentes y resto del personal ante el virus de la influenza, los CDC recomiendan una combinación de estrategias que tengan fines específicos, sean implementadas en etapas y aplicadas en forma temprana y simultánea como la mejor forma de reducir la propagación de la influenza. La selección de estrategias deberá basarse en las tendencias de la gravedad de la enfermedad, características del virus, viabilidad y aceptación. Será necesario determinar un curso de acción a través de un proceso colaborativo de toma de decisiones en el que participen las agencias de salud pública, el personal y docentes de la IHE, los estudiantes, las familias de los estudiantes y la comunidad en su conjunto.
Los CDC y sus organizaciones se ocuparán de observar de manera continua los cambios que se produzcan en la gravedad de la influenza y compartirán la información que se obtenga con las agencias locales y estatales, el publico y demás grupos interesados. Sin embargo, los estados y las comunidades locales pueden esperar ver muchas diferencias en los patrones relacionados con la enfermedad de una comunidad a otra
Cada una de las IHE debe ser capaz de equilibrar varios objetivos para determinar el mejor curso de acción que ayude a disminuir la propagación de la influenza. Las personas encargadas de la toma de decisiones deben explícitamente determinar y comunicar sus objetivos, los cuales pueden ser uno o más de los siguientes: (a) proteger la salud del público en general al reducir el contagio de la enfermedad en la comunidad, (b) reducir el contagio de la enfermedad entre los estudiantes, los docentes y el personal, y (c) proteger a las personas con enfermedades de alto riesgo. Algunas estrategias pueden tener consecuencias negativas además de sus potenciales beneficios. Las siguientes preguntas pueden ser útiles para entablar el diálogo y llevar a la toma de decisiones.
Encargados de la toma de decisiones y grupos interesados
¿Participan todas las personas competentes en el proceso de toma de decisiones?
- Determinar quiénes estarán encargados de tomar las decisiones. En algunas comunidades, las agencias de seguridad nacional, de educación, de salud a nivel estatal y local probablemente tengan importantes responsabilidades en el proceso de toma de decisiones. Las IHE públicas tendrán diferentes tipos de autoridades encargadas de la toma de decisiones en comparación con las instituciones privadas.
- Identificar los grupos interesados. Los grupos interesados serán diferentes según las IHE; sin embargo, pueden incluir a los siguientes: personal de los servicios de salud y servicios de salud mental del campus, administradores de los servicios de emergencias, de asuntos estudiantiles, de asuntos relacionados con las instalaciones residenciales, seguridad, comunicaciones, operaciones de las plantas físicas, servicios de comidas, estudiantes, docentes, demás personal, representantes de la comunidad y familias de los estudiantes.
¿Cuál es el proceso para implementar un trabajo conjunto?
- ¿Se ha desarrollado un proceso para recibir comentarios en forma regular y colaboración en la toma de decisiones?
- ¿Existen canales sólidos y abiertos de comunicación entre los grupos interesados y las personas encargadas de tomar las decisiones? ¿Esta comunicación incluye el frecuente intercambio de información?
- ¿Son frecuentemente revisados los planes para combatir las crisis y pandemias? ¿Las revisiones son las suficientemente necesarias?
Intercambio y recopilación de la información
¿Los funcionarios locales y estatales pueden determinar y compartir la información sobre lo siguiente?
- ¿Cuál es la gravedad y alcance de la diseminación de la enfermedad en el estado o localidad? ¿Cuál es el índice de visitas ambulatorias por enfermedades similares a la influenza? ¿Cuál es el índice de hospitalización por enfermedades similares a la influenza? ¿Está el número de hospitalizaciones o muertes aumentando? ¿Cuál es el porcentaje de estos pacientes hospitalizados que requieren su ingreso en las unidades de cuidados intensivos? ¿Cuántas muertes se produjeron en la comunidad? ¿Existen ciertos grupos afectados de manera desproporcionada?
- ¿Cuán ocupados están los proveedores de servicios de salud locales y los departamentos de emergencias? ¿Cuántas visitas reciben a causa de enfermedades similares a la influenza? ¿Son capaces de cubrir las mayores demandas de atención por personas con enfermedades similares a la influenza? ¿Están los proveedores de servicios de salud o los departamentos de emergencias sobrecargados?
- ¿Están las camas de los hospitales y unidades de cuidados intensivos (UCI) ocupadas completamente por pacientes con influenza? ¿Hay espacio disponible en las unidades de cuidados intensivos? ¿Hay suficientes respiradores?
- ¿Tienen los hospitales suficiente personal para proporcionar la atención? ¿Hay un creciente ausentismo entre los trabajadores de los cuidados de salud debido a enfermedades similares a la influenza contraídas por ellos o sus familiares?
- ¿Existen suficientes medicamentos antivirales en la comunidad para el tratamiento de los pacientes enfermos que se encuentran en una situación de alto riesgo de desarrollar complicaciones?
- ¿Cuáles son los planes implementados por las clínicas para la vacunación contra la gripe H1N1 2009 y la gripe de temporada?
¿Qué saben las IHE sobre lo siguiente?
- ¿Cuáles son los índices de ausentismo de los estudiantes? ¿y los índices entre los docentes, y la relación a los demás empleados?
- ¿Cuán ocupados están los servicios de salud del campus? ¿Cuántas visitas reciben a causa de enfermedades similares a la influenza? ¿Son capaces de cubrir las mayores demandas de atención por personas con enfermedades similares a la influenza? ¿Hay disponibilidad de camas para los estudiantes que necesitan estar autoaislados?
Viabilidad
¿Disponen de los recursos necesarios para implementar las estrategias que están siendo consideradas?
- ¿Qué recursos están disponibles? ¿Tienen ustedes acceso a los fondos, personal, equipos y espacio necesarios?
- ¿Cuánto tiempo será necesario para implementar las estrategias? ¿Durante cuánto tiempo pueden implementarse las estrategias?
- ¿Es necesario implementar cambios en las políticas? ¿Cuán viables son estos cambios?
- ¿Cómo pueden ustedes comunicarse, de la manera más clara posible, con la comunidad de las IHE sobre las medidas que necesitan tomar los estudiantes, docentes, empleados y familias de los estudiantes, además de las razones para estas recomendaciones?
Aceptación
¿Han determinado cómo afrontar los siguientes desafíos para la implementación de las estrategias?
- ¿De qué manera las preocupaciones a nivel público afectan a la comunidad? ¿Hay circulando rumores sobre la gripe? ¿Cuáles son las estrategias que están considerando? ¿Qué pueden hacer ustedes para contrarrestar los rumores falsos?
- ¿Qué se puede hacer para concientizar sobre la responsabilidad personal con relación a las acciones de protección? ¿Qué pueden hacer ustedes para incrementar las compras a nivel local?
- ¿La comunidad brindará su apoyo a las estrategias bajo consideración? ¿Qué se puede hacer para incrementar el apoyo?
- ¿Cuáles son los efectos secundarios (por ejemplo, seguridad laboral, asistencia financiera, acceso a los servicios de salud y progreso educativo) que pueden surgir como consecuencia de las estrategias bajo consideración? ¿Es posible minimizar estos efectos secundarios?




