Mientras la búsqueda de oro en Pike′s Peak menguaba, Cripple Creek, Colorado, era una ciudad madura de 6,000 habitantes en 1910. La ciudad contaba con un hospital y más de 30 médicos en ejercicio. Mis abuelos, Will y Lorraine Brinton, se conocieron en Cripple Creek en 1915 aproximadamente y se casaron en 1916. Lorraine era maestra en una escuela secundaria y Will era médico.
Durante los últimos meses de la Primera Guerra Mundial, Will pertenecía al ejército y se entrenaba en San Diego, California, antes del despliegue. Su primera hija, mi tía Phyllis Brinton-Pryor, nació en el hospital de Cripple Creek el 26 de octubre de 1918. En ese momento, el hospital estaba repleto de pacientes con influenza, entonces Lorraine fue dada de alta poco después de haber dado a luz a Phyllis. Esta situación era poco común ya que lo habitual para entonces era que las madres y sus recién nacidos “permanecieran” en el hospital por hasta 2 semanas. Cuatro estudiantes de la escuela secundaria local ayudaron a Lorraine a llevar a Phyllis a su casa. Según la historia de mi familia, uno de los jóvenes ayudantes falleció al día siguiente a causa de la influenza.
Will y Lorraine y la pequeña bebé se reunieron por un breve período a finales de octubre o principios de noviembre de 1918, ya que Will estaba de paso con rumbo a la costa este y finalmente a Francia. Tuvieron más suerte que muchos otros y no se enfermaron durante la pandemia de gripe de 1918 y 1919.
